miércoles, 26 de julio de 2017

Profesión de fe




La verdad es la esperanza.
Dice la razón: Tú mientes.
Y contesta el corazón:
Quien miente eres tú, razón,
que dices lo que no sientes.
La razón: Jamás podremos 
entendernos, corazón.
El corazón: Lo veremos.


Antonio Machado

lunes, 24 de julio de 2017

Turquía juzga al diario ‘Cumhuriyet’ pese a las presiones internacionales

Diecinueve empleados y directivos del periódico progresista se enfrentan a penas de hasta 43 años de cárcel por criticar al Gobierno

Compañeros de los periodistas detenidos y manifestantes sostienen copias del diario 'Cumhuriyet' el inicio del juicio contra 19 de sus empleados y directivos este lunes en Estambul.

Compañeros de los periodistas detenidos y manifestantes sostienen copias del diario 'Cumhuriyet' el inicio del juicio contra 19 de sus empleados y directivos este lunes en Estambul. AFP
 En medio de una gran expectación y de numerosas peticiones de organizaciones internacionales para que los encausados sean liberados, el juicio contra 19 periodistas, empleados y directivos del diario Cumhuriyet comenzó este lunes en Estambul. Casi nueve meses después de que efectivos de la policía irrumpiesen en sus oficinas y se llevasen detenido a parte del equipo de este rotativo estambulí, uno de los pocos independientes que quedan en Turquía, tanto desde el punto de vista ideológico (es crítico con el Gobierno) como económico: no tiene detrás a ningún gran grupo empresarial sino que lo publica una fundación. Casi nueve meses que diez de los acusados han pasado en prisión preventiva (206 días en el caso del periodista Ahmet Sik y 109 en el del contable Emre Iper, otros dos empleados de Cumhuriyet detenidos posteriormente).

La Fiscalía pide entre 7,5 y 43 años de cárcel para los 19 encausados (doce en prisión, seis en libertad vigilada y dos juzgados in absentia), a los que imputa los cargos “colaboración con organización armada terrorista”, “abuso de autoridad” e “insultos al presidente”. Según el sumario de acusación, el diario cambió en 2013 su dirección y modificó su política editorial para favorecer a la cofradía de Fethullah Gülen, antaño aliada del presidente Recep Tayyip Erdogan pero ahora su principal enemigo y a la que se acusa de dirigir el golpe de Estado del pasado año. Las pruebas en que se basa la acusación son en su mayoría textos publicados por el diario y mensajes compartidos en las redes sociales, así como comunicaciones a través de la aplicación de mensajería móvil ByLock, utilizada por los gülenistas y que el Gobierno turco considera prueba suficiente para vincular a sus usuarios con la asonada militar.

Además de estas acusaciones, a varios periodistas —por ejemplo Ahmet Sik— se les incrimina ser miembros del grupo armado kurdo PKK y del izquierdista DHKP-C, lo cual, sostiene la defensa, es contradictorio en extremo: no sólo los gülenistas, en su periodo de esplendor (2007-2013), hicieron todo lo posible por descarrilar el proceso paz entre el Gobierno y los insurgentes kurdos, sino que los militantes del PKK y del DHKP-C se odian entre sí y, de hecho, las prisiones turcas mantienen a sus militantes en pabellones diferentes para evitar conflictos.

Los periodistas juzgados niegan todas las acusaciones y, uno de ellos, el columnista Kadri Gürsel, aseveró ante los jueces que de todos los mensajes y llamadas hechas por supuestos gülenistas que se incluyen en su imputación no respondió a una sola. Además, recordó a los jueces que él ya había advertido sobre la peligrosidad de la cofradía gülenista cuando el Gobierno islamista aún la consideraba su aliada. De hecho, en el pasado, jueces y fiscales de adscripción gülenista procesaron a varios empleados de Cumhuriyet acusándoles de tratar de atentar contra el Ejecutivo de Erdogan en juicios que posteriormente se demostró que habían sido manipulados.

Las sesiones del juicio contra Cumhuriyet continuarán ininterrumpidamente hasta el viernes, cuando se espera que el tribunal decida si prolonga o no la prisión preventiva de los detenidos; si bien el proceso se prolongará durante meses hasta que los jueces alcancen un veredicto. “Como muchos otros de los más de 150 periodistas actualmente entre rejas en Turquía, los imputados del caso Cumhuriyet que están encarcelados, están siendo castigados sin siquiera haber sido condenados pues permanecen en prisión preventiva desde hace meses y (sufren) límites arbitrarios a sus contactos con el exterior e interferencias a su derecho a preparar su defensa”, denunció el Instituto de Prensa Internacional (IPI), una organización de defensa de la libertad de prensa con sede en Viena a la que pertenece Kadri Gürsel. De hecho, el director del diario, Murat Sabuncu, pidió posponer su defensa ante el tribunal dado que los documentos que había preparado para ello en la cárcel le fueron confiscados por la Gendarmería.

Numerosos representantes de organizaciones internacionales, como PEN, Reporteros Sin Fronteras y la Federación Internacional de Periodistas, estuvieron presentes en la sala de juicios, así como los eurodiputados Arne Lietz (grupo socialdemócrata) y Rebecca Harms (grupo verde). También la Unión Europea, el Consejo de Europa y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) siguen de cerca el proceso. El representante para Libertad de los Medios de Comunicación de la OSCE, Harlem Désir, exigió la liberación de los periodistas detenidos y criticó las medidas tomadas durante el estado de emergencia vigente en Turquía por suponer “presiones innecesarias y desproporcionadas contra la libertad de expresión y de prensa”.

Este no es el único caso al que se enfrentan Cumhuriyet y sus periodistas. También deben responder en el proceso sobre la revelación de un presunto envío ilegal de armas a los rebeldes sirios, por el que el corresponsal del periódico en Ankara, Erdem Gül, y el exdirector Can Dündar (huido a Alemania y que está igualmente incluido en el juicio iniciado este lunes), se enfrentan a cadena perpetua. Por esta causa ya ha sido condenado a 25 años de cárcel el diputado opositor Enis Berberoglu, quien filtró a los periodistas las imágenes del envío de armas.


Indígenas en sandalias y traje regional ganan una ultramaratón a corredores profesionales

Sin deportivas en los pies, ropa de atletismo, cronómetros, medidores de pulsaciones, ni entrenamientos...


Sin deportivas en los pies, ropa de atletismo, cronómetros, medidores de pulsaciones, ni entrenamientos, los indígenas tarahumara -o rarámuri- se coronaron por 21º año consecutivo en el Ultramaratón de los Cañones.

Un camino lleno de lodo, piedras, pendientes y un puente colgante pone a prueba a los participantes. Sin embargo, el detalle más resaltante es el gran detalle que separa a los profesionales de los indígenas: no llevan equipamientos, ni extenuantes rutinas de entrenamiento para la competencia. Y es así cómo se impusieron a atletas profesionales de medio mundo: calzando sandalias con suela de jebe.

En la mencionada competencia participan más de mil atletas de México, Canadá, Estados Unidos, Rusia, España, Costa Rica y Ecuador, que se presentan equipados con zapatillas especiales y ropa con la que puedan minimizar el impacto del viento o la lluvia, pero no pueden hacer nada contra “los pies ligeros”, que es lo que significa la palabra tarahumara.

El grito de “¡Weringa!” -“adelante” en lengua tarahumara- dio inicio a la serie de cuatro carreras que se disputaron este fin de semana en el municipio de Guachochi, Chihuahua (México).

Aproximadamente 100 de ellos se inscribieron y muchos participaron vistiendo su ropa tradicional. Las mujeres compitieron con largas faldas multicolor y pañuelos en la cabeza, mientras que los hombres corrieron con calzones largos a modo de taparrabos y una camisa.

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Aproximadamente 100 indígenas tarahumara se inscribieron y muchos participaron vistiendo su ropa tradicional.
No les hizo falta más para ganar las carreras de 100 y 63 km, tanto en categoría masculina como femenina.

“Nosotros no nos preparamos porque a diario tenemos que caminar y pues como no tenemos vehículo, por eso tenemos que caminar”, explicó Miguel Lara, el tarahumara de 27 años que ganó la carrera de 100 km, a AFP.

Es la cuarta vez que gana este ultramaratón, se ha llevado 1.500 dólares de premio, obteniendo con ello un el récord histórico.

Sin lugar a dudas muchas veces no hace falta lo mejor, si las condiciones físicas son las óptimas, además de la actitud y ejemplo de ello son los indígenas tarahumara.


Fuente: http://www.salyroca.es/articulo/roca/indigenas-sandalias-traje-regional-ganan-ultramaraton-corredores-profesionales/20170724105702003567.html?utm_content=buffer489e0

Coraje




El coraje es el precio que nos exige la vida a cambio de
   la paz.
El alma que no lo sabe es prisionera
de las pequeñas cosas.

No conoce la lívida soledad del miedo
ni las cimas de las montañas, donde la alegría amarga
   puede oír
el sonido de las alas.

¿Cómo puede la vida concedernos el don de vivir,
    contrarrestar
la fealdad monótona y gris y el odio grávido a menos
   que nos atrevamos 
a dominar el alma?

Cada vez que tomamos una decisión, pagamos con
    coraje
por contemplar el día irresistible
y considerarlo hermoso.

AMELIA EARHART



   "Por favor, ten la seguridad de que soy muy consciente de los riesgos. Quiero hacerlo porque quiero hacerlo. Las mujeres deben intentar hacer cosas como lo han intentado los hombres. Y cuando fracasan, su fracaso sólo debe ser un desafío para otras" *

* Una carta dirigida a George Palmer Putmam para ser leída si aquél resultaba ser su último vuelo
                                                              

sábado, 22 de julio de 2017

La mirada


Franco Fontana

PORQUE no poseemos,
vemos. La combustión del ojo en esta
hora del día cuando la luz, cruel
de tan veraz, daña
la mirada ya no me trae aquella
sencillez. Ya no sé qué es lo que muere,
qué lo que resucita. Pero miro,
cojo fervor, y la mirada se hace
beso, ya no sé si de amor o traicionero.....


Claudio Rodríguez

Se cumplen 47 años de la llegada del ser humano a la Luna

Tenemos la imagen muy viva en nuestra mente y nuestra retina pero ya hace 47 años de la llegada del hombre a la Luna en 1969, concretamente la de Neil Armstrong, el astronauta de la misión Apolo XI, seguido de Edwin Aldrin, a bordo del aterrizador Eagle.
 
La huella de Neil Armstrong en la superficie de la Luna


 La misión se envió al espacio el 16 de julio, llegó a la superficie de la Luna el 20 de julio y al día siguiente logró que Armstrong y Aldrin caminaran sobre la superficie lunar.

El Apolo 11 fue impulsado por un cohete Saturno V desde el complejo de Cabo Kennedy, en Florida. La misión está considerada como uno de los momentos más significativos de la historia de la Humanidad y la Tecnología, según la NASA.

La tripulación del Apolo 11 se completaba con Michael Collins, que quedó orbitando la Luna a bordo del módulo de mando Columbia, al que el módulo de aterrizaje se reacopló tras abandonar la superficie lunar con numerosas muestras y volver a la Tierra.

Neil Armstrong y el saludo castrense en la Luna
Neil Armstrong y el saludo castrense en la Luna | NASA
 Armstrong fue el primer ser humano que pisó la superficie de nuestro satélite, el 21 de julio de 1969 al sur del Mar de la Tranquilidad (Mare Tranquillitatis). Al tocar la superficie Armstrong pronunció una de las frases más conocidas de nuestro tiempo: "Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la Humanidad".

Además de astronauta, Neil Armstrong era también era ingeniero aeroespacial, piloto militar, piloto de pruebas y profesor universitario. Realizó su primer vuelo espacial en 1966 como piloto al mando de Gemini 8.

En diciembre de 1968 se le ofreció comandar la misión Apolo XI. Meses antes de la misión, se decidió que Armstrong sería el primero en descender por el diseño del módulo lunar: la escotilla se abría hacia dentro en el lado derecho y ello dificultaba que el piloto del módulo, Aldrin, saliera primero.

El 24 de julio, los tres astronautas lograron un perfecto amerizaje en aguas del Océano Pacífico, poniendo fin a la misión espacial más trascendental hasta hoy en día.


viernes, 21 de julio de 2017

83 heridos, entre ellos uno en coma, en la manifestación del Rif prohibida por Marruecos

 La policía utilizó bombas de gas lacrimógeno contra la población durante siete horas
Un periodista de Rabat, detenido por "incitar a participar en la manifestación"
Los manifestantes pedían la liberación de los activistas encarcelados, la desmilitarización del Rif y derechos sociales

La policía lanza gas lacrimógeno durante una manifestación en la localidad de El Hoceima, Marruecos. Los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes marroquíes dejaron al menos 83 personas heridas en nubes de gases lacrimógenos y enfrentamientos en una manifestación no autorizada contra la desigualdad y la corrupción. (
La policía lanza gas lacrimógeno durante una manifestación en la localidad de El Hoceima, Marruecos. Los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes marroquíes dejaron al menos 83 personas heridas en nubes de gases lacrimógenos y enfrentamientos en una manifestación no autorizada contra la desigualdad y la corrupción. ( AP / Teresa Di Campo

"Esto lo vamos a llevar hasta el final, y si tenemos que llegar a la situación de Siria lo haremos", sentenció duramente Hamadi, uno de los manifestantes de la marcha de Alhucemas del 20 de julio cuando la policía arrojó la primera bomba de gas lacrimógeno en el centro de la ciudad.

El lanzamiento de gases se sucedió a lo largo de la tarde y noche. Los vecinos colaboraron desde sus casas lanzando cebollas por las ventanas o bajando coca-colas para combatir los efectos de los gases en la piel, ojos y fosas nasales. Una sociedad acostumbrada a lidiar con estas situaciones como recordaba Hamadi, "esto ya lo viví en la sublevación de 1958 y en la Revuelta del Pan".

Los manifestantes no se rindieron y continuaron en las calles tapados con pañuelos o mascarillas, bajo gritos que pedían la liberación de todos los presos y desmilitarización del Rif, criticando al Majzén -oligarquía cercana al monarca- y condenando la represión.

Alhucemas comenzó la tarde del jueves en calma tras el cierre de todos los negocios. En el centro algunos ciudadanos sentados en los cafés convivían con las fuerzas del orden. Cada esquina, se parapetaba policía nacional y antidisturbios. De repente grupos de jóvenes empezaron a bajar corriendo por distintas calles coreando las insignias del Movimiento Popular del Rif. La manifestación prohibida por las autoridades seguía adelante.

No habían pasado ni quince minutos y un oficial de policía llamó a dispersar la marcha y recordó con un altavoz los reglamentos que prohíben las manifestaciones y marchas no autorizadas. Tres recordatorios, y la policía intervino para dispersa la multitud. Los jóvenes se dividieron en grupos y siguieron adelante. A la salida de las mezquitas se unieron las personas que estaban rezando la oración de Al-Asr.

No hubo una única marcha el 20J porque los activistas no lograron reunirse en la plaza Mohamed VI, rebautizada como la plaza del pueblo o de los mártires, completamente sitiada por la policía. Las autoridades dificultaron también el acceso a internet, instrumento de comunicación de los activistas.

De hecho los miembros del Hirak habían hecho un llamamiento a la población para que dejaran abiertas las wifis y tener una mayor cobertura. Sin embargo, la red iba y venía, además en momentos de máxima tensión era imposible hablar incluso por teléfono.

Así que las protestas se celebraron en varios barrios a partir de las 16 horas con itinerarios improvisados y a medianoche seguía la nube de gas alrededor del hospital.

Un manifestante es ayudado durante una manifestación en la ciudad norteña de El Hoceima, Marruecos, el jueves 20 de julio de 2017. Los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes marroquíes dejaron al menos 83 personas heridas en nubes de gas lacrimógeno y peleando en una manifestación no autorizada. Desigualdad y corrupción.
Una manifestante es ayudada durante la marcha en la ciudad norteña de Alhucemas, en Marruecos. Foto AP / Teresa Di Campo
"La policía actuó aplicando la ley"
En respuesta a las críticas en las redes sociales, fuentes cercanas al Gobierno respondieron, "la policía actuó aplicando la ley. La gente debería estar en casa en vez de salir a la calle en una manifestación".
Efectivamente, salir este jueves a la calle el jueves en Alhucemas parecía un delito. Las fuerzas del orden cargaron indiscriminadamente contra todas las personas que se manifestaron sin tener en cuenta la edad o su condición, si eran o no activistas.

Del recuento de 83 heridos oficiales, la prefectura local asegura que 72 de ellos son miembros de las fuerzas del orden "en grado más o menos grave". Según estos datos oficiales, solo once manifestantes están heridos, y ya pasaron por la comisaría. Todos recibieron el alta médica excepto dos heridos graves, un policía y un miembro de la Seguridad Nacional, según informa la agencia MAP.

Las autoridades locales justifican el uso de gas lacrimógeno porque los activistas "lanzaban piedras contra la policía". También denuncian desperfectos materiales, dos vehículos quemados en Adjir, un pueblo cercano a Alhucemas, según fuentes oficiales.

El bombardeo de gas se mantenía a medianoche cerca del Hospital Mohamed V de Alhucemas, a donde era imposible acceder. En este centro sanitario entró en coma un manifestante herido en la cabeza, supuestamente "de una pedrada", y posteriormente fue trasladado al aeropuerto de Rabat en helicóptero. Desde el Hirak aseguran que "ha fallecido por el impacto del casquete de una bomba de gas".

La mujer que tomó el relevó del líder Nasser Zafzafi tras su detención, Nawal Ben Aissa, también tuvo que ser atendida en urgencias tras recibir golpes en el estómago.

El número de detenidos es indeterminado, entre ellos está confirmado el arresto del periodista Hamid El Mahdaouri del portal de información baldi.info, acusado de haber "incitado supuestamente a asistir a la manifestación a pesar de haber sido prohibida por las autoridades". Sin embargo, la línea editorial de este medio marroquí es cercana al pueblo rifeño mostrándose muy critico con los ministros implicados en los sucesos y detenciones en Alhucemas desde la muerte del vendedor de pescado Mohcine Fikri.

El abogado de los detenidos del Hirak, Mohamed Ziani, considera que "en todo esto hay una falta de inteligencia política", y tiene claro que el único que lo puede parar es el monarca Mohamed VI. El letrado no pierde la esperanza de un indulto real con motivo de la Fiesta del Trono el 30 de julio. Sin embargo, fuentes cercanas a Interior niegan a este medio que se vaya a dar la gracia real a los presos del Hirak, aunque no descartan la liberación provisional por problemas de salud de la única mujer presa, Salima Ziani, más conocida como 'Silya'.

El miércoles el fiscal redujo la pena de los detenidos en la ciudad de Alhucemas de 18 a 7 meses con "un propósito político", aseguró el abogado en una entrevista telefónica con eldiario.es.

El casi medio centenar de presos en la cárcel de Oukacha en Casablanca abandonaron la huelga de hambre el martes, víspera de la marcha del 20J.

Alhucemas sobrevive acorralada
Acceder a la ciudad no resultó sencillo. A las obras en las carreteras y los controles habituales a las entradas y salidas de las poblaciones, se sumaron los controles extraordinarios de la policía, que sigue siendo numerosa en la región, para evitar la concentración en Alhucemas.

Los taxis se unieron al boicot y no aceptaron a viajeros que quisieran unirse a la marcha porque las autoridades les habían amenazado con retirarles la licencia. Para llegar desde Nador, a solo una hora y media, fue necesario pasar al menos 5 ó 6 controles donde había que identificarse, además de dejar los datos personales previamente en la prefectura de policía.

Desde Largüi, un pueblo cercano a Nador, se quejaron en un vídeo difundido en Facebook de no poder viajar para unirse a las protestas. Después de comprar el billete de autobús, la policía les retuvo el carnet de identidad, y quedaron "atrapados".

Los jóvenes se las ingeniaron para unirse a la protesta. Desde Tamsaman llegaron pateras al puerto de Alhucemas con activistas. Otros grupos lo hicieron a pie atravesando las montañas del Rif.

Rostros conocidos del mundo de la cultura, como el director de cine Kamal Hachkar, también respiraron los gases. El realizador se manifestó en el centro de la ciudad para expresar su "solidaridad con las reivindicaciones del Rif, que son las reivindicaciones de todos los marroquíes, una mejor justicia social, más educación, más cultura, e igual acceso para todo el mundo", explicó a eldiario.es.
Llegó desde Marrakech y se mostró solidario con las familias de todos los detenidos desde el 26 de mayo. "Espero que la manifestación permita hacer entender a las autoridades que hace falta que liberen a todos los prisioneros sin excepción porque Marruecos necesita a estos jóvenes".