martes, 31 de mayo de 2016

Pensamiento




De la Igualdad -como si me dañara el dar a otros las mismas oportunidades y derechos de que gozo- como si no fuera indispensable para mis propios derechos el que otros los posean.



Walt Whitman

domingo, 29 de mayo de 2016

Histórica condena al Plan Cóndor, el gran pacto del terror latinoamericano

En 1975 cinco países sudamericanos acordaron coordinar sus acciones represivas para asesinar a militantes de izquierdas más allá de sus fronteras
Un tribunal ha condenado a 15 militares y agentes de inteligencia a penas de entre 8 y 25 años de prisión por "asociación ilícita" y por su responsabilidad en la detención y desaparición de 105 víctimas
Los dictadores responsables de este plan de terrorismo de Estado –Pinochet, Videla, Banzer, Stroessner y Bordaberry– murieron antes de poder ser juzgados

Hermana de víctima del Plan Cóndor: "Obtuvimos justicia, nos falta la verdad"
15 represores fueron condenados por "asociación ilícita" por el Plan Cóndor y por su responsabilidad en la desaparición de un centenar de víctimas. EFE
 "Hay que aprender a resistir. Ni a irse ni a quedarse, a resistir, aunque es seguro que habrá más penas y olvido", dice Juan Gelman, parafraseando al tango, en su poema Mi Buenos Aires querido. El inolvidable poeta no consiguió resistir lo suficiente –murió en 2014– para estar en Buenos Aires este viernes mientras un juez dejaba caer con voz firme la condena de 25 años de prisión para Juan Cordero Piacentini, responsable del secuestro de su nuera y de su hijo Marcelo. Aquello ocurrió en 1976. Tenían 19 y 20 años. 

Pero el sino de los Gelman había empezado antes, cuando el 28 de noviembre de 1975, representantes de Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia se sentaron a la mesa de la Primera Reunión de Inteligencia Nacional para fundar el Plan Cóndor, una especie de Mercosur de la muerte, un acuerdo internacional secreto para perseguir y eliminar a militantes políticos, sociales, sindicales y estudiantiles. Más de 40 años después, la Justicia argentina acaba de reconocer por primera vez la existencia de esta asociación ilícita criminal y ha condenado, en un fallo histórico, a algunos de sus miembros a entre 8 y 25 años de prisión. 
"Es una sentencia que marca un hito, porque es la primera vez que se juzga la estructura delictiva formada por los Estados para reprimir y matar", explica Luz Palmás Zaldúa, abogada de una de las querellas.
El fallo ha llegado tarde, en cualquier caso, para que lo oyeran desde el banquillo los máximos responsables del Plan Cóndor: el dictador chileno Augusto Pinochet, el argentino Rafael Videla, el boliviano Hugo Banzer, el paraguayo Alfredo Stroessner y el uruguayo Juan María Bordaberry. Todos ellos están muertos. Solo uno de ellos fue condenado en vida, los demás jamás tuvieron que responder por las atrocidades que cometieron.

Videla sí fue condenado por delitos de lesa humanidad, y pasó sus últimos días en arresto domiciliario. La última vez que cruzó la puerta de calle fue para declarar en este juicio, que ha necesitado 16 largos años para llegar a una sentencia. El dictador reafirmó su responsabilidad en todo lo ocurrido durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, que en Argentina dejó decenas de miles de desaparecidos. Falleció tres días después. 

Histórico juicio por el Plan Cóndor culmina con 15 represores condenados
El exagente de la inteligencia Argentina Miguel Ángel Furci asiste a la lectura de la sentencia por el Plan Cóndor. EFE
 También llega tarde para algunos familiares de las 150 víctimas incluidas en el juicio que, como Gelman, no pudieron ver cómo se hacía justicia con el dolor y la desaparición de sus seres queridos. 

Sí escucharon la sentencia el uruguayo Cordero Piacentini y los 17 acusados argentinos –la mayoría mandos militares de nivel alto y medio–  entre los que estaba el último presidente de la dictadura, Reynaldo Bignone, a quien le cayeron 25 años de prisión. En total, 15 represores (dos fueron absueltos) han sido condenados "por el delito asociación ilícita en el marco del denominado Plan Cóndor", además de, en muchos casos, privación ilegítima de la libertad. 

Los condenados oyeron la sentencia en una sala abarrotada, en la que sobraban expectación y lágrimas contenidas, en la que algunas mujeres lucían con orgullo en sus cabezas los pañuelos blancos que son a la vez memoria y obstinación justiciera, en la que los colores de una bandera uruguaya recordaban que la hermandad con Argentina no es solo la del horror que ha quedado probado en el juicio. La mayoría de ellos lo hizo con el rostro impávido, aún cuando el tribunal enumeraba con nombre y apellido a cada una de sus víctimas, que en ciertos casos se contaban por decenas.    

Argentina se convierte así en el único país que ha juzgado a los jefes militares que, a través de esta asociación criminal, articularon un terrorismo de Estado sin fronteras en el Cono Sur.  

La 'Interpol' anticomunista

El plan llevaba años gestándose, pero el documento se rubricó –con el conocimiento de Estados Unidos– en 1975. Todos los países firmantes estaban gobernados por dictaduras o iban camino de estarlo, como Argentina. Aunque ningún representante de Brasil refrendó ese documento inaugural, ha quedado probada la cooperación de ese régimen en actividades represivas contra opositores políticos de otros países. 

Por ejemplo, en el caso de Norberto Habegger, que fue secuestrado en Río de Janeiro posiblemente por agentes de la Policía Federal Argentina, ayudados por las fuerzas armadas y de seguridad brasileñas. Su hijo Camilo ha rodado un documental sobre su propia investigación sobre la muerte de su padre, que se estrenará en unos meses. 


Los países del Cóndor buscaban "compartir información sobre los subversivos" y crear, de acuerdo con el acta fundacional, una suerte de "Interpol" anticomunista. Esto lo sabemos porque Paraguay, por error o por sensación de impunidad, registró con detalle su actividad criminal, y guardó una copia del acuerdo que forma parte del llamado Archivo del Terror. Gracias a esos documentos, a las investigaciones realizadas en varios países y a los informes desclasificados por Estados Unidos a pedido de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, además la organización pro derechos humanos CELS, se conocen detalles del plan. 

Por ejemplo, que se articuló en tres fases: la primera para identificar a "los objetivos", la segunda para eliminarlos, y una tercera para realizar este tipo de operativos y asesinatos en países que no formaban parte del Cóndor. No fue hasta entonces que Estados Unidos mostró objeciones diplomáticas al accionar de las dictaduras sudamericanas.

No en vano muchos de los militares de esta región habían recibido formación sobre estrategias 'alternativas' para luchar contra el comunismo y el marxismo en departamentos relacionados con la CIA. Los miembros de Cóndor tenían además un sistema de comunicación encriptado, Condortel, cuyo centro operativo estaba en una base norteamericana en el Canal de Panamá. Además, se sabe que guardaban la información compartida entre los países en ordenadores, una tecnología que estaba por entonces muy lejos de Sudamérica.

El mismo año en que aquella reunión secreta se gestaba en Santiago de Chile, María Emilia Islas y Jorge Zaffaroni dejaban Montevideo, donde la dictadura de Bordaberry acechaba a los militantes de izquierdas, para intentar ponerse a salvo en Buenos Aires. La nueva vida les duró poco. En 1976 ya había un gobierno militar en Argentina y el Cóndor había sellado el destino de muchos como ellos, los que habían escapado. Ya no había fronteras para la persecución. No había donde esconderse.  

El 27 de septiembre de 1976 un grupo de tareas uruguayo secuestró al matrimonio y a su pequeña hija Mariana, de 18 meses. Los llevaron a uno de los centros clandestinos de detención más importantes de Buenos Aires: Automotores Orletti. Nunca más se supo de María Emilia ni de Jorge. En 1983 localizaron a Mariana, que había vivido como hija del agente de Inteligencia Miguel Ángel Furci, y de su esposa Adriana González.

Furci era el único civil imputado en la causa por la privación ilegal de la libertad de 67 personas y los tormentos padecidos durante sus cautiverios en Automotores Orletti, el ‘centro de operaciones internacional’ de la represión argentina. El jurado lo ha condenado por esos delitos a 25 años de prisión. 
En total, se han juzgado los casos de 105 víctimas –45 uruguayos, 22 chilenos, 14 argentinos, 13 paraguayos y 11 bolivianos–, además de las 67 víctimas sin relación directa con el Plan Cóndor de Automotores Orletti.

Condenan a exdictador argentino Bignone a 20 años de prisión por Plan Cóndor
Condenaron a exdictador argentino Bignone a 20 años de prisión por Plan Cóndor EFE
 Marcelo Gelman fue asesinado en 1976, poco después de ser detenido. Trece años más tarde se hallaron sus huesos en una tumba sin nombre en un cementerio bonaerense. Su esposa, María Claudia, sigue desaparecida. En 2000, a fuerza de resistir, como mandaban sus versos, el poeta Juan Gelman se reencontró con su nieta Macarena, que había sido robada tras nacer en cautiverio. Ella, querellante en el juicio, esbozó una pequeña sonrisa al oír la sentencia contra el verdugo de sus padres. 

Si Gelman hubiera conseguido resistir lo suficiente como para acompañarla, quizá hubiera derramado una lágrima por esa pena de cuatro décadas. Pero seguramente lo habría hecho sabiendo también que los versos –ni siquiera los suyos– no son infalibles, y que desde este día habrá, para el mundo, un poco menos de olvido. 

Concertos For Oboe & Oboe D'Amore


Así avanza la ultraderecha en la UE

El nacionalismo y la xenofobia acceden a las instituciones en países como Austria, Francia, Alemania o Reino Unido
 
Tan sólo 31.000 votos han evitado el domingo 22 de mayo la victoria de la ultraderecha en las presidenciales de Austria. Una inquietante advertencia de que las formaciones de ideología xenófoba y ultranacionalista no son ya sólo un peligro latente. Su cada vez mayor presencia institucional en los parlamentos regionales y nacionales de los 28 Estados miembros de la UE y en la Eurocámara en Bruselas es ya una realidad.

A continuación analizamos el avance de formaciones ultranacionalistas y xenófobas en ocho países de la Unión Europea.

1. Austria:
Norbert Hofer, candidato del partido austriaco ultraderechista FPÖ, prometió a mediados de abril que si ganaba las elecciones presidenciales  y si la economía no se reactivaba, disolvería el Gobierno. En Austria, el presidente tiene este poder. Hofer no ha ganado…, pero casi. Obtuvo un 49,7% de apoyo en segunda vuelta. En la primera consiguió ser la fuerza más votada con el 35,3% de los votos. Esto, frente a unos partidos tradicionales que solían abarcar entre ambos cerca del 80% de los votos.

Nacionalista, populista y xenófobo, el FPÖ se fundó hace más de 60 años. Sus primeros logros electorales se dieron a mediados de los años ochenta, de la mano de Jörg Haider.  En 1989 llegó a ser el partido más votado del Estado federado de Carintia. 

Las elecciones legislativas de 1999 lo colocaron como segunda fuerza del país con el 26,9% de los votos, los que le permitió acceder al gobierno mediante una coalición. En la década de 2000 el partido perdió mucha fuerza, principalmente por disputas y contradicciones internas, algo que acabaría con la salida de Haider de la formación. Pese a ello, el FPÖ comenzó su  remontada electoral en 2008, cuando alcanza un 17,5% de los votos en las elecciones legislativas.

En el Parlamento Europeo obtuvo su mejor resultado hasta el momento en 1996 con un 27,53% de las papeletas. Tras ir perdiendo votos en la siguiente década, a partir de 2004 comenzó su remontada. En los últimos comicios europeos, los de de 2014, obtuvo un apoyo del 19,70%.

 

2. Alemania:
En 2013, año de su nacimiento, AFD (Alternativa para Alemania) conseguía un apoyo del 4,7% en las elecciones legislativas. Se quedó fuera del Parlamento al estar fijado el mínimo para entrar en el Bundestag en el 5%. En los siguientes comicios –en los que se elegía a los representantes del Parlamento Europeo–, un año después, el porcentaje aumentaba hasta el 7%. El euroescepticismo, gestado en plena crisis griega, fue el principal argumento de la formación en sus primeros meses de vida.

Pese a estos resultados, AFD se presentaba como un partido prácticamente desahuciado hace casi un año debido a disputas internas. El cambio llegó cuando decidió cambiar de enemigo. El euro dejó de ser objetivo de sus ataques y el foco se trasladó a los refugiados. A principios de 2016 las encuestas lo situaban como tercera fuerza en el país, y el diario BILD aseguraba que había conseguido reunir más de 3 millones de euros en donaciones. Tanto la presidenta como la vicepresidenta de AFD llegaron a insinuar la necesidad de usar armas de fuego contra los refugiados que entrasen de forma ilegal en el país.

Junto con la plataforma Pegida (Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente), AFD ha recuperado términos del imaginario ultranacionalista como Lügenpresse –“prensa de las mentiras o prensa mentirosa”–, o Überfremdung  –“sobreextranjerización”–.

La creciente polarización y radicalización política se confirmó en las elecciones regionales del pasado marzo. AFD alcanzó el 15% y el 12% de los votos en los Estados federales de Baden-Wurtemberg y Renania-Palatinado. En Sajonia-Anhalt llegó al 24%, situándose como segunda fuerza más votada, por delante de los socialdemócratas.

 

3. Polonia:
Las elecciones legislativas del 25 de octubre de 2015 supusieron un cambio de gobierno en Polonia. Plataforma Cívica –que había gobernado el país desde 2007 con una marcada agenda europeísta– daba paso al partido Ley y Justicia (PiS), que ganó los comicios con un apoyo del 37,6% y la mayoría absoluta en las dos cámaras del país.

Nacionalista y contrario a la llegada de refugiados, el partido ya se había hecho con la jefatura del Estado en las elecciones de mayo de 2015. Beata Szydlo, actual primera ministra del país, esgrimió poco antes de las elecciones el argumento del peligro terrorista si se aceptaban las cuotas de refugiados impulsadas por la UE. 

Medidas como el nombramiento de jueces afines en el Tribunal Constitucional
 –criticadas por pervertir el Estado de Derecho y la separación de poderes– o el control agresivo de los medios de comunicación públicos despertaban las voces de alarma en Europa. Pero lo cierto es que, desde su nacimiento en 2001, el apoyo a Libertad y Justicia ha sido muy amplio en Polonia. De hecho, ya gobernó entre 2005 y 2007, en una corta pero polémica legislatura. Esta vez, sin embargo, la mayoría absoluta –aplicada rápidamente para llevar a cabo profundas reformas legislativas–, un lenguaje revolucionario centrado en los valores patrióticos y tradicionales y un euroescepticismo claramente enfocado en rechazo de refugiados ponen en entredicho el Estado de Derecho en el país.

Su representación en Bruselas no ha parado de crecer desde 2004. En 2014 sus listas al  Parlamento Europeo obtuvieron el apoyo del 31,80% de los votantes polacos.

 
4. Grecia: 
Amanecer Dorado es probablemente el más extremo de los ultraderechismos institucionalizados de Europa. De hecho, el partido tiene como base ideológica, desde su fundación en 1985, el nazismo.

Su entrada definitiva en 2012 –tras dos intentos fallidos en 1994 y 1996– en las instituciones coincidió con el inicio de la crisis griega. También con el auge de su actividad violenta. Entre 2011 y 2013, el observatorio Racist Violence Recording Network registró más de 350 ataques racistas en el país. En 2013, miembros de Amanecer Dorado asesinaron a Pavlos Fyssas, un rapero y militante de izquierda griego.

Profundamente xenófobo, Amanecer Dorado no ha podido capitalizar en votos la llegada de miles de refugiados a las islas griegas a lo largo de 2015.  Aunque su voto creció porcentualmente entre los comicios de enero y septiembre, descendió en apoyos totales. Aun así, cerca de 400.000 personas optaron por esta formación en las últimas elecciones generales, lo que le permitió tener 18 diputados en el Parlamento.
En 2014, fueron más de medio millón los votos que recibieron en las elecciones europeas.
 

5. Francia:
El Frente Nacional cuenta con una larga trayectoria en la política francesa. Fundado en 1972, obtuvo su primer gran éxito electoral en 1986, cuando consiguió 36 escaños en el Parlamento, favorecido por  un cambio en la forma de escrutinio. 

Su fundador, Jean-Marie Le Pen, logró en 2002 colarse en la segunda vuelta de las presidenciales frente a Jacques Chirac. El excombatiente en la guerra de Argelia había obtenido un 16,86% de los votos, siete décimas más que el socialista Lionel Jospin, en la primera ronda. La unión de socialistas y conservadores permitió finalmente a Chirac imponerse con el 82,21% de los votos.

En 2011, la hija de Jean-Marie, Marine Le Pen, estableció una estrategia política de moderación y desdemonización que ha llevado al partido a importantes cotas de apoyo en las distintas elecciones celebradas en Francia. El Frente Nacional alcanzó el 17,90% de los votos en la primera vuelta de las presidenciales de 2012. 

La eclosión definitiva llegó en las europeas de 2014 y en los  comicios regionales de diciembre de 2015, donde el FN fue el partido más votado.

La lista ultraderechista obtenía un  apoyo del 24,86% en las elecciones al Parlamento comunitario. Lograba así 24 escaños.

En la primera vuelta de las regionales de 2015, el FN resultó vencedor en seis de las trece regiones metropolitanas. Dos de sus candidatas  –Marine Le Pen y su sobrina Marion Maréchal Le Pen– superaron el 40% del apoyo. Además, otros cuatro candidatos del FN llegaron a ser los más votados en el resto del país. Finalmente, en la segunda vuelta de los comicios, el partido alcanzó un porcentaje de voto del 27% y no consiguió hacerse con el poder en ningún gobierno regional.

 

6. Hungría:
En septiembre de 2015 el Parlamento húngaro aprobaba distintas medidas legales que preveían penas de hasta tres años de cárcel para aquellos que cruzasen su frontera de forma irregular, y de hasta cinco años si dañaban las vallas que se encuentran en ella.

Una muestra de la deriva autoritaria y ultraderechista tomada por el país. Detrás de ella, Viktor Orbán, primer ministro de Hungría desde 2010 y líder del partido Fidesz-Unión Cívica. Orbán ha llegado a proponer la restauración de la pena de muerte y la instalación de ‘campos de trabajo’ para refugiados.
En 2014, Fidesz volvió a ganar las elecciones legislativas con un 45,04% de los votos. Además, Jobbik, una formación con raíces ideológicas nazis, se situó como tercera  fuerza con un apoyo del 20,30%. Ese mismo año, las elecciones europeas dejaban a ambos partidos en la misma posición: primera y tercera fuerza, respectivamente.

En los últimos años ha habido denuncias de antisemitismo, homofobia y discriminación religiosa en el país. Guy Verhofstadt, líder liberal en el Parlamento Europeo, ya pidió en 2013 que la Comisión Europea activase el artículo 7 del Tratado de la Unión para determinar si existe en Hungría “un claro riesgo de seria ruptura de los valores democráticos europeos”.

Fidesz cuenta con 12 diputados en el Parlamento de la UE, un número suficiente para explicar la posición pasiva del Partido Popular Europeo ante el comportamiento del Gobierno de Orbán, miembro del mismo grupo parlamentario.   


7. Reino Unido:
Orden en el país y demonización de los inmigrantes. Estas eran las ideas principales con las que Nigel Farage, líder del partido ultraderechista y euroescéptico UKIP, llegaba a las elecciones generales de Reino Unido en mayo de 2015. El antecedente más cercano, los comicios europeos de 2014 que reportaron a la formación xenófoba 23 diputados –más que ningún otro partido británico– y un 26,6% en el porcentaje de voto. 

 

8. Suecia:
Otro de los ejemplos del ascenso de la ultraderecha en Europa se encuentra en Suecia. Demócratas de Suecia (SD), partido fundado en 1988 y con raíces supremacistas, ha cosechado un importante crecimiento en las distintas elecciones celebradas en el país en los últimos 15 años.

En 2010, el SD lograba por primera vez representación en el Parlamento sueco, con 20 parlamentarios y un 5,7% de los votos. En las siguientes elecciones legislativas, cuatro años más tarde, duplicaría ampliamente los resultados con cerca de 50 representantes, una séptima parte de la cámara.

Su crecimiento en las elecciones europeas también ha sido exponencial. En 2014 obtuvo casi un 10% de los votos y dos europarlamentarios en 2014.

 


sábado, 28 de mayo de 2016

Lo insondable del insomnio

 
Ekaterina Grigorieva - Untitled, 2010


 "Cuando el pájaro del sueño pensó hacer su nido en mi pupila, vio las pestañas y le aterró la red."

Ben al-Hamara

Luis Goytisolo: “La gente no percibe el manejo oscuro del poder”

El académico y Premio Nacional de las Letras, que presenta este fin de semana en la Feria del Libro 'El atasco y demás fabulas', reflexiona sobre su obra y sobre un mundo en el que, afirma, “ya no mandan los políticos”

El escritor Luis Goytisolo.
"Si hay imágenes que valen por mil palabras, hay páginas, hay frases, hay palabras, que valen por un millón de imágenes"
Luis Goytisolo. Discurso de ingreso en la RAE


No quita la mirada de los ojos mientras conversa. Los suyos, transparentes, están a la altura de una de las muchas ediciones del Quijote que alberga la Biblioteca Académica de la RAE. Cerca, un códice de Gonzalo de Berceo, tres autógrafos de Lope de Vega y el manuscrito de su Sueño de San Luis, el ensayo que donó a la Academia cuando a Luis Goytisolo (Barcelona, 1935) lo sentaron en la C mayúscula.

Hijo de un hogar sin madre, lazarillo de un padre enfermizo, su narración arranca en una infancia que niega dolorosa: “Eso es un mito. Yo fui un niño feliz”. Hermano pequeño de tanto talento, supone que lo de la escritura debió llegar con el ADN materno, “los genes de una bisabuela malagueña, Ana Mendoza, y una tía, Consuelo Gay”, unidos en la generación del poeta José Agustín, del premio Cervantes, Juan, y en la del creador de una de las obras cumbre de la literatura universal del pasado siglo.

“Los tres escribíamos desde pequeños –Juan y yo en la misma habitación- pero no teníamos ninguna relación literaria entre nosotros: ninguno sabía lo que escribía el otro. José Agustín se vino a Madrid a estudiar y no se enteró hasta que no publiqué Las Afueras”. Luis tenía 23 años. Su colega, el académico Emilio Lledó, estudiaba en Alemania, desde donde le envió una carta de dos folios. “No nos conocíamos de nada. Y la suya fue la mejor crítica que escribieron sobre la obra”.

Antes de aquella primera vez, la revista de los salesianos, donde estudiaba bachillerato, ya tuvo el privilegio de llevar la firma de un Goytisolo adolescente al que su profesor de literatura había encargado dos necrológicas sobre Chesterton y Salinas. Y hubo decenas de relatos que Luis destruía sistemáticamente cuando comenzaba el siguiente. “Estaba madurando”, justifica el perfeccionismo. Sólo salvó uno, Las monedas, que sin embargo corrió el destino de sus predecesores cuando la censura franquista cerró la revista en la que se publicó. La dictadura, que le llevó a abandonar los estudios de Derecho en Barcelona para afiliarse al Partit Socialista Unificat de Catalunya, el PSUC.

 “No éramos comunistas; éramos simplemente antifranquistas. Y en la oposición, era lo único que funcionaba. De los 120 presos políticos que coincidimos en Carabanchel, más de cien éramos del PC”. Luis fue encarcelado tras asistir en Praga al VI Congreso del Partido Comunista checo. Pasó casi cuatro meses en una celda. Y benditos días en los que comenzó a preparar su tetralogía Antagonía.

Diecisiete años y 1.112 páginas –“muchas más de las que yo suponía”, sonríe- que empezó a escribir en 1963, en el papel higiénico que el dirigente socialista Antonio Amat consiguió sacar de prisión en una entrevista con su abogada. Ahí nacería lo que muchos sitúan entre la docena de imprescindibles de la literatura universal del siglo XX. Él, que asegura no ser humilde, sólo reconoce: “Fue en Antagonía donde encontré mi propia voz, donde conseguí el esquema”, dice el autor que convirtió la estructura en su seña de identidad.

 Explica que la novela, que es la historia de una novela, “es como un yacimiento del que proceden una serie de vetas que he ido desarrollando en otras. Prácticamente todo lo que escribo es el desarrollo de algo presente en Antagonía. Experiencias de carácter autobiográfico, elementos que rozan el ensayo, la parodia, el sentido del humor. Todo parte de ahí”. Y se lanza después a la sinopsis de los descendientes de la Estructura (con mayúscula) de los que habla como si no le pertenecieran.

Estela de Fuego que se aleja es la historia de un tipo que, insatisfecho con la vida que lleva, piensa en escribir una novela. Él se llama A. El protagonista se llama B. A B, que vive a salto de mata, se le ocurre que debiera escribir una novela y que el protagonista se llamase A. Al final el lector no sabe quién es verdaderamente el autor”, y se carcajea con la travesura literaria.

Desafíos, los llama el Premio Nacional de Narrativa y Premio Nacional de las Letras, entre tantos otros. Como el de Paradoja del Ave Migratoria, una novela que transcurre en los minutos en los que muere por infarto el protagonista. O el de Diario de 360º, en el que cada día de la semana corresponde a un género distinto. Y, por supuesto, los de las fábulas que comenzó a escribir durante el franquismo y que ahora, como hizo con Antagonía, presenta en un solo volumen: El atasco y demás fábulas.

“La primera empecé a escribirla en el 68 y sigue siendo actual. Me sorprende que en la España franquista ya intuyera cosas que están ocurriendo hoy”. Y responde con un rotundo “casi nada”, a la pregunta de qué no ha cambiado desde entonces. “Las estructuras, lo visible, sí. El fondo, no”. Porque sus fábulas, onirismo, humor, juegos de palabras cargadas de una profunda crítica al mundo contemporáneo, hablan de lo que llama “el manejo oscuro del poder”. También, explica, “de la inconsciencia de la gente que no percibe la situación, no se da cuenta de lo que está pasando que, por otra parte, es muy difícil de saber”.

Portada del libro 'El atasco y demás fábulas', de Luis Goytisolo. Y pone como ejemplo los años posteriores a las primaveras árabes: “Llevamos un montón de años después de aquello en una situación extraña que provoca muerte y destrucción. ¿Por qué ha empezado de repente el éxodo masivo de refugiados? ¿A quién le interesa que Europa ahora se sature?”, deja en el aire la pregunta cuya respuesta se intuye en su siguiente reflexión: “Ya no mandan los políticos. Manda el mercado. Lo que pasa es que el mercado, en el fondo, son unos cuantos millonarios que podrían pagar la deuda griega sin que les afectase mucho al bolsillo. Ellos son los que dictan la política”.

No es pesimista sobre el futuro de la humanidad –“en general, la mayor parte de la gente vive mejor”, afirma-, pero le cambia el gesto cuando se plantea lo impredecible de ese manejo oscuro del poder: “El mayor riesgo es que, en este mundo operado por inversores, se produzca un cataclismo. Porque los ricos pueden perder su dinero, como ya ha ocurrido. Entonces, no sé que pasará, no sé a qué volveremos”, se lamenta.

En El atasco, único relato inédito de la tetralogía, Goytisolo también fabula sobre la desaparición de las clases y lo evanescente de la sociedad. “En un fragmento, explico que la regla de oro es que el asalariado gane lo suficiente para que pueda ser al mismo tiempo un consumidor. No hay clase obrera. Las clases medias están desapareciendo ¡y eso lo sabemos bien quienes procedemos de ellas!”, exclama. “El problema es que se piensa cada vez menos. El pensamiento se diluye en pequeños mensajes, en las ocurrencias que recibes en el teléfono. Y el verdadero peligro es la pérdida del tiempo”.

Él, que no se reconoce enemigo de un pequeño aparato que saca cuando afirma que sólo lo usa "para hablar, mandar mensajes y whatsapp”, reparte estos días el suyo entre el campo tarraconense y Madrid, la ciudad a la que quiere volver: “He pasado muchas épocas de mi vida en el campo pero, al final, tengo tantas cosas que hacer aquí…”. De momento, este fin de semana, rubricar su Atasco y demás fábulas en la Feria del Libro. Después, seguir pensando. Y escribiendo. Tiene previsto presentar nueva novela en noviembre. No desvela más. Los regalos, siempre mejor por sorpresa.

"El ser humano ha conocido tiempos más sombríos; tan bobos, posiblemente no. Decididamente el mundo está más necesitado que nunca de un pensamiento estoico adecuado al presente, de un neoestoicismo. O de un nuevo epicureísmo. De cualquiera de los dos. O mejor: de los dos" 

Luis Goytisolo. Frustración y narcisismo  



jueves, 26 de mayo de 2016

¿Tan sólo una ilusión?


Einstein y Michelel Besso
 Uno de los documentos más emocionantes sobre Einstein es la serie de cartas que intercambió con su viejo amigo Michele Besso. Einstein solía ser muy discreto sobre sus cosas íntimas, pero con Besso mantenía una relación distinta. Se conocían desde jóvenes, cuando Einstein tenía diecisiete años y Besso veintitrés. Besso ayudó a la primera mujer y a los hijos de Einstein cuando éste tuvo que dejar la familia en Zürich para trabajar en Berlín. Les unía un gran afecto a pesar de que, con los años, sus respectivos intereses llegaran a discrepar. Besso fue inclinándose progresivamente hacia la literatura, la filosofía, profundizando en el significado mismo de la existencia humana; sabía que, para que Einstein respondiera, había que plantearle problemas de índole científica, pero a él su investigación le iba llevando cada vez más lejos de la simple ciencia. Es una amistad que duró toda una vida, hasta la muerte, en 1955, de Besso, pocos meses antes de la de Einstein.
    En el período comprendido entre 1940-1955, Besso no cesaba de insistir sobre el problema del tiempo. ¿Qué es la irreversibilidad? ¿Qué relación tiene con las leyes de la física? Y Einstein, pacientemente, le respondía una y otra vez que la irreversibilidad era una ilusión, una impresión suscitada por unas condiciones iniciales improbables. Pero Besso no acaba de considerarse satisfecho. Su último artículo, a los 80 años, intenta conciliar la relatividad general con la irreversibilidad del tiempo. Pero Einstein apenas valoraría este empeño, y su comentario fue: "Estás pisando terreno resbaladizo. No hay irreversibilidad en las leyes fundamentales de la física. Debes aceptar la idea de que el tiempo subjetivo, con su insistencia sobre el ahora, no posee significación objetiva". Al morir Besso, Einstein escribió a la hermana y a los hijos de éste: ."Michele se me ha anticipado en dejar este mundo absurdo. Es algo que no tiene importancia. Para nosotros, físicos convencidos, la distinción entre pasado, presente y futuro es sólo una ilusión, por persistente que sea".  [...] Einstein era un solitario que escribía a Besso: "Lo que tanto admiro de ti es que te entiendas bien con tu mujer, mientras que yo no lo he podido conseguir con ninguna de mis dos esposas". Sus relaciones con los dos hijos habidos del primer matrimonio fueron tensas y, más que esto, vivió un período histórico siniestro, marcado por un antisemitismo, latente y luego declarado, y por las dos guerras mundiales. No es de extrañar que, para él, como sucediera antaño con Demócrito y Epicuro, el conocimiento, la ciencia, fuera el medio para liberarse de un mundo turbulento y acceder a un mundo de razón, belleza y paz.



¿Tan sólo una ilusión?
Ilya Prigogine

miércoles, 25 de mayo de 2016

El exnarco que testificó contra el clan de los Charlines: 'Estoy vivo porque ellos quieren'


Foto: Fernando Bernal
 Manuel Fernández Padín fue una de las primeras personas que obtuvo protección del Estado y su testimonio sirvió para sentar en el banquillo de los acusados a los miembros de una de las mayores organizaciones de narcotráfico de España, el clan gallego de los Charlines, para quien había trabajado.

La sentencia, que siguió a la operación Nécora, liderada por el entonces joven juez instructor de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, mandó a prisión a Alfredo Cordero, casado con una hija del patriarca. Manuel Charlín Gama, el capo di capi, caería cinco años después, en 1999.

Miembro de la generación perdida de Vilanova de Arousa, un grupo de chicos de un equipo de fútbol que acabó consumido por las drogas, Fernando Padín es uno de los tres supervivientes de esa joven alineación. La mayoría, convertidos en toxicómanos, sufrieron enfermedades asociadas a su adicción como el SIDA o la hepatitis C y murieron.

La droga golpeó por partida triple a este exnarco arrepentido. Fernández Padín ya ha perdido una veintena de amigos de juventud, padece psicosis maníaco depresiva debido al consumo de LSD y tras integrarse en la organización de los Charlines para encontrar una salida económica en el contrabando de tabaco, se convirtió en descargador y distribuidor de droga. La mala conciencia le llevó a testificar contra Cordero y uno de los hijos de Charlín Gama.

Ahora vuelve a denunciar que, con el pretexto de la crisis, le retiraron las ayudas y los escoltas que le protegieron hasta 2011. "Si estoy vivo es porque los Charlines quieren, porque con su dinero y poder lo pueden todo".

VICE News: ¿El clan de los Charlines sigue en el negocio del narcotráfico?Manuel Fernández Padín: Sólo hay que leer los periódicos. A finales de 2013, Yolanda Charlín, la sobrina del patriarca, fue detenida por su vinculación con el mayor laboratorio de heroína de la Unión Europea. Yo ya no tengo contacto con ellos, sólo te puedo decir que siguen teniendo poder, porque el poder se compra con dinero, y que yo sigo vivo porque ellos así lo quieren.

¿Temes que algún día quieran vengarse por la declaración que realizaste contra ellos hace 26 años?El miedo no me sirve de nada, pero tienes que pensar que el crimen organizado siempre va de la mano de la corrupción. Yo ya no tengo protección, me la quitaron en 2011 aduciendo que, con la crisis, ya no había dinero, así que cualquier día me puedo encontrar con una sorpresa. Sé que conocen a gente que trabaja en la administración pública, como un cargo del INEM en Galicia, por ejemplo, y que podrían encontrar mis datos y localizarme fácilmente. Tienes que pensar que la última vez que fui a mi pueblo uno de los grandes narcos de la zona estaba tomando algo con un grupo de policías municipales uniformados en la terraza de un bar, o que Sito Millán, el narco de Cambados, consiguió documentación falsa en una comisaría de la policía...

¿Cuándo y cómo lo pudo conseguir?No importa el caso concreto, no te puedo hablar de ello porque no está acreditado, pero lo cierto es que los Charlines tienen cientos de millones de euros y acceso a todas las personas que quieran. A través de directores de bancos, personal hospitalario, cuarteles y políticos pueden llegar hasta ti.

¿Y qué hace un clan como el de los Charlines con cientos de millones de euros?Los Charlines han comprado gasolineras, fábricas de conserva, cetáreas de marisco, han creado empresas inmobiliarias, adquirieron casas como el Pazo de Vista Real y hasta enterraban el dinero dentro de los lindes de sus propiedades o incluso en el monte, en lugares que sólo ellos sabían.

¿Por qué te metiste en el negocio del narcotráfico?Nunca fue mi intención. Todo empezó con una noche de marcha en Portonovo. Ese día me fui con unos amigos y me tomé tres dosis de LSD. Yo ya había probado la cocaína, las anfetaminas, la heroína, pero lo que más me gustaba eran los tripis. Esas tres dosis me destrozaron la vida para siempre. Estaba confuso, deprimido...Perdí el trabajo, luego mi mujer me dejó. Empecé un periplo por diferentes psiquiatras, porque no lograba recuperarme.

¿Qué te pasaba?Me diagnosticaron psicosis maníaco depresiva, pero yo seguía sin estar bien. Tuve algún trabajo, incluso monté un pub pero no funcionó. Me marché, primero a Sidney y luego a Canarias, para rehacer mi vida, pero no me relacionaba con la gente, conseguía trabajos muy malos, dormía en la calle. Así que decidí volver y dedicarme al contrabando de tabaco. Todos los jóvenes de Vilanova de Arousa habían tocado el tema y Manolito Charlín, hijo del patriarca, había sido uno de los miembros de mi pandilla cuando era niño. Cuando regresé, le pedí trabajo.

¿Y empezaste con el contrabando?No, eso es lo que yo creía. Primero me requirieron para cruzar la frontera con Portugal con sus coches porque, por aquel entonces, Manolito y su hermano Melchor, estaban en busca y captura. Ellos viajaban a América Latina desde Lisboa y me utilizaban para pasar sus vehículos [que la policía tenía fichados] por la frontera. Ellos cruzaban por el río Minho y yo les dejaba o les recogía según si iban o volvían en A Cañiza, al lado de la frontera. Siempre me paraban, me decían que ese coche era de los Charlines, me llevaban a comisaria porque sabían que algo raro había en un tipo como yo con un Mercedes de alta gama de los Charlines, pero no podían detenerme.

¿Y luego?Luego, un día, Melchor me llamó y me dijo "vístete con ropa oscura y estate a las 22h en casa, que pasaré a recogerte". Yo pensé que íbamos a descargar tabaco de contrabando pero no fue así. Fuimos a cenar al restaurante Los Abetos, en el pueblo de Nigrán, y allí tuvimos una reunión con las ocho personas con las que íbamos a hacer la descarga. Fue en un acantilado, un lugar muy complicado. Tuvimos que subir a cuestas paquetes de 25 kilos de hachís desde la lancha, en la que un señor de Cambados trajo la droga, hasta la furgoneta que estaba pasado el acantilado, en el monte.

Y te diste cuenta que era hachís...Sí, había como unos 7.000 kilos. Esa noche fue horrible no sólo por eso sino también porque al subir el segundo paquete estaba exhausto. Yo, por aquel entonces, estaba muy gordo debido a la medicación, tomaba Tranxilium y Prozac, y llevaba tiempo sin hacer deporte alguno. Recuerdo que me quedé en un chalet que había en construcción, pasaba por ahí para acceder al monte y me quedé extenuado en una habitación llena de escombros. Dos días más tarde, incautaron 5.000 kilos de esa descarga en un camión holandés. Luego repartí por la zona el hachís que no lograron confiscar.

¿A quién?A veces a conocidos, gente de allí que todo el mundo sabe que son narcotraficantes por su nivel de vida, porque tienen negocios que salen de la nada, otras a personas que no conocía de nada. Melchor me decía donde debía hacer la entrega, lo llevaba a cafeterías o lo entregaba detrás de un hotel, en un rincón del monte...

También descargaste cocaína...Sí, eso ya fue en agosto de 1989, unos tres meses después. Otra vez me llamó, me dijo que me vistiera de oscuro y que me pasaba a recoger. Pero en aquella ocasión fuimos cerca del Cabo Touriñán, en la Costa da Morte. Esperamos en la cocina de un ultramarino, que tenía tienda y bar. Pero la lancha no llegaba y se hizo demasiado tarde. Regresamos dos días después y descargamos 700 kilos de cocaína de la planeadora. La llevaba un paisano e iba acompañado de tres colombianos. Llenamos un Citroën BX con toda la droga. Estaba el conductor y todo el resto del habitáculo del coche, o sea el maletero, los asientos de detrás, los de delante, e incluso encima del conductor, todo estaba lleno de paquetes de un kilo de cocaína. No sé ni como el hombre que conducía podía ver la carretera.

¿Te tocó repartir?Sí, y también guardar cantidades de 10 kilos en casa. Pero empecé a arrepentirme, yo estaba mal por la droga y muchos de mis amigos habían muerto por eso. Así que decidí que debía contar lo que estaba pasando y me puse en contacto con un periodista de la televisión gallega. Expliqué, en una entrevista grabada, con la voz distorsionada y la silueta oscura que estaban entrado grandes cantidades de cocaína, pero tuve muy mala suerte...

¿Por qué?Porque cuando lo emitieron estaba en un bar del pueblo y el nieto del patriarca, un chico que se llamaba Francisco, me reconoció. Se acercó a mi y me dijo: "se ve que eres tú, tus rizos, la silueta, las pausas que utilizas cuando hablas...". Ya no había marcha atrás. Al cabo de nada, me detuvo la Guardia Civil. Fue después de una entrega frustrada en un centro comercial de Pontevedra, los clientes no aparecieron y yo tiré los 4 kilos de cocaína en los contenedores donde descargaban las mercancía y me fui. El problema fue que el guardia jurado del centro comercial, que me conocía, vio que entraba con una bolsa y salía con las manos vacías, me preguntó y me inventé una excusa pero llamó a la Guardia Civil y encontraron la droga. Me detuvieron poco después.

Y decidiste confesar...No, inicialmente, no. Me decidí al ver que me dejaban colgado, que no me mandaban ningún abogado y que no me habían pagado lo que aún me debían. Eso fue en un cuartel en Pontevedra. Luego, pasé por diversas prisiones. En Carabanchel, por ejemplo, estuve con los presos más peligrosos en celdas de aislamiento por motivos de seguridad. En esa cárcel, pero en la galería número 5 también estaban los que yo había denunciado. A veces, los veía por la ventana. Entonces fue cuando me reclamó Baltasar Garzón, que era juez de instrucción de la Audiencia Nacional y ya contaba con el testimonio de otro arrepentido, Ricardo Portabales. Nuestros testimonios sirvieron para llevar a cabo la operación Nécora [la investigación que propició en los noventa el primer macrojuicio contra los clanes gallegos de la droga]. Garzón siempre quiso que acusara a Manolito Charlín.

Sin embargo, no lo hiciste...No, yo le dije que Manolito no me dio órdenes, que era Melchor, su hermano, pero Garzón insistía porque pensaba que Manolito mandaba más, que el otro no tenía tanto cerebro. Yo le conté lo mismo que había contado en el cuartel de Pontevedra a la Guardia Civil. Sin embargo, él me presionaba, me hizo declarar dos veces sin abogado y en una de ellas apareció Ricardo Portabales e intentó dirigir mi declaración, me decía "cuéntale esto, háblale de aquellos...". Yo confesé lo que quise confesar e impliqué a la gente que me dejó colgado. Impliqué a Melchor y a su cuñado Jorge Outón. Todo era verdad, pero no toda la verdad. Yo no quería meterme en fregados demasiado gordos, es un tema muy dedicado, tratas con gente muy importante que está en contacto con los colombianos, la cocaína venía de Colombia.

¿Te ofreció protección?Eso fue más adelante, en 1990, cuando como procesado decidieron excarcelarme. Me vino a buscar la policía judicial de Canillas a Burgos, donde una amiga me acogió y me dijeron que si declaraba se harían cargo de mi vida para siempre, de todos mis gastos, que iba a tener protección, un sueldo, casa, trabajo... Que el Ministerio del Interior y Garzón se habían comprometido. Después, Garzón me lo confirmó.

¿Cómo fue el juicio?El juicio duró 8 meses, se tuvo que acondicionar una sala en la Casa de Campo de Madrid, porque en la Audiencia Nacional no cabíamos. Éramos 40 y pico procesados, una cuarentena más de abogados, medios de comunicación. Fue tenso al principio, se habían creado muchas expectativas y Jorge Outón [el cuñado del patriarca Manual Charlín Gama] me amenazó, me hizo el gesto como si me fuera a degollar.

¿Alguien volvió a amenazarte después del juicio?No directamente, pero una vecina me contó que unos suramericanos me fueron a buscar a un piso que tenía con mi pareja en ese momento en Madrid. En Galicia, cuando fui a visitar a mi familia, me quemaron el coche y una vez también hicieron pintadas en el pueblo donde ponía traidor, hijo de puta...

¿Volverías a confesar?No lo sé, pero sí quise olvidar. Tiré a la basura todo el sumario del caso Nécora, eran unas 15 cajas repletas de documentos.


 Fuente:https://news.vice.com/es/article/manuel-fernandez-padin-exnarco-arrepentido-testifico-contra-charlines?utm_source=vicenewsestw

Cascos azules montaron en Líbano una red de tráfico de alimentos

La ONU y Líbano investigan un fraude en la reventa de comida en supermercados libaneses

Un soldado de Unifil saluda a un autobús escolar en Adaisseh, al sur de Líbano, en diciembre. AFP

 En la sede de la Fuerza Interina de la ONU para Líbano (Unifil) se lleva a cabo actualmente una investigación interna para aclarar el fraude en la reventa de raciones de comida que, destinadas al uso exclusivo de las tropas, han sido localizadas en las estanterías de supermercados libaneses. Alertado por consumidores locales, el Ministerio de Economía libanés también ha abierto una investigación para esclarecer cómo esos productos han llegado a los comercios públicos. Consultados por EL PAIS, tanto el portavoz de Unifil, Andrea Tenenti, como la directora general del Ministerio de Economía, Alia Abbas, confirman las investigaciones en curso sin proveer más detalles, y subrayan que el caso es confidencial. “Unifil ha tomado las medidas apropiadas, que son internas a la misión y ello en estrecha coordinación con el Cuartel General de la ONU”, declara mediante correo electrónico Tenenti.

Según los testimonios coincidentes de tres trabajadores internacionales y otros tres locales de Unifil a este diario, la fraudulenta red que ha originado la investigación involucra tanto a conductores y comerciantes libaneses como a cascos azules a cargo de la recepción de alimentos en al menos cinco de los 21 puntos de distribución con los que cuenta la misión para avituallar a unos 10.000 soldados. Los testimonios de R.D., trabajador de una empresa subcontratada que suministra víveres a las tropas y que después de que se abriera la investigación de la ONU fue despedido bajo la sospecha de estar implicado en la trama, y el de otro trabajador vinculado a la red, aseguran que el monto de los beneficios obtenidos con la reventa ilegal supera los cuatro millones de euros en los últimos cinco años.

Productos de Unifil en supermercados libaneses

“Hace décadas que la comida de Unifil se vende en los supermercados libaneses”, dice Munir G., vecino de Tiro, al sur del Líbano y a 20 kilómetros de Naqura, el cuartel general de las tropas de la ONU que vigilan el alto el fuego en la frontera con Israel. “No se molestan ni en quitarles las etiquetas”, añade. Cuatro meses atrás, un consumidor protestó por la oferta de paquetes de fideos con la etiqueta ‘No para la venta. Para el consumo interno de la ONU exclusivamente’, en el supermercado Charcuteríe Aun, en la periferia de Beirut. Meses antes, paquetes de gambas congeladas portando la misma etiqueta se vendieron en el supermercado Al Janoub, en Tiro. “Pusimos una queja ante el departamento de protección del consumidor del Ministerio de Economía” dice Sandy Isa, quien denuncia a través de la página web Al Taharri los casos de fraude en Líbano. “Los productos fueron retirados inmediatamente pero no nos han dado más información hasta ahora”, añade.

“Abrimos una investigación”, confirma desde su oficina en Beirut Tarek Younes, director de la unidad Antifraude y Protección del Consumidor del Ministerio de Economía libanés. Younes asegura que el caso fue remitido a la directora general del Ministerio de Economía, Alia Abbas, quien reitera a EL PAIS que los detalles son confidenciales. Un trabajador del Ministerio de Economía, que prefiere no dar su nombre por miedo a perder su puesto de trabajo, asegura que tres personas de la Unidad de Seguridad de Unifil —departamento a cargo de las investigaciones internas— visitaron en dos ocasiones a Abbas en los últimos cuatro meses. “Querían saber qué informaciones y pruebas había”, asegura.

Una trama fraudulenta y sistémica
Desde 2006 hasta 2015, la empresa italiana Es-Ko ha logrado contratos multimillonarias por los cuales se hace cargo de la compra y distribución de alimentos para aprovisionar a las tropas de Unifil. En 2012, obtuvo una licitación por valor de 132 millones de euros para suministrar alimentos y agua a cinco misiones de la ONU en el extranjero. Para operar en Líbano, Es-Ko subcontrató a una empresa local para que gestionara el personal. La empresa italiana es responsable del transporte de alimentos desde el almacén central, situado en la localidad de Kasmiyeh y dentro de la zona de operaciones, hasta los 21 puntos de distribución donde operan los diferentes batallones. Desde 2007 hasta 2015, R.D., asalariado de la subcontrata libanesa, fue una de las cuatro personas a cargo de supervisar la distribución bajo órdenes de Es-Ko. Su superior ha sido transferido tras finalizar su contrato en Líbano. Los dos subordinados encargados del equipo de conductores han abandonado el país tras ser también despedidos y acusados por la empresa de participar en la trama.

Paquetes de productos destinados al consumo de Unifil tomadas por un consumidor libanés en el supermercado Charcuterie Aoun y facilitadas por AlTaharri.com.
 En 2010, R.D. informó tanto a la subcontrata libanesa como a Es-Ko de las irregularidades que observó. “Me dijeron que necesitaban pruebas así que decidí hacer creer a mis compañeros que iba a participar en el fraude”, explica insistiendo en que nunca participó de los beneficios, a pesar de haber sido acusado de ello por la empresa. R.D. asegura que esta red fraudulenta estuvo activa desde 2010 hasta 2015. Los testimonios de seis trabajadores internacionales y locales de Unifil, civiles y militares, confirman las informaciones provistas por R.D., que inculpan a soldados internacionales a cargo de la recepción de comida en cinco puntos de distribución bajo el mando de los batallones de Italia, Ghana, Nepal, Malasia e Indonesia.

Lejos de tratarse de un caso aislado, los testimonios de los seis trabajadores, con amplia experiencia en la misión, indican que se trata de un sistema enraizado. Los soldados a cargo de la recepción de alimentos en cada punto de distribución son relevados cada cuatro o seis meses. Una rotación que implicaría a un mínimo de 50 cascos azules en dicho cargo entre los años 2010 y 2015. Informes confidenciales de la ONU filtrados por Wikileaks denuncian casos de fraude en años anteriores en la misión. “La investigación valora en 1,5 millones de dólares [1,35 millones de euros] las pérdidas estimadas”, se lee en un informe interno de 2007 relativo a la reventa ilegal de suministros para las tropas a comerciantes locales libaneses. Un patrón de fraude que ya fue detectado en 2006, según el mismo informe, y posteriormente, según la auditoría realizada en 2009.

En un café de Beirut, R.D. detalla como funciona el sistema fraudulento. Las órdenes de compra de cada batallón se reciben en el almacén central donde opera Es-Ko junto a un oficial de Unifil. Las raciones de comida son distribuidas semanalmente por los conductores subcontratados a bordo de siete camiones con capacidad total para 80 toneladas. Los productos se distinguen entre congelados (mayoritariamente importados), comida seca, y frutas y vegetales (comprados en Líbano). Las puertas de los camiones son selladas a la salida del almacén con un cierre metálico, cuyo código se refleja en una nota de entrega. Las notas de entrega, donde se detallan las cantidades y los productos cargados en los camiones, han de ser firmadas por el soldado responsable de la recepción de alimentos en cada base, tras cotejar la carga y el código del sello metálico. Dos trabajadores del almacén confirman que estas notas de entrega fueron firmadas y, por lo tanto, autorizadas por los soldados de Unifil a cargo de los puntos de recepción en las bases militares durante esos años.

“Antes de salir del almacén, los conductores envían las notas de entrega por whatsapp a los cascos azules a cargo de los puntos de distribución, quienes cotejan esta nota con los stocks disponibles en las bases. Después de ver los excedentes que tienen en el almacén, le comunican al conductor los productos y cantidades que habrán de permanecer en los camiones una vez finalicen la descarga”, relata R.D. Tras abandonar la base militar, los conductores revenden el remanente de comida a compradores locales con los que han pactado previamente el precio.

Un fraude de cuatro millones de euros en cinco años
“Estamos hablando de un mínimo de 13.000 euros mensuales por punto de distribución”, calcula R.D. Estas cifras atañen a tan sólo cinco de los 21 puntos que nutren a las tropas y alcanzan los 4 millones de euros en el último lustro. Lo que supone un 5,7 % del presupuesto anual de 14 millones de euros destinados a alimentar a los uniformados de Unifil. Un trabajador libanés implicado en la trama, que prefiere mantener el anonimato, confirma la cifra y asegura que las ganancias son repartidas entre los soldados internacionales y los conductores libaneses partícipantes. “No es fraude, sino un negocio con una comida que, de todas formas, sobra y cuyos ingresos pueden doblar, o triplicar, el sueldo mensual de 870 euros que cobran los conductores”, dice. En cuanto al beneficio extraído por los comerciantes libaneses, éstos obtienen un producto de alta calidad y exento de tasas a un precio que puede ser un 50% por debajo de su valor real según describe un informe confidencial de la ONU filtrado por Wikileaks, en relación al mismo patrón fraudulento en la misión de Liberia.

Tras identificar stocks descompuestos por falta de consumo, diversas auditorias de la ONU señalan que hay excedente de alimentos destinados a las tropas. Ese recurrente exceso de stocks ha permitido el desarrollo de una red fraudulenta y lucrativa para un puñado reducido de soldados internacionales y trabajadores locales en la cadena de distribución. Ghana (con 870 cascos azules) e Italia (con 1.206 soldados y actualmente al mando del destacamento) son los dos batallones más activos en la reventa ilegal de comida, entre los cinco señalados tanto R.D como por otros seis trabajadores internacionales y locales de Unifil.
Frente a las acusaciones vertidas, este diario intentó contactar con los responsables de los cinco batallones mencionados así como con los departamentos de Raciones de Alimentos y de Seguridad Interna de Unifil siendo sistemáticamente remitidos para toda declaración oficial al portavoz de la misión en Líbano, Andrea Tenenti, quien declina entrar en detalles sobre la fraudulenta red, alegando vía correo electrónico que no se puede "especular hasta que la investigación no esté concluida".

Imagen que muestra paquetes de fideos destinados al consumo exclusivo de Unifil tomadas por un consumidor libanés en el supermercado Charcuterie Aoun, en las afueras de Beirut y facilitadas por AlTaharri.com
 “En una ocasión y pocos días después de un reparto, los soldados ghaneses se quejaron de que pasaban hambre porque sus frigoríficos estaban vacíos”, asegura R.D. “Se abrió una investigación interna en el batallón ghanés tras la reventa de paquetes de noodles a comerciantes locales”, cuenta uno de los trabajadores de Unifil. “Resultó que los soldados malayos revendieron el excedente de fideos a través de la mediación de los cascos azules ghaneses, que disponen de un amplio circuito de clientes locales”, añade este extrabajador.

Consultada por correo electrónico el 24 de marzo de 2016, la directora de la División Interna de la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de Naciones Unidas (OIOS), Eleanor Burns, remite a este diario a las las auditorías anuales que asegura son de acceso público desde 2013 a través de la página web oficial. Sin embargo, no están disponibles. Según informaciones provistas por tres trabajadores internacionales y locales de Unifil, la auditoría interna inicialmente prevista para el próximo mes de setiembre en Líbano ha sido adelantada de seis meses. Lleva cinco semanas en marcha y está siendo “inusualmente exhaustiva respecto a años anteriores”. Los repetidos casos de fraude señalados en los informes internos o confidenciales filtrados por Wikileaks repiten la necesidad de instaurar medidas de control que prevengan el fraude, como el uso de medidores eléctricos para el consumo de combustible o inventarios de stock para los alimentos.

Generalmente, los productos más atractivos para los vendedores locales son los congelados, por su alto precio, y las gambas, por su alta demanda. Este producto dio pie hace un año a la investigación interna de la ONU, actualmente en curso, al ser localizado en varios supermercados libaneses con la citada etiqueta que prohíbe su comercialización. “En 2015, conforme subieron los precios en el mercado local aumentó la demanda de gambas, y sobre todo en los batallones de Italia y Ghana”, asegura un antiguo trabajador libanés del almacén central. El presupuesto destinado al consumo de gambas para los cascos azules supera el medio millón de euros anuales.

En la mañana del 9 de abril de 2015, R. D., junto con otros dos responsables de la cadena de supervisión de la distribución, fueron despedidos cuando tanto Es-Ko como la subcontrata local tomaron finalmente medidas contra la fraudulenta red denunciada cinco años atrás. R.D asegura que ningún empleado de la ONU le ha contactado en relación a la investigación en curso. Hasta ahora, no ha trascendido que ningún soldado haya sido sancionado. Sin embargo, la empresa italiana y los conductores supuestamente implicados continúan trabajando hoy en la distribución de alimentos en calidad de asociados de la empresa kuwaití KGL, a cargo de suministrar alimentos a Unifil desde 2014.


Fuente:  http://internacional.elpais.com/internacional/2016/05/19/actualidad/1463693834_373926.html?id_externo_rsoc=TW_CC

martes, 24 de mayo de 2016

El día que Pardo Bazán y Galdós se juraron sexo eterno

Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós. Imágenes: cortesía del Arquivo da Real Academia Galega y autor desconocido (DP)-
Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós. Imágenes: cortesía del Arquivo da Real Academia Galega y autor desconocido (DP)-

A doña Emilia Pardo Bazán le ha dado por fumar en estas últimas tardes del siglo XIX. No lo hace tanto por gusto, pues el aroma no le resulta demasiado agradable. Es más una cuestión de rebeldía. El tabaco, ese vicio reservado al hombre, es visto entre sus manos como una frivolidad de cuya imperfección no tiene derecho a jactarse. Pero ella había venido a provocar, a despertar en la moral española la justicia que había podido palpar durante sus distintos viajes por Europa. El tacto de la hierba liada sobre sus labios le permite concentrarse en los momentos finales de, probablemente, la época más agitada de la historia política española.

En torno a esa agitación puede apreciar cómo se arremolinan una serie de personajes que tienden a hacer suyo el cortijo de la literatura decimonónica. Todos son hombres y todos desprecian a la Gertrudis Avellaneda o a la Concha Arenal de turno. Ella los observa con el colmillo afilado. No ha dejado que nadie marque su camino, así que no hará lo propio con aquella jauría. El último que lo había intentado había sido su marido, quien al leer uno de sus textos naturalistas le había exigido una rectificación inmediata. Ella rectificó, sí. Pero en lugar de renegar de la obra renegó de él. Resultado: una obra maestra a la luz y una separación conyugal a la sombra.

Pero a la España literaria del XIX le falta muy poco para pasar del incendio controlado a la catástrofe desbocada. En concreto, la chispa sale de aquel cigarro que la condesa sostiene sobre la comisura de su boca. De la mera observación pasa a la acción: lleva la voz cantante en las tertulias, ocupa el primer plano en los estrenos teatrales y publica las críticas literarias más mordaces. Es un terremoto. Una mujer con un temperamento inigualable, algo que le valdrá una enemistad enconada con aquellos que le afeaban su actitud fumadora. Pero ella continúa y, ya con alguna obra maestra a sus espaldas, busca ese reconocimiento reservado para hombres («cómo habría cambiado mi vida de haberme llamado Emilio»). No hay Academia tampoco para ella, como no la hubo para Concha o para Gertrudis, pero esta vez no hay silencio ante la injusticia. En una reunión a cargo de la docta institución, alguien le ofrece una silla: «No, gracias. Ya conseguiremos que una mujer se siente por méritos propios».

Los dueños del cortijo, por supuesto, no pueden permitir esta intromisión. Entre los que desfilan por las tripas de esta enemistad encontramos, por ejemplo, a José María de Pereda, maestro del realismo: «Padece la comezón de meterse en todo, de entender de todo y de fallar de todo». También quiso lapidar a gusto el ínclito Juan Valera: «Así, lastrada por la lactancia y el embarazo, no puede entrar en la Academia». Incluso algunos apuntaron a su físico a la hora de arrojar la piedra. Fue el caso de Baroja: «Es de una obesidad desagradable». El epílogo a esta triste retahíla lo puso Clarín: «El día que se muera, habrá fiesta nacional».

Sin embargo, uno de los personajes que también puebla los pasillos del recinto deambula ajeno al glamur y al codazo, a la piedra y al insulto. Es un tipo solitario e introvertido. Cuentan algunos que compra billetes de tren sin importarle el destino, solo pone como condición que el asiento pertenezca al vagón de tercera. En él se mezcla con la capa baja de la sociedad española: ladrones, usureros, maleantes y toda clase de seres marginales. Conversa con ellos y de ahí extrae algunos de los personajes que más tarde poblaran sus novelas. Se deja ver por el ambiente literario, a veces incluso formando parte de la seductora escena, pero su corazón está en otro sitio. Algunos buscan la confrontación, pero él escapa de ella a lomos de ese vagón de tercera que no le lleva a ninguna parte. Su nombre es Benito Pérez Galdós, y está a punto de toparse con la condesa de Pardo Bazán.

Un encuentro epistolar
Las pupilas de Benito y Emilia chocan en el momento en el que ambas estrellas brillan con más fuerza. Él ya ha publicado varios títulos que le han convertido en la referencia novelística del país y ella ha introducido el citado naturalismo en la península a través de La cuestión palpitante. El mejor reflejo de su relación se percibe a través de la correspondencia que mantuvieron entre ellos. Correspondencia que aún hoy, siglo y pico más tarde, sigue escandalizando a más de uno. Pero vayamos por partes. Ella es una mujer rebelde y ambiciosa. Él, un tipo tímido y desdeñoso. Ambos tienen una opinión, digamos, abierta de lo que suponen las relaciones sexuales. Todo aquel que ha agitado estos ingredientes en la coctelera sabe que la mezcla puede pasar de una delicia a una bomba en cuestión de segundos. Y algo de todo esto se aprecia en la evolución que la relación entre Pardo Bazán y Galdós habría de mostrarnos.

En un primer momento, la relación se torna amistosa, con una admiración patente en las primeras fórmulas con las que la condesa recibe a Galdós. Ella lo ve como un maestro, término que utiliza en algunas de las misivas. También se adivina un cierto coqueteo previo al estallido del amor, como si ella lo hubiera deseado de una manera maternal. Él era un hombre enfermo y triste, que siempre transmitía la necesidad de ser ayudado. Ella, por el contrario, es la gran dama aristócrata que no necesitó a ningún hombre para fortalecer su posición. Con un erotismo que se puede masticar detrás de cada párrafo, intenta aprovechar su indefensión como así demuestran algunas cartas.

Antes de que me conocieses, cuando no nos unía sino ensoñadora amistad, ya me figuraba yo (con pureza absoluta, que ahí está lo más sabroso de la figuración) las delicias de un paseíto ensemble por Alemania. Los que habíamos dado al través de Madrid me tenían engolosinada, y pensaba yo para mí: «Qué bonito será emigrar con este individuo. […] Parece delicado de salud: le cuidaré yo que soy robusta; me lo agradecerá: me cobrará mucho afecto, y ya siempre seremos amigos». […] En otras cosas no pensaba, palabra de honor. Tu aparente frialdad, el respeto que te tenía, tu aspecto formal y reservado, me quitaron esa idea enteramente.

Pero pronto empieza a calentarse el tono. Ya hemos dicho que Galdós era un hombre bastante mujeriego, puede que algo sapiosexual a juzgar por los nombres que le acompañaron en su periplo erótico, y quizás por esto vio en Pardo Bazán una presa perfecta con la que saciar su hambre. Algo parecido pasa con doña Emilia. Siente que el hombre que tiene al otro lado de la correspondencia le estimula no solo carnalmente, sino que gracias a él también resulta trasladada a un punto intelectual nunca antes visitado, y esto le resulta más tentador si cabe.

Es así como empiezan a intercambiar información literaria con el único afán de impresionar a la persona que hay al otro lado de la carta. Galdós le explica los argumentos de sus novelas, información que no comparte con nadie más que con su condesa («¿y a quién vas a contar sino a mí los argumentos de tus novelas?», pregunta ella en una de las cartas). Pero la gallega también hace partícipe a su amante de los quehaceres literarios que le atormentan, buscando afianzar un camino que, hasta entonces, estuvo plagado de bandazos. Ella es lo que hoy etiquetaríamos como una intelectual: publica artículos políticos, ensayos, críticas literarias… pero no goza del talento narrativo que exhibe don Benito. Se retroalimentan, se desmenuzan y se critican. Es una relación que acaricia con una mano la literatura mientras, con la otra, disfruta del sexo.

Por el camino he pensado una novela, pero no se titula El hombre; se tiene que titular (a ver si te gusta) Tili Carmen. Es la historia de una señora virtuosa e intachable; hay que variar la nota, no se canse el público de tanta cascabelera […] ¿Qué opinas?

Pero, apenas dos renglones más tarde, la conversación literaria da paso al cariño:
No me destierres al fin de ese corazón mío.
«Miquiño mío del alma…». Fragmento de una de las cartas. Imagen: Archivo RAE (DP)
«Miquiño mío del alma…». Fragmento de una de las cartas. Imagen: Archivo RAE (DP)

Eternamente acostados
Los encabezados de las páginas van cambiando poco a poco. El «maestro» va dando paso a «miquiño», y en cada palabra que doña Emilia le escribe al ilustre canario se puede percibir el erotismo al que ya se habían abrazado con fuerza. No obstante, ambos siguen ocultando el romance quizás por miedo a lo que la opinión pública pueda pensar al respecto. Ellos, pioneros en el uso del lenguaje, utilizan un término para referirse a esta forma de vivir el amor: «maquiavelístiquidisimuliforme».

Él declara en el homenaje a Jacinto Benavente: «Sin mujeres no hay arte, son el encanto de la vida». Ella ya se ha acostumbrado a vivir con sus hijos reclutados a medio camino entre A Coruña y Sanxenxo, así que prepara el viaje que habrá de reforzar sus pasiones. El destino elegido es Alemania, cuna del Romanticismo que les hubo precedido. Y allí estallan. El amor y el sexo les persiguen, pero ellos prefieren dejarse alcanzar solo por el segundo. Así son felices. Doña Emilia, siempre fogosa, refleja su deseo de sexo eterno así:

Sí, yo me acuesto contigo y me acostaré siempre, y si es para algo execrable, bien, muy bien, sabe a gloria… porque tienes la gracia del mundo y me gustas más que ningún libro.

Pero a pesar de haber intentado ocultar el amor detrás de la actividad sexual, el sentimiento de pertenencia estaba ahí. No tanto por parte de la condesa, que aceptó con cierta elegancia los escarceos de Galdós con Lorenza, una joven inculta pero de físico imponente a la que Galdós veía como complemento perfecto a la docta capacidad de Emilia. Ese lujo que el canario ya no ocultaba, necesitando del amor hoy lujuria, mañana conversación y pasado quién sabe, fue aceptado por ella a través de la triste resignación que el machismo del XIX inculcaba.

Sin embargo, todo cambia cuando, en Barcelona, la Pardo Bazán decide cerrar la Exposición Universal del 88 arropándose con la misma sábana que Lázaro Galdiano. Don Benito no puede tolerar esta infidelidad, pues alimenta los estómagos hambrientos de aquellos que tachaban a la condesa de mujer obscena y libertina. Se lo hace saber a su amante, y esta contesta con unos párrafos que tanto tienen de arrepentimiento como de moral intacta.

Nada diré para excusarme, y solo a título de explicación te diré que no me resolví a perder tu cariño confesando un error momentáneo de los sentidos […] Deseo pedirte de viva voz que me perdones, pues aunque ya lo has hecho, y repetidas veces, a mí me sirve de alivio el reconocer que te he faltado y sin disculpa ni razón.

Aquella traición espontánea y aquel perdón templado desembocaron en algún personaje infiel que pasó a poblar la obra galdosiana (las mayores pruebas se pueden palpar en los títulos La incógnita y Realidad) pero, sobre todo, en el ocaso de una pasión que, meses atrás, parecía no tener fin. Las patadas que Galdós notó en el vientre de Lorenza hicieron el resto. Para cuando quiso disfrutar de su paternidad en Santander, Emilia ya lloraba la muerte de su padre, probablemente el hombre más importante de su vida. Se acerca el fin.

De la mano hasta el final
Ya con el siglo XX entrado en años, Galdós espera tranquilo a que la tertulia que ha de celebrarse en su casa comience. A sus setenta y dos años hay tres situaciones que ya no tienen vuelta atrás. La primera, su ceguera, que ya es total y, además, amenaza con destruir el poco ánimo que le queda. La segunda, su capacidad creativa. Apenas le queda espacio literario por abarcar y, para colmo, su viejo bastón ya no es capaz de mantener en pie aquel cuerpo ajado en sus largos paseos por el suburbio (principal fuente argumental de su obra). Y, tercero, es consciente de que morirá soltero, sin un corazón al que agarrarse cuando la muerte se le aparezca una mañana cualquiera.

En dicha tertulia, Margarita Xirgu, la veinteañera que cumple con el papel de estrella teatral del momento, le habla de una condesa gallega, robusta, indestructible. Él disfruta escuchándolo. Le cuenta cómo de aquella mujer han salido algunas de las voces más insistentes a la hora de exigir un Nobel para el escritor canario. Le relata, a su vez, la importancia que el voto de aquella condesa tuvo a la hora de cumplir con el reconocimiento más emocionante a la carrera de don Benito: la estatua que poco antes había podido acariciar entre tinieblas.

Él asiente con orgullo. Sabe que la ceguera nunca podrá borrar la forma de aquella caligrafía que, carta a carta, se fue grabando con fuerza en su memoria. Tampoco, por mucho que lo intente, la enfermedad podrá acabar con el sonido de algunos párrafos inolvidables que ahora escucha claramente.

Triste, muy triste […] me quedé al separarme de ti, amado compañero, dulce vidiña […]. Hemos realizado un sueño, miquiño adorado, un sueño bonito, un sueño fantástico que a los treinta años yo no creía posible.

Al otro lado de la península, en A Coruña, doña Emilia agota sus últimas horas antes de volver a Madrid para ocupar su cátedra de Románicas en la Universidad Central. Ya se ha convertido en un símbolo del feminismo en España, con hitos como, precisamente, convertirse en la primera catedrática del país. Su reconocimiento literario ha llegado, aunque no ha sido capaz de ocupar el ansiado sillón académico por su condición de mujer. No le preocupa, ha sido feliz.

A pesar de encontrarse fuerte y sana, pocos meses después de la muerte de Galdós se verá obligada a acompañarlo tras una extraña complicación gripal. No hubo fiesta nacional, como auguró Clarín, pero sí la sospecha de que dos almas tan unidas no podían alejarse tanto. Quizás doña Emilia, en su lecho de muerte, todavía escuchara los ecos de una correspondencia inolvidable, de unos renglones geniales. Al fin y al cabo, el testimonio de su amor no podría haber permanecido entre nosotros de otra manera que no fuese bajo su propia prosa. Y es que ellos, maestros en la materia, lo supieron mejor que nadie: una palabra vale, a veces, más que mil imágenes.

Pues bien: yo no quiero que me dejes. No; tú eres para mí. Para mí tus besos todos, todos.



lunes, 23 de mayo de 2016

Elijah Wood denuncia “pederastia organizada” en Hollywood



El actor estadounidense Elijah Wood ha denunciado la abundancia de pederastas protegidos por altos cargos en Hollywood en una entrevista al diario británico ‘The Sunday Times’. El actor, conocido sobre todo por el papel del hobbit Frodo del Señor de los Anillos, afirmó que cuando llegó a Hollywood con 8 años de edad, su madre se vio obligada a protegerlo de abusos.

El actor recordó el escándalo que sacudió al Reino Unido no hace mucho, cuando el icónico presentador de la BBC Jimmy Savile abusó sexualmente de cientos de menores, niños y niñas, algo que fue investigado tras su muerte en 2011. “Todos ustedes crecieron con [los programas de] Savile… Dios, debe ser aturdidor”, dijo Wood refiriéndose a aquel escándalo. “Está claro que algo mucho mayor estaba pasando en Hollywood. Estaba todo organizado”, agregó.

A su juicio, “es probable que estas cosas sigan sucediendo”. “Si eres inocente, tienes muy poco conocimiento sobre el mundo y quieres tener éxito, la gente parasitaria te verá como su presa”, aseveró. En su opinión, lo más triste es que “las víctimas no puedan hablar tan alto como la gente en el poder”. “Hay una tragedia en intentar revelar lo que está pasando a gente inocente”, concluyó Wood.


Fuente:  http://www.yometiroalmonte.es/2016/05/23/elijah-wood-denuncia-pederastia-organizada-hollywood/