miércoles, 31 de agosto de 2016

Creo que es mucho más probable....



Tony Luciani


Creo que es mucho más probable que los informes de platillos volantes sean el resultado de las conocidas características irracionales de la inteligencia terrestre que de los esfuerzos desconocidos de inteligencia extraterrestre.


Richard P. Feynman

lunes, 29 de agosto de 2016

Young Frankenstein



«La España vacía»: cuando el primer verbo que se aprende a conjugar es huir

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Fotografía: Feans (CC).
 Llamas por teléfono a tu tío, tu abuela o tu primo, preguntas qué tal y te contestan siempre lo mismo: «Cada vez hay menos gente en el pueblo, ya no quedan niños en la escuela, la calle está vacía…». De hecho, hay gente que ni llama. Cada vez son más las generaciones de españoles que no tienen un vínculo directo con el pueblo de sus antepasados. Hay una España que está desapareciendo y no parece importarle gran cosa a nadie. Solo nos acordamos de ella cuando truena, como cuando tras las últimas elecciones mucha gente le ha echado la culpa a «los viejos de los pueblos» de los malos resultados de electorales de la izquierda. La España por debajo del valle del Ebro, excluyendo el litoral y Madrid, es una España ignorada en general, a la que se odia oportunamente y de la que en realidad poco se sabe.

Sergio del Molino, periodista, ha publicado este año el ensayo La España vacía (Editorial Turner) sobre la situación y trayectoria de las regiones más deshabitadas de nuestro país, algunas con densidades de población siberianas, como el sur de Aragón y la Castilla oriental. «Siempre me ha fascinado el erial», comenta al preguntarle qué le motivo para escribir sobre este asunto. «Desde que empecé a trabajar como reportero en Zaragoza y descubrí que esa extensión donde vivían cuatro gatos estaba llena de historias a las que nadie prestaba atención, vi un filón periodístico que nadie apreciaba».

Esta conversación trascurrió justo después de las últimas elecciones y era menester comentar las alusiones a «los viejos de los pueblos» que llenaron las redes sociales para justificar los aparentemente buenos resultados del PP puesto que aún no ha logrado gobernar a día de hoy, que demostraban el desconocimiento que hay de estas áreas rurales: «Son muy injustos los comentarios, porque ese mapa azul que llena las circunscripciones del interior peninsular no significa que la gente —efectivamente, más envejecida que en la España urbana— de esos lugares haya votado unánimemente al PP, sino que el sistema electoral, con su división por circunscripciones, distorsiona el reparto de escaños y hace imposible la proporcionalidad en las regiones despobladas. Dicho de otra forma: no es que todos voten al PP o que voten al PP en una proporción mayor que en las ciudades, sino que cualquier opción que no sea el PP tiene mucho más difícil lograr escaño porque el sistema se comporta como mayoritario y no proporcional, y en lugares como Soria o Teruel deja fuera del parlamento el 40% de los votos, mientras que en Madrid no llega al 3%. Y eso que a Unidos Podemos no le ha ido tan mal en la España vacía: ha logrado escaños en circunscripciones de tres diputados, como en Huesca, algo impensable hasta ahora para un partido que no fuera PP o PSOE. Hay que tener claro que el PP agranda su mayoría con la distorsión del voto rural, sí, pero que este ni es unánime ni serviría de nada si el PP no fuera antes mayoritario en la España urbana y joven». 

El libro comienza analizando los porqués de esta animadversión recíproca entre el campo y la ciudad, no exclusiva de España, pues se da en todas las latitudes. Por ejemplo, en Gales, cuenta, hubo un periodo entre los setenta y los noventa en el que las casas de los veraneantes en el lugar eran quemadas. La campaña duró doce años y aún el misterio sigue sin resolverse. Dejaron de hacerlo tan misteriosamente como empezaron. No se sabe quién fue ni qué le motivo, pero el autor de La España vacía se inclina por que eran aldeanos que iban por libre, movidos por el odio individual. Algo parecido a Perros de paja de Sam Peckinpah

Para Sergio del Molino estos desencuentros se deben a una cuestión atávica de heterofobia en ciencias sociales miedo a lo distinto, al otro. El nosotros y el ellos. Aunque hoy en día, señala, hemos sustituido las lealtades tribales por «afinidades cambiantes y sutiles que son sucedáneos de la tribu», tales como, por ejemplo, la música y sus géneros, así como en el caso evidente del fútbol. Los medios de comunicación, especialmente la televisión, han igualado a los habitantes de las grandes urbes y de los pueblos. Y con internet lo que ocurre en el extranjero ya no llega antes a la ciudad. Pero hace no tantas décadas como pudiera parecer, en los pueblos vestían diferente. Solo ahora todos nos diferenciamos de la misma manera, con los abalorios contemporáneos como la música que llevamos en el coche, el festival al que vamos en verano, un equipo de fútbol y alguna que otra tontería más.

Fotografía: Feans (CC).
Fotografía: Feans (CC).
 Y nunca fue así. En este libro aprendemos que los árabes y los romanos sublimaban a la ciudad y despreciaban el campo, que solo servía para abastecerla. Un ejemplo es que los españoles en América, según el autor, se limitaron a levantar ciudades de las que luego no salieron. No tenían ni idea de lo que había en la selva, sostiene.

Un caso paradigmático y ejemplo curioso que cita es el del origen de la palabra «tenedor» en lengua española. En catalán es «forquilla», en inglés «fork», en francés «fourche», en italiano «forchetta»… ¿Por qué en español no se denominó a este entonces moderno utensilio con el nombre de la herramienta rural «horca», en castellano; en latín «furca»  como hicieron las lenguas romances que nos rodeaban? Dice Sergio del Molino que porque en nuestra sociedad renancentista no soportaban que su objeto de uso cotidiano se llamara igual que un apero de labranza.

Escritores como Gustavo Adolfo Bécquer escribieron sobre España como un país exótico. Sobre su propio país. Y ya antes Cervantes ridiculizaba el paisaje, entiende el autor, y los españoles, que se avergonzaban del erial ¡pillaron el chiste! Los estepeños lo entendían y les hacía mucha gracia. 

Según me explica: «Aunque la leyenda negra, desde la Inquisición hasta hoy, parece un invento europeo, la literatura española ha sido mucho más cruel y cínica. En ninguna otra tradición cultural de nuestro entorno la crueldad tiene tanto prestigio intelectual como en España ni se asocia tanto a un rasgo de inteligencia como aquí. A menudo, leyendo a los viajeros románticos, se tiene la sensación de que, a pesar del orientalismo y del exotismo con el que tratan al país, hacen más esfuerzo que los autores españoles por conocerlo. Es significativo que buena parte de la mejor literatura de viajes que se ha escrito sobre España sea obra de franceses e ingleses. Los autores españoles, hasta el siglo XX, han sido muy perezosos a la hora de echarse a los caminos».

Cuando cayó el Imperio romano, cayeron sus ciudades, explica. La historiografía lleva años dando cuenta de que la vuelta al campo y aparición del feudalismo no fue un cambio tan dramático, pero seguimos percibiendo hoy día el relato tal y como lo contaban aquellos pijos del siglo XV, los autores del neologismo «tenedor», para distinguirse y distanciarse del medio rural. 

En la hermana Portugal las cosas no parecen muy diferentes. El ensayo trae un dicho local cargado de este sentimiento. Al parecer, por allí se dice «Portugal es Lisboa, el resto es paisaje», lo que confirma de forma clara la dicotomía campo-ciudad. Pero el sentimiento era recíproco, circulaba en las dos direcciones. La ciudad, desde el campo, era visto como un lugar de la depravación y el vicio. Tal y como lo explica este periodista: «La ciudad siempre ha simbolizado la corrupción en la tradición religiosa judía de la que venimos, y aunque la oposición es muy antigua y propia de todas las civilizaciones, no tiene mucho que ver con la brecha que abrió la sociedad industrial». 

Porque fue con la industrialización del territorio y el éxodo a los centros de producción cuando las diferencias estuvieron más marcadas que nunca. El ensayo en este punto cita a Marx, que consideraba que los campesinos eran como patatas, juntos podían sumar una multitud, pero no una masa, decía. Y las diferencias que los marxistas tenían con los anarquistas, a los que calificaban de arcaístas, por anhelar un regreso al campo con consejos revolucionarios que no jugarían otro papel más que el de la vieja nobleza.

Fotografía: Feans (CC).
Fotografía: Feans (CC).
En este trabajo a esas grandes migraciones del campo a la ciudad entre 1950 y 1970 se las denomina como «el gran trauma». Se dejaron atrás pueblos que no eran más que «residencias de ancianos», prácticamente sin servicios, y se marchó a una ciudad que en primera instancia solo ofrecía chabolas porque la construcción no dio abasto para absorber tanta población.

Franco, en cuya propaganda de guerra prometía a los agricultores un regreso a un pasado edénico, fue quien asestó el golpe más duro a la vida rural en España. Sergio nos lo amplía: «Franco estaba muy empeñado en industrializar el país, sobre todo tras el Plan de Estabilización de 1959 que puso fin a la autarquía. Y para ello no dudó en desplazar poblaciones, inundar pueblos, crear otros de la nada y dejar que las grandes ciudades se colapsasen con un éxodo rural que, aunque ya existía, no tenía las dimensiones que alcanzó entre 1950 y 1970. Franco se alzó con la promesa de devolver la grandeza a esos campesinos que eran descendientes del Cid y de santa Teresa, pero su política consistió en destruir sus medios de vida y arrasar con su cultura secular, de la que apenas quedó nada tras veinte años de industrialización forzosa».
Desde entonces, concluye, las tensiones entre lo urbano y lo rural están más presentes en nuestra literatura que en ninguna otra. Es un fenómeno sin comparación en Europa. Y de esta manera surgió una forma de mirarnos a nosotros mismos muy particular: el autoodio. 

La paradoja es que años después en España se experimentaría una obsesión por el Antiguo Régimen también sin parangón. Cuando se crearon las comunidades autónomas, cita el autor, en muchos casos hubo que elegir ciudades de consenso porque las grandes urbes no podían ser capitales, estaban corruptas a ojos de los aldeanos. Así fue Santiago capital de Galicia, frente a A Coruña. Mérida, la eterna y romana, frente a Cáceres y Badajoz. Y hasta en Aragón se intentó que fuera Jaca, primera corte del Reino de Aragón. Mientras que en Francia con la Revolución se reorganizó todo el campo dividiéndolo en departamentos con nombres geográficos, lo más neutros posible, eliminado todos los marquesados, ducados y demás vestigios del Antiguo Régimen, aquí todo ese campo semántico y designaciones permanece en las instituciones. 

Una razón a nuestra desatada pasión por el legado político del Medievo pueda hallarse en las guerras carlistas que asolaron el país en el XIX. Este movimiento, políticamente, pretendía un regreso al absolutismo propiciado por los sectores más reaccionarios de la Iglesia. Pero en el ámbito popular también había un rechazo a la llegada de un liberalismo que había coincidido con la pérdida de las colonias, es decir, un descenso del comercio y el empobrecimiento de tantos campesinos que, arruinados, menos aún pudieron adaptarse a una economía basada en el crédito y perdían sus tierras y sus casas.

Entre ellos, el odio a la ciudad fue furibundo. Y además, como en la guerra nunca pudieron tomar las grandes capitales, el movimiento se acomodó aún más en las zonas rurales sin posibilidad de evolución. Los sectores eclesiásticos que controlaban el carlismo, como citas en la Biblia de odio a la ciudad no faltan precisamente, cuenta el autor, encontraron un filón en ese odio de la ciudad de los campesinos.

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Fotografía: Feans (CC).
 Esto propició, por un lado, que se crearan periódicos en euskera y catalán en estas regiones, donde el carlismo tuvo fuerza. Se institucionalizó la lengua de aquellos campesinos frente al español de la ciudad, y se sentaron las bases de lo que a la postre y hasta hoy fueron los movimientos nacionalistas. «El carlismo no los trataba de palurdos», señala el autor, mientras que los liberales de la ciudad se reían de ellos y les decían que hablasen en cristiano; un sentimiento de rechazo a lo rural que persistió durante años. Un ejemplo que trae el autor es cuando en el franquismo Radio Barcelona inició unas emisiones en catalán con un programa de contenido folclórico. Según explica, «la burguesía del Eixample lo consideró como un agravio rústico». 

Y por otro lado, las demandas políticas de las áreas rurales quedaron fuera de los principales debates o contenciosos políticos del país. Así lo entiende Del Molino: «la brecha de la España vacía con la urbana es tan grande, en términos demográficos, que no interesa como sujeto político. El único discurso que queda es el del lamento, el rencor y la reclamación contra el olvido del que se sienten víctimas. A menudo es un discurso desarticulado y no pocas veces secuestrado por los pocos caciques y fuerzas vivas que aún quedan y que lo utilizan para reclamar inversiones públicas de interés dudoso, pero que les sirven para presentarse ante su comunidad como “conseguidores” o “influyentes” en Madrid y, por tanto, necesarios en su comarca». 

Hubo quienes en la literatura trataron de romper con los tópicos. Azorín, por ejemplo, cuando describió paisajes de la meseta no lo hizo con desprecio como había sido habitual hasta el momento. En palabras de Sergio: «se adelantó cuarenta años a los beatniks». Hablaba de «calor, soledad, inmensidad plana». En lugar de recurrir a los sufijos despectivos, parecía «en un estado de conciencia alterado propio de un budista californiano». La conclusión que arroja el autor es palmaria. Hasta hace muy pocos años, «frente al deseo de volver de Proust, los españoles tienen el de huir de la estepa, no hay mayor desapego que el suyo por donde nacieron sus padres».

Tan solo ahora a un nivel apreciable, quieén sabe si recogiendo los sentimientos antimodernidad de los anarquistas o los de los carlistas, o si de los dos a la vez, son más frecuentes y apreciables los anhelos de volver a la vida en el campo. Ya sea en modo yuppie new age, siempre con modernas comunicaciones, o en plan neohippie, consolándose con huertos urbanos, añorando comunas que les protejan de las incertidumbres de la megaurbe y confieran a su vida un sentimiento de autenticidad. Ya desde principios del siglo pasado muchos movimientos políticos entienden que la verdadera vida se encuentra en contacto con la naturaleza.

Fotografía: Joseba Barrenetxea (CC).
Fotografía: Joseba Barrenetxea (CC).
Los medios han denominado a los que se han atrevido a dar el paso y abandonar las ciudades como neorrurales. Sergio del Molino estuvo en contacto con muchos en el ejercicio del periodismo en Aragón. Sus retratos son los más interesantes de esta obra. Lejos de arcadias felices, normalmente el reportero se encontraba con convivencias viciadas y deseos de volver atrás. 

Uno de los casos más tristemente célebres que cubrió fue el crimen de Fago, en Huesca, cuyo alcalde, asesinado, pidió un año antes por televisión que se hicieran análisis psicológicos a los que querían dejar la ciudad para instalarse en los pueblos. «Era un síntoma más del enrarecimiento claustrofóbico de la comunidad» —dice Sergio—. «Visto desde hoy, da escalofríos, parece una llamada de socorro, una premonición. Y algo de razón llevaba. Por desgracia, no he conocido a neorrurales felices o que no manifiesten algún grado de arrepentimiento. Sé que los hay, pero creo que hay que tener una tenacidad y una militancia casi monacal para que funcione esa opción de vida, y eso es algo que está al alcance de muy pocos», concluye, «resistir en un entorno aislado y muy duro requiere de una psique muy bien plantada y de unos arrestos y una convicción poco comunes. No todo el mundo sirve».



...en besos,



 'Rama con hojas secas', Julius Schnorr von Carolsfeld.


...en besos, no en razones
QUEVEDO

El ministro de Economía alemán da por fracasado el TTIP

Sigmar Gabriel ha sido el primer político europeo en augurar abiertamente que la negociación entre Estados Unidos y la UE no tendrá éxito
El ministro de Economía alemán da por fracasado el TTIP
El ministro alemán cree que el TTIP “está de facto fracasado aunque nadie lo haya reconocido abiertamente”. (Markus Schreiber / AP)
 El ministro de Economía y Energía alemán, Sigmar Gabriel, dio hoy “de facto por fracasado” el proceso de negociación para la firma del tratado comercial entre Estados Unidos y la UE conocido como TTIP, que se negocia desde hace dos años.

Gabriel, en una rueda de prensa con ciudadanos en la Jornada de Puertas Abiertas del Gobierno alemán, ha sido el primer político europeo de primer nivel en augurar que esta negociación no tendrá éxito, cuando la posición oficial de Berlín es que hay que intentar que salga adelante antes de final de año.

El proceso “está de facto fracasado, aunque nadie lo haya reconocido abiertamente”, aseguró al ser preguntado al respecto. El ministro, que defendió el debate interno en su Partido Socialista a favor y en contra del TTIP, se mostró sin embargo favorable al acuerdo comercial con Canadá, conocido por su acrónimo CETA, que describió como el nuevo estándar de lo que deben ser este tipo de tratados.

Alemania es uno de los países donde los colectivos en contra del TTIP más fuerza han cobrado en el último año, pese a que la canciller Angela Merkel ha sido una de sus mayores defensoras a este lado del Atlántico. El 17 de septiembre están previstas siete manifestaciones en contra de este acuerdo comercial en sendas ciudades alemanas, que seguirán la línea de protestas masivas como las que se produjeron el pasado abril en Hannover, durante la visita del presidente de EEUU, Barack Obama, o a finales del año pasado en Berlín, donde se congregaron unas 250.000 personas.


Fuente: http://www.lavanguardia.com/economia/20160828/404242025032/ttip-ministro-economia-alemania-fracaso.html

domingo, 28 de agosto de 2016

10 preguntas y 10 respuestas sobre el conflicto con los “cooperativistas” mineros

"El conflicto con los mineros cooperativistas es una disputa entre el pueblo y el capital por el excedente."
 
  • ¿Cómo surge la minería cooperativa en Bolivia?
La minería cooperativa tiene como origen la crisis económica mundial provocada por el crack de la Bolsa de Nueva York en 1929. Muchas empresas trasnacionales entran en crisis y tienen que despedir trabajadores, a quienes entregan parcelas para su explotación.
La Revolución de 1952 trae consigo la nacionalización de las minas bajo el gobierno de Víctor Paz Estenssoro, y la creación de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), reforzando la minería estatal y debilitando el cuentapropismo.
  • ¿Cómo se transforma en patronal minera?
Pero no se puede entender el tránsito de la minería cooperativa, con socios trabajadores como en cualquier parte del mundo, a la conversión en pequeños empresarios mineros que extraen plusvalía no solo de los recursos naturales, si no de los trabajadores contratados, sin entender cómo se implementa el neoliberalismo en Bolivia.
Es en 1985, de nuevo bajo el gobierno de Victor Paz Estenssoro, cuando se implementa el Decreto 21060 que permite la “flexibilización laboral”, y se ejecutan entre 1985 y 1986 más de 20.000 despidos en el sector minero estatal, que pasan a articularse en torno a la minería cooperativa.
Posteriormente es Gonzalo Sánchez de Losada, empresario minero, quien termina de desmontar Comibol, entregando las grandes empresas a las trasnacionales, y concesionando y/o transfiriendo a socios cooperativistas maquinaria, perforadoras, extractoras, etc., transformándolos en pequeños empresarios.
  • ¿Por qué el sector cooperativista se convirtió en aliado del proceso de cambio?
A pesar de haber sido favorecidos por Gonzalo Sánchez de Losada, los cooperativistas mineros se convirtieron en vanguardia de la lucha contra el neoliberalismo. Fueron actores fundamentales en las movilizaciones contra el gobierno de Goni, llegando a tomar la Plaza San Francisco, el acto militar más fuerte de las protestas anti neoliberales. En 2005, cuando renuncia Carlos Mesa, se convierten en el actor principal que impide que asuman como Presidente los derechistas Hormando Vaca Díaz, Presidente del Senado, y Mario Cossío, Presidente de la Cámara de Diputados, facilitando el acceso a la Jefatura de Estado de Eduardo Rodríguez Veltzé, Presidente de la Corte Suprema, que luego convocaría las elecciones que ganaría Evo Morales.
Es por eso que, en cuanto a actor político de primera magnitud, tanto cualitativo, como cuantitativo, pues de las 454 cooperativas mineras que había en 1990, se pasa a 778 cooperativas en 2005 que articulan decenas de miles de trabajadores.
  • ¿Qué dice la Constitución boliviana sobre los recursos naturales, la propiedad de los mismos, y la minería cooperativa?
La Constitución Política en su artículo 311, dentro de la Estructura y Organización Económica del Estado determina que Los recursos naturales son de propiedad del pueblo boliviano y serán administrados por el Estado”.
El artículo 369 indica que El Estado será responsable de las riquezas mineralógicas que se encuentren en el suelo y subsuelo cualquiera sea su origen y su aplicación será regulada por la ley. Se reconoce como actores productivos a la industria minera estatal, industria minera privada y sociedades cooperativas.”
Asimismo, el artículo 370 afirma que “El Estado otorgará derechos mineros en toda la cadena productiva, suscribirá contratos mineros con personas individuales y colectivas previo cumplimiento de las normas establecidas en la ley. II. El Estado promoverá y fortalecerá las cooperativas mineras para que contribuyan al desarrollo económico social del país. III. El derecho minero en toda la cadena productiva así como los contratos mineros tienen que cumplir una función económica social ejercida directamente por sus titulares.” Pero, sobre todo, el artículo 371 es claro: “ Las áreas de explotación minera otorgadas por contrato son intransferibles, inembargables e intransmisibles por sucesión hereditaria”.
  • ¿Qué demandan los cooperativistas mineros?
La segunda semana de agosto, los cooperativistas mineros anuncian un paro indefinido en todo el territorio boliviano si no se atiende un pliego petitorio de 10 puntos, que a lo largo del conflicto se transforma en 24 demandas, entre las que podemos destacar:
  • Rechazo a la Ley General de Cooperativas Mineras: en especial al punto que permite la sindicalización. Los cooperativistas, convertidos en patrones capitalistas, no quieren sindicatos en el interior de sus empresas.
  • Rechazo a la Ley 535 de Minería y Metalurgia: Esta Ley impide que empresas privadas (nacionales o trasnacionales), puedan invertir en las concesiones de los cooperativistas, y obliga a que las concesiones mineras sean otorgadas por Comibol. Actualmente los cooperativistas tienen firmados al menos 31 contratos con empresas privadas, algunas de ellas trasnacionales, siendo una de ellas la Comsur de Sánchez de Losada.
  • Flexibilización de las regulaciones ambientales: Las cooperativas mineras se quejan de lo estricto de los trámites para obtener las licencias ambientales, aunque el 80% de ellas no cumple con este trámite.
  • Tendido de redes de energía con tarifas diferenciadas: Los cooperativistas mineros demandan que el Estado instale tendido eléctrico en todos los lugares donde tienen concesiones, y que además su tarifa sea subvencionada.
  • Reinversión de los recursos provenientes de las regalías mineras en el sector cooperativista: La demanda de reinversión de las regalías que pagan por las ventas de minerales, deja al descubierto la realidad de que los cooperativistas mineros solo pagan al Estado el 2’5% de las regalías, frente al 8’5% de las empresas privadas.
  • ¿Cuál ha sido la postura del gobierno ante las demandas?
El gobierno boliviano ha mantenido una posición de diálogo, convocando a los cooperativistas mineros a reuniones con los ministros de Presidencia, Gobierno y Minería, al mismo tiempo que se mostraba firme en su posición de no violentar la Constitución frente a las demandas corporativas de un grupo de empresarios que han dejado de pensar en el país para pensar en su lucro privado.
  • ¿Ha existido una conspiración como ha denunciado Evo Morales?
Hay 2 hechos que deberán ser investigados los próximos días, pero es una realidad que cuando más cerca han estado las dos partes, gobierno boliviano y cooperativistas mineros, de sentarse en una mesa, ha sucedido algo que ha imposibilitado el diálogo:
  • El lunes 22 de agosto “apareció” una orden falsa de aprehensión de dirigentes mineros, que provocó el paso a la clandestinidad de la dirigencia cooperativista y que el martes se intensificaran los bloqueos.
  • El miércoles 24 se produce el asesinato de 2 mineros cooperativistas durante los bloqueos y en circunstancias aún sin esclarecer, pero todos los indicios llevan a pensar que se trata de una emboscada pues el arma utilizada, de calibre 9mm, tuvo que ser disparada desde muy cerca para causar un daño mortal, más aún cuando uno de los mineros fallecidos fue alcanzado en un costado. Son 2 las hipótesis, o fuego amigo (dado que ha sido comprobado la utilización de armas de fuego por parte de los cooperativistas) o un disparo de la policía (hipótesis sustentada por una denuncia del Defensor del Pueblo). En caso de que los disparos vinieran desde filas policiales, este hecho se produciría contraviniendo la orden directa del Presidente Evo Morales, no ya de no disparar, si no ni siquiera portar armas de fuego en el lugar de los bloqueos.
  • ¿Quién era Rodolfo Illanes y porqué ha sido asesinado?
Rodolfo Illanes, militante del proceso de cambio y con una larga trayectoria en cargos de responsabilidad, era Viceministro de Régimen Interior y Policía. Illanes se ofreció voluntario para ir a Panduro, lugar del principal bloqueo, con el fin de dialogar con la dirigencia cooperativista. En Panduro fue secuestrado y retenido durante todo el jueves 25.

En un tercer momento que debe ser esclarecido, y cuando el gobierno y la dirigencia cooperativista ya se habían puesto de acuerdo en reanudar el diálogo, se produce un enfrentamiento confuso que al parecer deja un tercer minero muerto, lo cual habría sido utilizado para provocar el linchamiento del Viceministro Illanes, que es asesinado y cuyo cuerpo es abandonado a un costado de la carretera en horas de la madrugada. Illanes falleció por traumatismo encéfalo craneal.
  • ¿Cuál ha sido el rol de los medios de comunicación privados bolivianos en el conflicto?
Podemos distinguir 2 fases en el accionar de una buena parte de los medios de comunicación bolivianos en el conflicto con los mineros cooperativistas.

Hasta la semana trágica que culmina con el asesinato de Illanes, la mayoría de los medios de comunicación instalan la matriz de que el conflicto con la patronal minero-cooperativista es una pugna entre aliados políticos, rechazando y criticando sus demandas.

La semana que comienza el 22 de agosto una buena parte de los medios instigan el conflicto a partir de las ordenes de aprehensión falsas. Incluso dando espacio y protagonismo a los dirigentes cooperativistas para desmentir al Ministro de Gobierno que había declarado que las ordenes eran falsas. Esa noticia gatilla las movilizaciones, y a partir de ahí se sigue alimentando el escenario de confrontación.

El jueves 25 y viernes 26, ya con un Viceministro secuestrado, torturado y asesinado, además de tres mineros caídos en los enfrentamientos, los periodistas de la derecha boliviana intentan instalar la matriz de que lo sucedido es fruto de la intransigencia del gobierno y la falta de diálogo, a fin de colocar la responsabilidad de las muertes en ambos bandos enfrentados.
  • ¿Cuál es el escenario inmediato en el conflicto con los cooperativistas?
El conflicto con los mineros cooperativistas es una disputa entre el pueblo y el capital por el excedente. El mal llamado cooperativismo quiere libertad para poder asociarse con trasnacionales y explotar los recursos naturales a fin de obtener la máxima plusvalía posible tanto a la Madre Tierra como a sus trabajadores asalariados. En ese sentido el gobierno puede sentarse a escuchar demandas, pero no puede violar la soberanía del pueblo boliviano sobre los recursos naturales que establece la Constitución Política del Estado.
También es necesario mencionar la posición de los movimientos sociales bolivianos, sindicatos campesinos y pueblos indígenas, que han pedido que se reviertan las concesiones mineras y privilegios de los que gozan los cooperativistas.

En ese sentido, un posible escenario es un reacomodo en la política de alianzas sociales del actual gobierno, donde los mineros cooperativistas, muy desprestigiados tras una semana trágica que deja un saldo de varios muertos en las protestas, pierdan posicionamiento y legitimidad política. El reacomodo también será a lo interno, pues parece poco probable que la actual dirigencia cooperativista pueda seguir conduciendo el movimiento, con el añadido de que algunos de sus dirigentes podrían ser procesados como autores materiales o intelectuales del asesinato del Viceministro Illanes.

En cualquier caso, es necesario determinar el grado de la conspiración interna y externa, denunciada por el Presidente Evo Morales en la conferencia de prensa del viernes 26, pues la conspiración será un elemento determinante en el aumento de la conflictividad social de aquí a 2019, año donde se juega la continuidad del proceso de cambio que encabeza el Presidente Evo Morales.

*A Roberto Illanes in memorian, héroe defensor de los recursos naturales.



sábado, 27 de agosto de 2016

"Es vergonzoso que algunas feministas defiendan la prohibición del velo"

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En el feminismo existe un debate sobre la relación que existe entre el capitalismo y el patriarcado, entendido como sistema que privilegia a los hombres y oprime a las mujeres. ¿Qué postura defiendes tú?
Es una cuestión compleja, pero intentaré explicarla brevemente. La idea principal que defiende la teoría unitaria es que el patriarcado no es un sistema autónomo y ajeno al capitalismo. Esto no significa que la opresión de las mujeres empezara con el capitalismo, sino que una vez implantado, éste transformó las relaciones sociales a nivel mundial y absorbió las formas previas de opresión hasta el punto de que hoy, para entender por qué existe la opresión de las mujeres, necesitamos entender la manera en que funciona el capitalismo, cómo la división sexual del trabajo tiene un impacto en la reproducción o cómo las políticas de austeridad afectan al sistema sanitario, el acceso al aborto libre, etc.

Evidentemente, hay sociedades no industrializadas en las que el patriarcado aún organiza la producción y la distribución de bienes. Pero estos países, como algunas áreas de Sudáfrica, no existen en un lugar aislado y de alguna manera también se integran en el capitalismo, aunque en una posición subordinada. Así que sus relaciones patriarcales están moldeadas también por este sistema. Por poner un ejemplo, el trabajo de reproducción que llevan a cabo las mujeres de países no industrializados con la producción de alimentos está condicionado por el impacto medioambiental que tiene el capitalismo. No podemos examinar su opresión como patriarcal solamente, porque está profundamente determinada por el colonialismo, el imperialismo y el capitalismo.

                                                                                                                                                                                                                             


                                                                                 
Acabar con el capitalismo es una condición previa para acabar con la opresión de género, pero por supuesto la violencia contra las mujeres también tiene una base interpersonal y psicológica. No es un proceso automático. Para acabar con la opresión de las mujeres necesitamos que éstas se autoorganicen y luchen, pero quiero insistir en el hecho de que es imposible acabar con la violencia sexista sin acabar con el capitalismo. Para mí es imposible.

¿Está viviendo el feminismo un momento de auge en la actualidad?
Creo que hay un resurgir de la teoría feminista y que están proliferando perspectivas muy interesantes, pero no creo que haya un 'revival' del movimiento feminista. No veo nada comparable con el movimiento feminista de los setenta. Esto conlleva algunos problemas para la teoría, porque se aísla y se convierte en algo muy abstracto cuando no está conectada con una movilización real. No obstante, creo que hay esperanza, es uno de los retos que tenemos.

En el Estado español puede que haya una situación particular, porque se ha vivido un momento de agitación social y esto da lugar a que aparezca un movimiento feminista. Sin embargo, si miramos al resto de Europa, por ejemplo Italia, la situación es diferente. Existe una movilización electoral en torno a la candidatura de Corbyn en el Reino Unido, pero esta movilización es diferente, no crea ese tipo de dinámicas sociales. En Estados Unidos ha habido una fuerte movilización con el movimiento Occupy y el Black Lives Matters, donde el liderazgo de mujeres negras está muy presente, pero no tengo la impresión de que esto se traduzca en un movimiento feminista con continuidad.

¿Qué se puede hacer para transformar la movilización electoral en movilización social?
Ojalá tuviera la respuesta [risas]. Creo que sobre todo en Europa, porque en Estados Unidos nunca tuvimos un movimiento obrero real excepto en los treinta, se ha cerrado un ciclo. El ciclo de la clase obrera, de la socialdemocracia y de los sindicatos se ha acabado por varias razones. Entre ellas, la transformación de la socialdemocracia en liberalismo y de los sindicatos, en organizaciones empresariales. También debido a la transformación de la composición de clase.

Estamos en una situación muy complicada en la que la visibilidad de la izquierda se reduce a la parcela electoral. En algunos casos puede conectar con la movilización, como en España o Grecia, pero en la mayoría no. El primer problema es cómo recrear la autoorganización de clase y que ésta sea estable y continua, más democrática que en el pasado. El segundo problema es repensar la organización política, porque la forma tradicional de los partidos está en crisis y no estoy segura de que pueda implicar a la clase trabajadora nunca más. Hay que pensar cuál es la organización que funciona con la configuración de clase actual, porque ésta es la que tenemos.

No tengo una respuesta clara, sinceramente. Pero no tenemos que tener miedo a formular esta pregunta, aunque no podamos responderla.

¿Qué papel juega la perspectiva queer en el feminismo?
La teoría queer aporta muchos aspectos positivos. Uno es que da lugar a un feminismo mucho más inclusivo que integra por ejemplo a personas transexuales y abre un interesante debate sobre la transfobia. Por otro lado, permite la inclusión de activistas lesbianas y abre un debate sobre la identidad de género, sobre lo que se entiende por ser mujer.

No obstante, uno de los problemas del feminismo queer es que la cuestión de clase se deja fuera. No hay una reflexión profunda sobre la relación entre identidad sexual y capitalismo. Necesitamos hacer la teoría queer más marxista.

¿Qué piensas sobre el debate que se ha abierto en torno a la vestimenta de las mujeres musulmanas?
Honestamente, creo que el hecho de que algunas feministas estén defendiendo la prohibición del “burkini” en la playa es uno de los momentos más bajos para el feminismo, una vergüenza. De ninguna manera, obligar a las mujeres a desvestirse en las playas puede ser algo que las libere. No sé cómo puede defenderse esto desde un punto de vista feminista. Estamos viendo imágenes vergonzosas, con policías totalmente equipados y armados obligando a mujeres a desvestirse en una playa y a un montón de gente alrededor asintiendo y aprobando esta conducta. Es la imagen más bochornosa que he visto en años.

El hecho de considerar que hay opresión en que una mujer vista un niqab o un velo merece una reflexión más profunda de la que se está haciendo, porque depende del contexto. Porque ¿qué pasa si hablamos de llevar un velo en Francia donde la reafirmación de la identidad existe como respuesta a la islamofobia? Aquí es incluso un acto político.

Incluso si de verdad hubiera una opresión en el hecho de vestir un burkini en la playa, la resistencia tiene que partir de estas mujeres y no de la policía. Y tienen que encontrar solidaridad en nosotras. Tenemos que ser hermanas.

La islamofobia es de lo más preocupante que está ocurriendo en Europa y también aquí hay una conexión con el capitalismo. La interpretación de la religión musulmana, la radicalización que ha ocurrido en países musulmanes y europeos, ha sido el resultado de la opresión de las últimas décadas. La imposición del velo es un fenómeno relativamente reciente y tiene que ver con el desarrollo del capitalismo, con la resistencia de estos países a este sistema.

En Europa, la conexión entre islamofobia y austeridad es clara. Hubo una simultaneidad entre el deterioro de las condiciones de vida de los europeos, con los recortes en educación o sanidad, y el aumento de la inmigración de gente musulmana que llegaba huyendo de los bombardeos. El hecho de que estos procesos ocurrieran al mismo tiempo crea claramente el desastre que vivimos y el rechazo a los inmigrantes, así que los musulmanes son víctimas por partida doble. Son víctimas de la austeridad y víctimas principales de los ataques del ISIS. No hay comparación, ni si quiera numérica, entre las muertes que se están produciendo en Occidente y las que hay en los países musulmanes.


Fuente:  http://www.publico.es/actualidad/cinzia-arruzza-vergonzoso-feministas-defiendan.html

La adhesión de las clases populares a la causa neoliberal

Todo bloque histórico u orden constituido -señalaba Antonio Gramsci-, se apoya no solo en la violencia o la capacidad coercitiva de la clase dominante sino, también, en la adhesión de los gobernados a la visión del mundo de la clase dominante.

La adhesión de las clases populares a la causa neoliberal
Kues (CC)
 Esto ocurre -según el pensador italiano- tras un proceso de vulgarización de la filosofía de la clase dominante creada por grandes intelectuales afines a ésta. Dicha vulgarización sería, en gran medida, llevada a cabo por los intelectuales medios que se han dedicado a la difusión de esta Weltanschauung o hegemonía cultural burguesa [1].

Hoy, podríamos decir que, por poner dos ejemplos ilustres, los Friedrich Hayek y Milton Friedman actúan como grandes intelectuales de la clase dominante, creadores de la concepción hegemónica de la vida en la que estamos insertos. Intelectuales medios, omnipresentes en las universidades y los medios de comunicación, se han encargado de vulgarizar (en el sentido de hacerla asequible para todos los públicos) y difundir la filosofía de la clase dominante para, de este modo, lograr que las clases populares se hayan adherido a la causa neoliberal hasta el punto de convertirla en un sentido común. 

Podemos encontrar ejemplos de ello constantemente. Uno de los más tristemente célebres es el famoso mantra de “habéis vivido por encima de vuestras posibilidades”. Esto podría considerarse la vulgarización de un consenso alrededor de las medidas de contracción del gasto público y la devaluación salarial, y el aumento del desempleo. Percibidas, estas políticas económicas y sus efectos, como una consecuencia lógica de nuestra irresponsabilidad (la de las clases populares) y la de gobiernos, derrochadores y sostenedores de vagos, de corte socialista. 

Hace unos meses, en un capítulo del programa Salvados, dedicado al concepto tradicional de clase social, y el uso que se hace de él hoy mediante su simplificación en clase media, podíamos ver ejemplos ilustrativos al respecto. El parado, para muchos, se ha convertido en una lacra social culpable de su situación económica y del despilfarro de los recursos estatales con la complicidad de los gobiernos de izquierda. Owen Jones explicaba que hoy culpabilizamos en horizontal y no en vertical. Nos enfadamos con el vecino y no con el poderoso, lo que nos lleva a votar en contra de nuestros intereses económicos.

Veíamos en dicho capítulo como un ciudadano del distrito madrileño de Villaverde (al que paradójicamente definía como barrio obrero), que se autodefinía como mileurista y aseguraba que él y sus vecinos llegan a fin de mes “como podemos”, defendía el voto al PP porque “es el partido que mejor gestiona la economía”. Sostenía también que: “seguimos con ese mito de que la derecha es de ricos, la izquierda es de pobres”; “ha habido recortes pero ha sido necesario si queríamos salir de la crisis económica, es un cuento de la izquierda para hacer ver que la derecha no mira por los ciudadanos más humildes”; “hay mucha gente que se ha acostumbrado a que papá Estado se lo pague todo”, etc.

Más allá de los errores y las políticas neoliberales implementadas por los partidos social liberales en toda Europa, en el discurso de este ciudadano, perteneciente a la clase trabajadora, subyace una clara adhesión a la visión del mundo de la clase dominante. La facilidad con la que se otorgaban créditos o préstamos (medida por la cual se enriquecía el sector financiero), la falacia de la falsa analogía entre la economía nacional y la economía doméstica, la llamada al emprendimiento, etc, eran también argumentos utilizados por otros representantes de la clase trabajadora, entrevistados en el citado programa, para justificar los recortes.

Hace un par de días me comentaban que una solución óptima para los problemas de saturación y otras consecuencias de los recortes en la sanidad pública, era derivar a los pacientes al ámbito privado. Ante mi cuestionamiento, el interlocutor -un parado de larga duración- me respondía, plenamente convencido, que “los ciudadanos nos quejamos demasiado pero hacemos muy poco”. Con lo de “hacemos muy poco”, se refería a que si no estás conforme porque tu médico no accede a prescribir, por ejemplo, las pruebas de imagen necesarias, siempre puedes exigir un cambio de médico y/o presionar para que te deriven a la sanidad privada en caso de saturación por unos bajos presupuestos que dificultan la fase de prevención y diagnóstico en la pública. La mayor parte de culpa recae sobre sus iguales en su visión del mundo. Esta conformidad con el discurso hegemónico es evidente en amplios sectores de la sociedad, no caigamos en el error de pensar que estos ejemplos son los representantes de una minoría ideologizada de derechas entre la clase trabajadora. Se ha construido una nueva moral y formas de conducta institucionalizadas que obtienen una amplia adhesión entre las clases populares. Cada día nos acercamos más a la normalización de aquello de que no hay pobres sino losers. 

Gramsci sostenía que para que el proletariado lograse la victoria, era primordial plantear el problema de la alianza de clases. El proletariado tenía que conseguir atraer a las demás clases explotadas a su causa, en especial al campesinado, para así poder conformar un bloque histórico que consiguiera convertirse en dominante y hegemónico. Para ello, el papel de los intelectuales era fundamental en la tesis de Gramsci. Como se comentaba más arriba, no solo se ha de tener en cuenta la capacidad coercitiva de la clase dominante sino también su capacidad para crear una concepción de la vida hegemónica a través, primero, de grandes intelectuales y después, difundirla al conjunto de la sociedad mediante su vulgarización por los intelectuales medios. Para batallar en el terreno cultural, era básico para Gramsci favorecer la formación de un grupo de intelectuales que disputase la hegemonía cultural burguesa o Weltanschauung y, de este modo, apartar al campesinado de la influencia de la filosofía de la clase dominante.

Hoy tenemos la obligación de disputar algo tan necesario para la lucha y tan maleable como es el sentido común. Si no entendemos lo decisivo de este campo de batalla, desde luego que no encontraremos la explicación a los batacazos electorales en nuestra supuesta superioridad moral. Quizás encontremos un cómodo refugio, eso sí.


Fuente:  http://www.elsalmoncontracorriente.es/?La-adhesion-de-las-clases

viernes, 26 de agosto de 2016

Nassim Taleb: “Habrá otro crash, y esta vez va a doler a mucha más gente”


Nassim Nicholas Taleb es un ensayista, investigador y financiero estadounidense. Miembro del Instituto de Ciencias Matemáticas de la Universidad de Nueva York, sus trabajos tienen influencia directa de Benoit Mandlebrot.

Taleb ha popularizado la “Teoría del cisne negro”. Teniendo en cuenta que es imposible predecir el futuro basándose en el pasado, tampoco se pueden medir las consecuencias de un evento inesperado, y todas las explicaciones que se puedan ofrecer a posteriori no tienen en cuenta el azar y sólo buscan encajar lo imprevisible en un modelo perfecto.

Ahora, el matemático se dedica a amortiguar el llamado riesgo de cola, que supone más de tres desviaciones típicas de la media de los retornos de una inversión. Los riesgos de cola suelen causar crisis de gran magnitud. Estallan de repente, extienden el pánico rápidamente en los mercados y se crea una espiral negativa de caídas que hunde más las cotizaciones. Tienen un carácter generalizado y una magnitud ciertamente impredecible.

En una entrevista reciente, advierte del mayor riesgo actual: “Como consecuencia de la flexibilización cuantitativa, se ha visto una inflación de activos que  benefició a los súper-ricos, y nada se ha arreglado. Uno no puede curar la deuda con la deuda, mediante la transferencia del sector privado al sector público. Los mercados en última instancia entrarán en un nuevo crash, aunque esta vez va a doler a mucha más gente”.


Fuente:  http://www.yometiroalmonte.es/2016/08/09/nassim-taleb-otro-crash-vez-doler-mucha-gente/

The First Time Ever I Saw Your Face


jueves, 25 de agosto de 2016

Exdirector del Programa Mundial de Medicamentos: “Han privatizado la OMS”

El exdirector del Programa Mundial de Medicamentos de la OMS, Germán Velásquez lamenta en la SER que la Organización Mundial de la Salud funciona en favor de intereses privados

Germán Velásquez, exdirector del Programa Mundial de Medicamentos de la OMS
Germán Velásquez, exdirector del Programa Mundial de Medicamentos de la OMS / Agencias
El doctor Germán Velásquez desembarcó en la OMS en el año 1989, su experiencia como economista le llevó a crear la Unidad de Economía de la Salud y Financiación de los Medicamentos de la Organización Mundial de la Salud. Desde entonces llegó a ser Director del Secretariado de la OMS para la Salud Pública, la Innovación y la Propiedad Intelectual. Su paso por esta agencia de la ONU no fue efímero, estuvo más de 20 años y durante ese tiempo se hizo notar, entre otras cosas porque Germán Velásquez impulsó una incansable batalla por el acceso pleno a los medicamentos a nivel mundial.

Esa lucha fue la que le llevó a realizar una investigación sobre el impacto de la Globalización en el acceso a los medicamentos, un estudio que se conoce como el ‘Libro Rojo de la OMS’. Ese trabajo "enfureció a la industria farmacéutica y también a algunos países, como Estados Unidos", explica a la SER German Velásquez. De hecho, la ONU tuvo que protegerle tras sufrir varias agresiones y amenazas de muerte.

Todavía hoy no quiere hablar del asunto, ni de quién estuvo detrás, aunque no tiene ninguna duda de que a determinados sectores les incomodaba la filosofía de aquel documento, que desmontaba la utilidad de las patentes de los medicamentos y el daño que provocaban en el acceso a los medicamentos esenciales.

Usted ha sido entre otras cosas, nada menos que el director del Programa Mundial de Medicamentos de la OMS, ahora, desde fuera, ¿cómo definiría el rol que está jugando la OMS en la defensa de la salud mundial?
"Ha sido la Agencia de referencia durante casi 70 años, la OMS ha jugado un papel muy importante en la definición de políticas mundiales, hasta muy recientemente. Pero la OMS, desafortunadamente, está en un proceso acelerado de privatización. Está entrando en una situación de conflictos, está dejando de tener el rol que jugó siempre, y para el cual fue fundada, el árbitro mundial de la salud pública"

¿Qué entiende por proceso de privatización, con qué intereses y con qué objetivos?
“El problema de las donaciones voluntarias es que el donante decide para qué va [su dinero], de manera que se escapa de las deliberaciones y de la formulación de prioridades que fijan todos los países a nivel mundial. Para que lo entendamos, más del 80% del presupuesto de la OMS son contribuciones privadas o públicas, pero voluntarias, que se concentran en los diferentes países, en la Fundación Bill Gates y en la industria farmacéutica”

Según los propios datos de financiación de la OMS, esta organización ha recibido 90 millones de dólares en donaciones de las grandes farmacéuticas, ¿estas donaciones condicionan la independencia de la OMS a la hora de tomar decisiones?
"Absolutamente. Un ejemplo, el 90% del Programa de Medicamentos (que dirigó Germán Velásquez) ahora está  financiado por la Fundación Bill & Melinda Gates, están dando el dinero solo para los asuntos que le interesa a Bill Gates, de tal manera, que el programa solo se centra en los proyectos para los que tiene dinero, el resto se queda sobre el papel. Por ejemplo, ya no se trabaja nada sobre el programa de uso racional de los medicamentos”

Hay quienes piensan que el problema de estas contribuciones millonarias de la industria farmacéutica es que la OMS puede adoptar decisiones de salud pública que pueden acabar beneficiando a estas mismas compañías, ¿esto es una especulación? o ¿es una teoría cierta?
"Es una teoría que es totalmente cierta, ha sucedido, y está sucediendo. Cuando un donante da dinero, por ejemplo, la industria farmacéutica, estos representantes solicitan estar presente en los comités de expertos de los diferentes programas [de la OMS]. Hay un conflicto de intereses grave. Sucedió con la epidemia H1N1, los posibles fabricantes de vacunas y de medicamentos, como el Tamiflú, estaban sentados en el comité que estaba decidiendo si se lanzaba una epidemia o no, evidentemente, [las farmacéuticas] empujaron a que se lanzara la epidemia y se diera una alarma global porque iban a tener un mercado impresionante”.




Más información:  http://cadenaser.com/ser/2016/06/16/sociedad/1466079742_072124.html


«Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo».

He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz. (Jorge Luis Borges, El remordimiento, 1976)

Jorge Luis Borges. Fotografía: Corbis
 Todos sus biógrafos coinciden en que Borges era un tipo enamoradizo. Una cualidad imprevista, casi incoherente, en la que el carácter escéptico y suspicaz del autor argentino se quebraba de un modo inocente e infantil. En una de sus célebres conversaciones con Osvaldo Ferrari, Borges confiesa: «He estado enamorado siempre a lo largo de mi vida, desde que tengo memoria, siempre». En otra ocasión, también durante su vejez, se lamentaba de no haber ocupado todo su tiempo en tareas intelectuales: «Con toda tristeza descubro que me he pasado la vida entera pensando en una u otra mujer. Creí ver países, ciudades, pero siempre hubo una mujer para hacer de pantalla entre los objetos y yo. Es posible que hubiera preferido que no fuera así, hubiera preferido consagrarme por entero al goce de la metafísica, de la lingüística o de otras disciplinas». Incluso en la odiosa comparación se aprecia cierto tono de reproche: «Yo creo que las mujeres no son demasiado importantes en Kafka. En mí sí lo son; yo no pienso en otra cosa».

Algunos como José María Conget han querido ver en esa tendencia del escritor una velada constante literaria. Una temática más o menos clandestina pero permanente en toda su obra. Así lo defiende en Una cita con Borges (Renacimiento, 2000): «Las diversas damas que encarnaron el objeto de sus deseos trivializan el anhelo de lo que, no me cabe duda, fue para Borges mucho más trascendental que su patria, su familia y su literatura. Alegarás, y no serás el primero, que el amor ocupa un parco espacio en el conjunto de su obra. Falso. Las palabras más íntimas e intransferibles de Borges se relacionan con el amor; el resto de su producción es secundaria». La afirmación es aventurada. Hay que hilar muy fino para adivinar un sustrato amoroso en toda la obra borgiana, sobre todo cuando apenas escribió un puñado de poemas amorosos, cuando a lo largo de su prosa solo hay un cuento, «Ulrica», que verse sobre el tema, cuando los encuentros sexuales en su literatura son inexistentes —excepción hecha de la falsa violación descrita en «Emma Zunz»— y cuando nunca manejó personajes femeninos protagonistas, siendo los casos más próximos los de Beatriz Viterbo en «El Aleph» y Teodelina Villar en «El Zahir», dos cuentos en los que, de hecho, el personaje principal es el propio Borges.

Llama la atención, por tanto, la ausencia de temática amorosa en la obra de un escritor eternamente enamorado. De un hombre que en una de sus últimas declaraciones públicas admitía sin tapujos la más perdurable de sus circunstancias: «Yo creo que siempre estuve enamorado; parece ridículo que a mi edad yo diga eso, pero la verdad es que el amor me acompaña». Sin embargo, tal vez no resulte tan extraño si comprendemos que el amor de Borges nunca fue un amor completo. En una entrevista con Bernardo Neustadt en Tiempo Nuevo en el año 1976, Borges opinaba sobre su particular visión del amor: «Yo diría que el amor no puede prescindir de la amistad. Si el amor prescinde de la amistad es una forma de locura. Una especie de frenesí. Un error, en suma». Para Borges, un amor que perdiese su componente afectivo, que se desprendiese de su vínculo emocional, de su parte sentimental, no solo dejaría de ser amor —algo en lo que todos podríamos estar de acuerdo—, sino que se convertiría en una equivocación. En cierta clase de demencia. O lo que es lo mismo: la vertiente puramente física del amor era para Jorge Luis Borges un error. Una forma de locura.

Así lo constató Adolfo Bioy Casares cuando señaló que los de Borges eran «noviazgos blancos». Noviazgos puros. En «La otra muerte», Borges parece referirse a sí mismo cuando escribe «todo lo amó y lo poseyó, pero desde lejos, como del otro lado de un cristal». Algunos sostienen que su aversión hacia el sexo tal vez se debiese, a modo de trauma infantil, a su primera —y tal vez única— experiencia con una mujer. Sucedió en Ginebra en 1918, cuando tenía diecinueve años. La familia Borges ya llevaba cuatro años instalada en Suiza cuando Jorge Guillermo, padre de Jorge Luis, preocupado por las nulas relaciones sexuales de su hijo, decidió llevarlo a un burdel para que se desvirgase con una prostituta. Según el testimonio del doctor Kohan Miller, psicólogo del escritor, la actitud desagradable de aquella mujer durante el coito y el hecho de que también se acostase con su padre, lo que conformaba una suerte de perversión insoportable, pudieron marcar la sexualidad de un joven introvertido y muy susceptible. Emir Rodríguez Monegal, sin embargo, en una biografía de 1987, sitúa el origen del pánico sexual del autor argentino en el mismo suceso, pero por otros motivos: «Según las confidencias de Borges a diversos amigos, Padre lo llevó una vez a una de esas complacientes chicas de Ginebra cuyos clientes suelen ser extranjeros, hombres solitarios o jóvenes urgidos. Georgie realizó su parte con tanta rapidez que quedó abrumado por la fuerza del orgasmo. La “pequeña muerte”, como la llaman los franceses, se acercó demasiado, para él, a la muerte real. A partir de allí Georgie sintió miedo ante la perspectiva del acto sexual».

Otros biógrafos atribuyen la responsabilidad de la repulsión de Borges por el sexo a la sobreprotección de su madre, Leonor Acevedo, quien se encargó de dirigir su vida desde que era un niño hasta su madurez, eligiendo su ropa, corrigiendo sus textos o incluso decidiendo sus amistades. Víctima de un más que probable complejo de Edipo jamás superado, Borges, que en la niñez vivió rodeado de adultos porque fue educado en casa por sus propios padres, estudió durante un breve periodo de tiempo en un colegio de Palermo cuando tenía nueve años. Con su inocencia intacta, preservada aún de cualquier forma de vicio, indecencia o pasión mundana, su carácter ingenuo se estremeció al escuchar a los demás alumnos hablar de una extraña y placentera ceremonia practicada por hombres y mujeres que, cuarenta y cuatro años después, se convertiría en el Secreto que protagoniza su célebre cuento «La secta del Fénix». Un Secreto que existe desde el principio de los tiempos y «se transmite de generación en generación, pero el uso no quiere que las madres lo enseñen a sus hijos, ni tampoco los sacerdotes». El texto adopta un cierto tono autocompasivo al final, cuando Borges escribe: «Una suerte de horror sagrado impide a algunos fieles la ejecución del simplísimo rito; los otros los desprecian, pero ellos se desprecian aún más». Pero es en el último párrafo cuando la repulsión del acto sexual es más patente: «Me consta que [a los devotos del Fénix] el Secreto, al principio, les pareció baladí, penoso, vulgar y (lo que es aún más extraño) increíble. No se avenían a admitir que sus padres se hubieran rebajado a tales manejos».

Dieciséis años después de la publicación de «La secta del Fénix» en Sur, en 1968, Borges contesta a Ronald Christ sobre cuál es el secreto al que se refiere el relato: «Cuando yo escuché por primera vez de ese acto, cuando yo era un muchacho, me sentí shockeado, sacudido, de pensar que mi madre y mi padre hubieran hecho eso». La idea todavía lo perseguía a sus sesenta y nueve años, influenciado desde la infancia por la actitud controladora de su madre. Un año antes, de hecho, Borges había contraído matrimonio con Elsa Astete, y, en lugar de pasar su noche de bodas con su esposa, optó por irse a dormir a casa de su madre. Los amigos del escritor relatan que la anciana mujer jamás aceptó con naturalidad el primer matrimonio de su hijo. A pesar de que Elsa había sido uno de los amores platónicos de juventud de Borges cuarenta años atrás, los celos de doña Leonor llegaron a ser enfermizos, condicionando la buena relación de la pareja, que se separaría tres años después.

Antes de Elsa fue Estela. Estela Canto. Borges la conoció en 1944 en casa de Bioy Casares, y poco después le pidió matrimonio. Ella, discípula de George Bernard Shaw, condicionó su respuesta al mantenimiento previo de relaciones sexuales que pusiesen de manifiesto, en su caso, su compatibilidad en la cama. En sus memorias, Estela contó que Borges se sintió contrariado, pero a pesar de todo creyó que sería capaz de someter a sus demonios: «Venceré mis inhibiciones si me ayudas». Después de más de dos años de terapia psicológica, la evidencia terminó por imponerse.

Con igual destino, entre el fracaso y la impotencia, pasaron por la vida de Borges muchas otras mujeres. La joven Concepción Guerrero; Cecilia Ingenieros, quien también rehusó casarse con él; Haydée Lange, a quien durante varios meses propuso matrimonio todos los días a la salida del banco en el que ella trabajaba, siempre sin éxito; Elvira de Alvear, quien probablemente inspiró los personajes de Beatriz Viterbo y Teodelina Villar en «El Aleph» y «El Zahir»; María Esther Vázquez, su secretaria, cuarenta años más joven que él, quien escribiría: «Cuando Borges se enamoraba era compulsivo, llamaba por teléfono varias veces al día y desarrollaba un asedio que no daba tregua»; también pretendió el corazón de otras como Margarita Guerrero, Emma Risso Platero, Wally Zener, Silvina Bullrich, Ulrike von Külmann, Martha Mosquera Eastman, Raquel Bengolea, Delfina Mitre y un largo etcétera. Con algunas de ellas llegó incluso a iniciar una relación amorosa, pero su disfunción sexual y su torpeza amatoria —sirva de ejemplo la descripción que del Borges amante hace Estela Canto en sus memorias, haciendo hincapié en que «sus besos torpes, bruscos, siempre a destiempo, eran aceptados condescendientemente»— terminaron frustrando todos sus planes sentimentales. Solo su matrimonio con María Kodama, en su más avanzada vejez, fue satisfactorio. Sus carencias, como es lógico, estaban de antemano disculpadas.

En «El amenazado», quizá su más célebre poema de amor, Borges parece querer confesar, tanto en su título como en sus versos, la paradoja de un hombre eternamente enamorado que nunca logró amar por completo. Es, al mismo tiempo, un poema de amor y de dolor:

Es el amor. Tendré que ocultarme o huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado,
pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes:
el ejercicio de las letras,
la vaga erudición,
el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte
para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad,
las galería de las bibliotecas,
las cosas comunes,
los hábitos,
el joven amor de mi madre,
la sombra militar de mis muertos,
la noche intemporal,
el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo
es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente,
ya el hombre se levanta a la voz del ave,
ya se han oscurecido los que miran por la ventana,
pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor:
la ansiedad y el alivio de oír tu voz,
la espera y la memoria,
el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías,
con su pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.

Jorge Luis Borges, uno de los mayores genios literarios de la historia, fue un hombre prendado siempre de alguna mujer y sin embargo amenazado por el amor. Por «el horror de vivir en lo sucesivo». Por esa esquina por la que no se atrevió a pasar. Tuvo que ver con resignación cómo todas las mujeres a las que amó lo fueron apartando de sus vidas. Cómo se fue quedando siempre solo, con su torpeza y su escasa habilidad para la vida. Tuvo el don de convertirlo todo en literatura, y a la vez esa fue su condena. En su mundo nunca hubo nada más.

Eterno enamorado y eterno despechado. Una frase resume a la perfección su vida más allá de los libros. La vida de quien pidió y a quien jamás se le concedió. La de quien, a pesar de todo, nunca se rindió. «Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo». Duele con solo escribirla.


Fuente:  http://www.jotdown.es/2016/08/me-duele-una-mujer-cuerpo/

miércoles, 24 de agosto de 2016

El terremoto de Accumoli ha liberado una energía equivalente a una explosión de 1.270 toneladas de TNT

El terremoto registrado esta madrugada en el centro de Italia de magnitud 6,2 mwp en la escala de Magnitud de Momento (para sismos hasta 6,8 equivalente a la Richter) ha liberado una energía similar a la explosión de 1.270 toneladas de TNT, según informa el Ilustre Colegio Oficial de Geólogos. El seísmo se ha producido en una de las regiones europeas con mayor riesgo.



El terremoto, se ha producido a las 3h36 de la madrugada (hora local) con epicentro entre las localidades de Amatrice y Accumoli, dentro de la región del Lazio, en la zona central de Italia. La zona afectada se encuentra a tan solo 50 kilómetros de L’Aquila, donde en abril de 2009 se registró un terremoto de magnitud 6,9.
 
Map showing towns affected by the earthquake and their proximity to Perugia and Rome
A diferencia de otros seísmos y como señalan desde el Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG), no se han producido terremotos previos que alertaran a las autoridades y a la población, pero sí un centenar de réplicas posteriores al evento. Además, la magnitud de 6,2 del terremoto ha causado daños en zonas pobladas en un área de hasta 160 kilómetros a la redonda.
 
State forestry service photo of rescue workers pulling survivor from rubble
Corpo Forestale
Para valorar la gravedad del seísmo, los geólogos indican que es más práctico utilizar la escala Mercalli de intensidad, que mide cuantitativamente los efectos de un terremoto. Según los primeros informes registrados por el Servicio Geológico de Estados Unidos, el seísmo de esta madrugada habría alcanzado una intensidad de entre VII y VIII en la escala Mercalli, lo que indica daños leves en infraestructuras bien construidas y posibilidad de daños graves en estructuras vulnerables, como es el caso de las construcciones de las poblaciones cercanas al epicentro del seísmo.
 
Rescuers carry a person on a stretcher following the quake in Amatrice,, Italy (24 August 2016)
Reuters
“Italia es uno de los países europeos con mayor riesgo sísmico debido a su posición en la convergencia de las placas africana y euroasiática”, sostiene Manuel Regueiro, presidente del ICOG. Este geólogo añade que la sismicidad se concentra en la región central y el sureste de Italia, a lo largo de la cresta de los montes Apeninos, aunque también algunas partes de Calabria y del norte de Italia tienen riesgo de terremotos.
The earthquake badly damaged the centre of Amatrice, shown in these two pictures of the same street before and after the quake - 24 August 2016
Google/AP
Regueiro recuerda que en la actualidad es imposible predecir un terremoto, por lo que confía que en este caso no se repitan los sucesos del seísmo de L’Aquila, que llevó a seis científicos italianos a ser condenados en primera instancia en 2012 por no advertir a la población de la proximidad del movimiento sísmico. Finalmente, los seis científicos fueron absueltos mediante sentencia de un tribunal de apelación en 2014.
 

Hijos de una luna africana

Photo: NY Daily News
Los humanos siempre hemos tendido a manifestar cierto temor o el rechazo al que es “diferente”, parece que necesitemos marcarlo, diferenciarlo y hacemos todo un grotesco e inhumano circo al estilo del Hombre Elefante y aquello de “La parada de los monstruos”. Nos asusta convivir con personas o situaciones que se escapan a la “normalidad” que nosotros mismos hemos establecido. Sabes muy bien de que hablo, todavía hoy en día existen en nuestras sociedades “civilizadas” demasiados casos de discriminación a personas por el simple hecho de no cumplir con el estereotipo establecido: homosexualidad, enfermedades poco frecuentes, etnia, aspecto o vete tú a saber, cualquier cosa parece que nos sirva para montarnos un “apartheid” a medida. Si a este asunto le unes el hecho de estar inmerso en una sociedad un tanto inmovilista (no tan distinta a la nuestra, no vayamos a creer) en la que la hechicería, la magia negra y la superstición todavía son habituales la desgracia está servida.

Los albinos son personas que padecen una deficiencia congénita que se caracteriza por la ausencia de pigmentación, esto origina al que la padece enormes problemas cutáneos. Si en Europa las dificultades para los albinos son serias, no podemos ni imaginar lo que puede suponer en África donde las personas de raza negra sin pigmentación (para entendernos, unos “negros muy blancos”) son vistos como unos seres extraños en su propia tierra a pesar de que, según los expertos, debido a la endogamia existen cuatro veces más casos de albinismo que en Europa. Esa deficiencia hace que la piel no tenga protección contra la radiación solar, algo que en los países desarrollados se puede más o menos, mitigar con el uso de cremas pero que en otros es un verdadero problema a pesar de que se hayan intentado cremas solares específicas.

Nacer “hijo de la luna” en África es una de las peores lacras con la que se puede venir al mundo. Además de los consabidos problemas médicos que llevan a la casi seguridad de desarrollar un cáncer de piel a lo largo de los 30 años de esperanza de vida de que disponen. Los albinos han de hacer frente a una grave amenaza que los hace objeto de una pesadilla que parece recortada de tiempos ancestrales. Se les persigue por culpa de creencias y supersticiones que en muchos casos les llevan a una muerte cruel y sin sentido, como si todavía estuviésemos en la Edad Media. Son atacados porque se les cree malditos (algo así como los lobishomes gallegos ) pero también porque se cree, para su desgracia, que son amuletos andantes para atraer la suerte (exactamente igual que una “pata de conejo” en algunas partes de España pero mucho más sádico). Esto es tan grave que lleva al punto de que en pueden llegar a ser asesinados y descuartizados (así, a lo vándalo). Son víctimas de masacres porque un brazo puede valer 1000 euros y un cuerpo entero de un albino 60.000. Teniendo en cuenta esto podemos imaginar la caza que están sufriendo hoy en día, en pleno SXXI, tan solo porque su color de piel no es “acorde”.

En Europa no hubiésemos ni sospechado que todavía hoy en día se cometían este tipo de atrocidades porque, por lo visto, estas personas no merecen ni un recorte escondido en cualquier periódico (incluso en papel). Si hemos podido llegar a saber de esto es gracias a documentales que hielan la sangre en pleno mes de agosto y que nos descubren una realidad tan cruda que no podemos llegar a creer. Pero sobre todo si sabemos algo es gracias a la labor de la primera parlamentaria albina en Tanzania, Al-Shaymaa Kwegyir, que está intentando que se conozca la barbaridad que padecen y consiguió que las autoridades de Tanzania (que es donde más casos conocidos existen) promulgasen en 2009 una ley en la que se se prohibía acudir a curanderos para buscar sanación. Pero esto en una sociedad en la que la hechicería está tan arraigada resulta insuficiente si previamente no se consigue, por parte de la comunidad internacional, un cambio de conciencia social, una evolución en unas comunidades ancladas en el pasado.



Fuente:  https://enzapatillasdeandarporcasa.com/2016/08/23/hijos-de-una-luna-africana/