lunes, 29 de mayo de 2017

‘Platero y yo’ y la evolución del cerebro

El neurobiólogo recomienda Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez: “Aunque no es un libro científico, trata sobre la relación del hombre con un animal. Este libro me ha servido de inspiración para meditar sobre los diversos mundos mentales”. De Felipe es codirector de Cajal Blue Brain, un gran proyecto para simular el cerebro de los mamíferos por ordenador.

Entierro en Moguer de Zenobia y Juan Ramón Jiménez .
  Resulta emocionante que la lectura de la bella prosa poética plasmada en el libro Platero y yo de Juan Ramón Jiménez, fechada por su autor en 1914, pueda servir de inspiración para un científico ensimismado en el estudio del cerebro, que es donde reside la esencia de nuestra humanidad. En diversos pasajes de la obra, Juan Ramón Jiménez narra con una fantástica sencillez y belleza literaria su relación con Platero, incluso para explicar que se trata de un animal:

Claro está, Platero, que tú no eres un burro en el sentido vulgar de la palabra […]. Lo eres, sí, como yo lo sé y lo entiendo. Tú tienes tu idioma y no el mío.

Este libro me ha hecho reflexionar sobre la evolución del cerebro y el gran enigma de los otros mundos mentales ―los de los otros animales―, que, como Platero, son tan distintos y a la vez tan similares, lo que nos sugiere que no estamos solos en el universo de las ideas.

Entre los acontecimientos más notables acaecidos en el cerebro humano en el transcurso de su evolución se encuentra el aumento de su tamaño y, particularmente, el gran desarrollo y diferenciación de la neocorteza. Al aumentar de tamaño también aumenta el número de neuronas y de conexiones sinápticas, volviéndose cada vez más complejo. Así, parece lógico suponer que gracias al aumento de la complejidad de nuestro cerebro ha sido posible el desarrollo espectacular de las funciones cognitivas y las habilidades artísticas.

¿Pero qué tiene de especial la neocorteza humana y en qué se diferencia de la de otras especies? ¿Lo bello es percibido solo por los seres humanos? ¿Por qué el arte o la literatura nos provoca placer mental? Quizá, una de las principales contribuciones de la neurociencia actual ha sido abordar el tema de los procesos mentales desde un punto de vista biológico, pero es llamativo lo poco que ha arraigado esta idea entre el público, así como su escasa influencia en la sociedad del conocimiento neurocientífico.

Creo que se debe a que la insuficiente cavilación sobre la relación entre el cerebro y nuestra humanidad a veces dificulta poder aceptar la naturaleza neural de los procesos mentales, incluso dentro de la comunidad científica. Asimismo, no solemos meditar sobre los sentimientos de los otros mamíferos (y mucho menos sobre los de otros animales no mamíferos) y olvidamos que algunas de las características que parecen ser exclusivamente humanas existen también en otras especies del reino animal, como por ejemplo, los perros, quienes, como nosotros, se alegran, sufren, se deprimen... Este respeto y sensibilidad con los animales quiso Juan Ramón Jiménez enseñárselo al guarda del vergel, cuando él y Platero pretendían entrar pero el guarda no permitió que pasara Platero:

[…] como Platero no puede entrar [en el vergel] por ser burro, yo, por ser hombre, no quiero entrar, y me voy de nuevo con él, verja arriba, acariciándole y hablándole de otra cosa…

<p>Para Javier DeFelipe, "<em>Platero y yo</em> representa una fuente inagotable de inspiración científica". Imagen: Olmo Calvo | SINC.</p>
Para Javier DeFelipe, "Platero y yo representa una fuente inagotable de inspiración científica". Imagen: Olmo Calvo | SINC.
 Pero, si cabe, aún me maravillo más cuando reflexiono sobre nuestro cerebro y el entorno. La información procedente del mundo que nos rodea es conducida hacia el cerebro a través de un complicado sistema sensorial: receptores de diversas clases actúan como transductores que transforman los estímulos físicos y químicos del ambiente en impulsos nerviosos que el cerebro puede interpretar y darles un significado. Existe una gran variedad de cerebros en el reino animal, pero además el sistema sensorial es muy distinto entre las diferentes especies.

Es decir, la interpretación del mundo externo es característica de cada especie. Puesto que el mundo externo es igual para todos, se podría decir que existen tantos mundos mentales como especies. No cabe duda de que la percepción de cualquier escena es diferente según quien sea el observador.

Empezando por la retina, siguiendo por el tálamo y la corteza cerebral, que son distintas en cada especie, la interpretación, necesariamente, no puede ser la misma. Y para describir mi encantamiento por la relación de las palabras de Juan Ramón Jiménez con el tema de los mundos mentales, nada mejor que referirnos al siguiente fragmento de Platero y yo:

Yo trato a Platero cual si fuese un niño. Si el camino se torna fragoso y le pesa un poco, me bajo para aliviarlo. Lo beso, lo engaño, lo hago rabiar… Él comprende bien que lo quiero, y no me guarda rencor. Es tan igual a mí, tan diferente a los demás, que he llegado a creer que sueña mis propios sueños.

Así, Platero y yo representa una fuente inagotable de inspiración científica, y un disfrute intelectual que emociona y que nos enseña a ser mejores, más humanos.

Fuente: http://www.agenciasinc.es/Opinion/Platero-y-yo-y-la-evolucion-del-cerebro

domingo, 28 de mayo de 2017

Caracoles con...¡sorpresa!

Arrendajo. Garrulus glandarius
   Leucochloridium paradoxum es el sencillo, y sobre todo fácil de recordar, nombre con el que los científicos han bautizado a un gusano de gustos muy poco refinados, que se ha especializado en alimentarse de los restos sobrantes de la digestión de algunas aves [...]. Podría parecernos que el problema de este gourmet reside en sus escatológicos hábitos nutricionales, pero las heces de los pájaros no solo son para  él un manjar sino que también constituyen su única fuente de alimentación. En realidad, el inconveniente surge como consecuencia de la particular forma de vida del nematodo, ya que se comporta como un parásito obligado que solo es capaz de sobrevivir fuera del cuerpo de un hospedador cuando se encuentra en su fase de huevo. Pero Leucochloridium no puede utilizar estos recursos directamente sobre el suelo, simplemente porque en ese lugar se encuentra en forma de huevo. Nuestro protagonista tiene que ingerir los nutrientes cuando es un gusano adulto cobijado dentro de su hospedador; es decir, debe alimentarse de los excrementos directamente en la fuente que los produce antes de ser liberados: el recto de gorriones, arredajos o cuervos. Pero como todos sabemos, estos pajaritos tienen la manía de volar y en principio son inaccesibles para los estáticos e inertes huevos del gusano.
   Una posibilidad sería que los cuervos o los arrendajos ingirieran directamente los huevos en los que se encuentran las futuras larvas del parásito, pero es altamente improbable que un animal devore sus propios excrementos y encomendarse a esta errónea estrategia abocaría al parásito a su desaparición. Así que ante la imposibilidad de desarrollarse y vivir de forma independiente , pero con la necesidad de alcanzar el cielo para localizar el intestino del hospedador alado que lo sustentará, el gusano utiliza otra táctica: ¡se disfraza de caracol!
   Los caracoles constituyen un delicioso y jugoso bocado para muchas aves, por eso no debe extrañarnos que traten de ocultarse en las zonas más densas y oscuras de la vegetación, donde están menos expuestos al peligro que se cierne desde el cielo. Sin embargo los caracoles parasitados por Leucochloridium se comportan de forma extraña, y con frecuencia los podemos ver en zonas altas e iluminadas de la vegetación a las que en condiciones normales no accederían. Podríamos pensar que el parásito es en realidad un "manipulador de mentes", sin embargo no es así, simplemente utiliza al caracol como cebo con el que pescar un precioso pajarito.
   Para entender lo que en principio parece una incongruencia evolutiva, primero debemos explicar el ciclo vital del parásito.

Succinea con los tentáculos llenos de larvas de Lucochloridium
   Los huevos de Leucochloridium se encuentran en el suelo, lejos de los pájaros pero cerca de los caracoles. Los caracoles del género Succinea ingieren accidentalmente los huevos del nematodo. En el interior del cuerpo del gasterópodo, los huevos liberan pequeñas larvas que rápidamentese se van a enquistar a algunos órganos. Los quistes presentan en su interior larvas con una gama de colores alternos claros y oscuros. Rápidamente los quistes van a dirigirse a los tentáculos del caracol, en cuyos extremos se sitúan los ojos. Desprovisto de vista el caracol no es capaz de buscar zonas oscuras en donde esconderse y desorientado termina por aparecer en los claros del bosque o incluso en lo más alto de alguna planta. Pero la estrategia del gusano no termina aquí, no le basta con que el caracol infectado se exponga de forma impúdica y suicida ante sus depredadores, sino que las larvas en los quistes que rellenan las antenas, comienzan a desplazarse hacia adelante y hacia atrás generando una llamativa sensación pulsátil. Bajo esta extraña danza, y vistos desde el aire, parecen dos gruesos gusanos en movimiento y resultan un señuelo irresistible para cualquier pajarito por muy despistado que pueda ser.
   En el intestino del pájaro se liberarán las larvas, desarrollándose hasta formar gusanos adultos, que buscarán cobijo y alimento en el recto del pajarito. Finalmente, cuando llegue el momento adecuado el parásito se reproducirá, formando miles de huevos que volverán al suelo a través de las heces del pájaro parasitado, comenzando un nuevo ciclo.


David G. Jara

Más información: http://www.flooxer.com/video/hazte-lista-10-parasitos-convierten-otros-animales-zombies/57f7a4ff7ed1a81525ed8274

Ritratto di Innocenzo X Pamphilij

Inocencio X. Diego Rodriguez de Silva y Velázquez.


  He ido tres veces a ver el gran Velázquez del papa Pamfili: es ciertamente el retrato más grandioso del mundo. El hombre entero está ahí.


Carta de Oscar Wilde a Robert Ross (Abril 1900)
Correspondencia

Donde el odio te lleve


7 colored earth


Tengo la teoría nada científica de que una persona querida, aceptada, respetada y tenida en cuenta no ata su vida a un cinturón de explosivos y salta por los aires en pedazos. Quizás es una teoría que me he fabricado para poder soportar la realidad y no caer en el desaliento los días en que 22, 50, o 70 personas son asesinadas en algún lugar del planeta. Quizás necesite desesperadamente poder seguir creyendo en la posibilidad de un mundo que no viva de espaldas a las profundas simas emocionales en las que enraíza la decisión de morir matando. Asistimos al final de muchas vidas despedazadas cuyo único objetivo es dañar la vida de otras personas, personas que no conocen, que no significan nada para ellas, que sólo significan objetivos a batir: ‘los otros’. Miramos esas vidas despedazadas con los labios rectos de rabia, impotencia y de dolor. Nos indignamos. Nos ponemos lazos negros visibles. Nos consolamos. Escribimos titulares y declaraciones de repulsa, de condena. Construimos relatos colectivos que nos sirven para seguir yendo a las plazas, a las fiestas, a los trabajos. Los llamamos locos, degenerados, bárbaros, fanáticos, bestias. O losers, como les ha llamado Trump ahora, en su lamentable y peligrosa torpeza política. Y hablamos de ellos como ‘los otros’, como si no formasen parte de nosotros, como si su sistema fuese diferente al nuestro, como si sus vidas no tuviesen relación con las nuestras, como si sus decisiones no tuviesen relación con nuestras decisiones. Exactamente como hacen ellos con nosotros, los tratarnos como a ‘los otros’; los otros que no son ellos. Los otros que no son nosotros. Y muerte a muerte, vamos poniendo ladrillos a las altísimas fronteras emocionales desde las que seguimos etiquetando y juzgando la forma que ellos siguen necesitando para querer seguir matándonos. Y nosotros a ellos, apartándolos. Temiéndoles.

“No creo que el amor sea la virtud por la que resolvamos los problemas internacionales. Necesitamos otras virtudes. Necesitamos un sentido de justicia, pero también necesitamos sentido común. Necesitamos imaginación, una habilidad profunda para imaginar al otro, a veces para ponernos en la piel de otro. Necesitamos la capacidad racional para comprometer y a veces hacer sacrificios y concesiones, pero no necesitamos cometer suicidio en aras de la paz.” Amos Oz lo describe así en “Contra el fanatismo”, un texto que se lee de tirón y que te deja con más interrogantes que respuestas. 

Quizás sea eso lo que nos haga más falta, formular más preguntas. Más que seguir dando las respuestas que no están siendo la solución al problema. ¿Por qué una persona decide despedazarse en lugar de vivir?... ¿Qué sucede en las vidas de aquellos que, como tú y como yo, tienen seres queridos y eligen no volver a verlos nunca más?... ¿Qué compensa tanto como para elegir la muerte en lugar de la mirada de un hijo, un padre o madre, o un amigo?... ¿Cuánta desesperación, desaliento, u olvido es necesaria para buscar un final tan cruel de esa manera incontestable?... ¿Por qué ese odio, esa brutal necesidad de dañar a ese ‘otro’ desnaturalizado, deshumanizado, convertido únicamente en objetivo?... ¿Cuántas miradas de no pertenencia acomula una persona antes de querer matar al otro de esa manera tan cruel?... ¿Cuántas posibilidades reales de salir de esa sima emocional ha tenido quien activa su destino junto al de un explosivo, llevándose por delante tantos futuros?

Y esto lo digo yo que no estoy rota, destruída encima de un ataúd llorando a la hija que anoche me dio un beso antes de irse al concierto de su cantante favorita. Lo digo yo que no he cogido tierra con mis manos y he sepultado a mi hermano asesinado en Alepo cuando intentaba ser evacuado por fin. Lo digo yo que no tengo que buscar explicación a la explosión que se llevó por delante a mis vecinas en Kabul o en Bagdad, o al chaval de mi calle que conducía una ambulancia en Abs. Lo digo yo, que no he visto cómo me se ha resbalado un hijo de la mano y se lo ha tragado el Mediterráneo. Lo digo yo, que no malduermo y malcomo hace meses en una frontera europea, alimentando mis demonios contra quienes no me dejan entrar después de miles de kilómetros arrastrando mi vida de un hilo. Demonios que serán convenientemente utilizados por quienes construye las palas que ahondan las simas de la radicalización. Lo digo yo, que no lloro a mi marido todavía, asesinado en un tren el 11 de marzo en el Pozo del Tío Raimundo cuando iba a trabajar. Lo digo yo, que lo único que sé hacer es sentarme, recoger letras, hacer un montoncito con ellas y poner esta aquí y esta allá. Lo digo yo, que sólo tengo palabras inútiles que ofrecer ante tanto dolor.


viernes, 26 de mayo de 2017

Caravaggio, la basílica de San Pedro y la batalla de Lepanto

La vocación de San Mateo, 1601.
 «Se ha recibido noticia de la muerte de Michelangelo da Caravaggio, pintor famoso, eminente en el arte del color y la pintura del natural, de resultas de enfermedad en Porto Ercole». Con este escueto avviso se informaba el 28 de julio de 1610 de su fallecimiento, lo que le valió al pintor Giovanni Baglione para zanjar que «murió miserablemente, tal como había vivido». Era un admirador despechado, que pasó de imitar su estilo a odiarlo furiosamente, igual que la Orden de Malta lo había admitido primero en su seno y más adelante lo expulsó bajo la acusación de «putridum et foetidum». Stravagante era una expresión habitual para referirse a alguien que estaba «siempre en busca de peleas o discusiones, de modo que es imposible llevarse bien con él». Mientras que otro testimonio que nos ha llegado de su época le concedió a regañadientes ser «un pintor que conoce su oficio» antes de añadir el inevitable «pero» con el que desquitarse: «pero de espíritu oscurecido, alejado desde hace tiempo de Dios, de su adoración, de todo buen pensamiento», cuya obra se caracterizaba por la «vulgaridad, sacrilegio, impiedad y mal gusto». 

Un odio tan depurado como el que obtuvo de tantos coetáneos no podía ser fruto simplemente del temperamento arrogante y pendenciero que le atribuían, nadie se posiciona con tanta vehemencia ante una medianía: es necesaria también una dosis de talento lo suficientemente generosa para despertar envidias y resultar amenazadora. De esa combinación de carácter y talento surgió un artista capaz de nadar a contracorriente, de desafiar los cánones establecidos de tal forma que mucho después sería reconocido como el primer pintor moderno. Un creador genial que en los menos de cuarenta años que vivió pudo abrir nuevos caminos, de quien el historiador del arte Roberto Longhi afirmó que sin él no habría habido un Ribera, un Vermeer, un La Tour ni un Rembrandt, y Delacroix, Courbet y Manet habrían pintado de otra manera. Incluso cineastas contemporáneos como Martin Scorsese han expresado la deuda que sienten con su obra. Aunque su trayectoria le causó innumerables enemigos y enfrentamientos, no fueron pocos quienes ya en su tiempo supieron reconocer su valía: «Hay un hombre llamado Michelangelo que hace cosas maravillosas en Roma… ya es famoso… no respeta en absoluto la obra de ningún maestro, aunque tampoco elogia en público la propia… dice que todo son trivialidades y juegos de niños, cualquier cosa y que quienquiera la haya pintado, si no ha sido a partir de la vida». 

Pese a todos estos testimonios mencionados, sin embargo, la principal fuente de información sobre su vida que nos ha quedado está en los archivos policiales donde se da cuenta de sus andanzas: desde apedrear la casa de alguien, lanzar un plato de alcachofas a la cabeza de otro, insultos a alguaciles, duelos (acostumbraba a pasear por las calles con una espada al cinto) e incluso un homicidio en el que estuvo implicado y que le forzó al exilio. Una vida tan tormentosa estaba destinada a llamar nuestra atención, especialmente desde que el Romanticismo nos metió en la cabeza la figura del artista maldito, así que Caravaggio ha sido el protagonista de películas, series, documentales, novelas, biografías, estudios y hasta ha contado con un cómic de Milo Manara. Por ello merece la pena esta vez centrar la atención en su época, en el singular contexto político y religioso que supuso para él una plataforma y también un obstáculo, que ejerció de mecenas para su arte pero también de censor implacable contra el que se revolvió una y otra vez. Allá vamos.
La incredulidad de Santo Tomás, 1602.
 Julio II, apodado el Papa Guerrero y enfermo de una sífilis que le costaría la vida, no fue tal vez un modelo de santidad aunque sí puede reivindicar ante la posteridad su labor de mecenazgo artístico. Encargó a Miguel Ángel la decoración de la Capilla Sixtina y en 1506 puso la primera piedra de la basílica de San Pedro, una extraordinaria obra arquitectónica que tardaría veinte papas en terminarse. El problema es que estableció como fórmula para la financiación de su construcción la venta de indulgencias, algo inadmisible a los ojos de un joven teólogo alemán llamado Martín Lutero, quien vivía atribulado por su conciencia culpable, poniéndose a prueba con toda clase de mortificaciones, desde la oración durante seis horas diarias, pasando por el ayuno, hasta dormir sin manta en su celda de monje, de manera que la idea de que otros expiasen sus pecados con simple dinero le horrorizaba. Comenzó a tomar conciencia de ello tras un viaje a Roma y finalmente en 1517 publicó Las 95 tesis, según se dice clavándolas en la puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg, donde afirmaba entre otras cosas que «mera doctrina humana predican aquellos que aseveran que tan pronto suena la moneda que se echa en la caja, el alma sale volando». El libelo consiguió hacerse viral gracias a la imprenta, la Iglesia reaccionó con hostilidad intentando que se retractase y en una escalada en el enfrentamiento el papa lo declaró hereje y Lutero respondió llamándolo anticristo. Había prendido así en Europa el protestantismo. Ante su rápida expansión, la respuesta eclesiástica fue una contrarreforma cuya doctrina tomó cuerpo en el Concilio de Trento y que se sustentaría en dos pilares: la represión y la propaganda. 

Como si de la contención de una plaga se tratase, en la parte de Europa aún bajo control de la Iglesia se llevó a cabo un severo escrutinio de la vida cotidiana de los fieles en busca de cualquier impureza. Fue el apogeo de la Inquisición, que siempre encontraba la manera de hacer confesar a cualquier sospechoso lo que hiciera falta. La persecución era ideológica, para evitar la conversión a la herejía protestante, pero también moral, para erradicar un pecado con el que hasta entonces se había convivido con cierta laxitud. Como la decisión del cardenal de Milán de excomulgar a todos aquellos que participasen en el carnaval, o la restricción del hasta entonces boyante negocio de la prostitución, confinándola en cada ciudad a un barrio del que no podían salir bajo severo castigo. El citado dibujante Manara, al describir la Roma en la que vivió nuestro pintor, recoge este testimonio: «La pasada noche fueron apresadas varias prostitutas que se paseaban por las calles de Roma y el gobernador ha ordenado que se las desnude y se las golpee cincuenta veces con una sartén para castañas en la Torre de Nona, en presencia de los prisioneros, dejándolas en un estado ruinoso». Incluso los juegos de dados y cartas pasaron a ser reprobados. 

En esta línea, en 1571 —un año decisivo, como veremos a continuación— fue instaurada la Sagrada Congregación del Índice, cuya finalidad era actualizar el Índice de libros prohibidos, que serviría de inspiración al cardenal Paleotti para idear algo equivalente en la pintura. Su Discurso acerca de las imágenes sacras y profanas tendría una considerable influencia en los artistas de la época, que debían sujetarse a una serie de normas como la de no mostrar facetas de la vida de los santos que no fueran «espiritualmente productivas», así como evitar el erotismo, el humor, la novedad, la fantasía y el paganismo clásico, e idealizar el sufrimiento y la muerte. Estas eran las reglas de juego a las que debía ajustarse Caravaggio, y como veíamos antes no era alguien muy dado a respetar normas de ningún tipo. El lado bueno es que, además de la represión, el otro pilar de la Contrarreforma era la propaganda. Para distinguirse del protestantismo el catolicismo reafirmó el culto a los santos, y ello generó una enorme demanda de representaciones artísticas de ellos. Así que trabajo no le iba a faltar a nuestro protagonista. 

Jugadores de cartas o Los tramposos, 1595.
 La Iglesia no tenía en el norte de Europa su único motivo de preocupación, pues desde el este provenía la amenaza del Imperio otomano: una pinza entre ambos podía suponer el final del catolicismo. De manera que los Estados Pontificios formaron una coalición militar cuyos principales miembros fueron la República de Venecia y España (quien aportó la mitad del total) que vino a llamarse la Liga Santa, cuyo cometido era garantizar el dominio del Mediterráneo occidental. La armada reunida partió hacia el puerto griego de Lepanto, donde el 7 de octubre de 1571 plantó cara a los turcos en una gigantesca batalla naval en la que participaron más de doscientos mil hombres. Entre ellos se encontraba, como es sabido, Cervantes, plenamente consciente de la importancia del momento («la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros»), y al frente de todos ellos Marco Antonio Colonna, como capitán general de la flota. Parte del mérito de la gran victoria que lograron fue suya, por lo que fue  aclamado como un auténtico héroe en su regreso a Roma. Este capitán tenía una hija, Costanza, que se había casado hacía poco con un marqués de una localidad próxima a Milán llamada Caravaggio. Dicho noble tenía empleado como administrador a un tal Fermo Merisi, en cuya boda en enero de 1571 hizo de testigo. Apenas nueve meses después del enlace (y una semana antes de que tuviera lugar la batalla naval) Fermo vio nacer a su primer hijo, Michelangelo da Caravaggio, por quien la marquesa profesaría con el paso de los años un especial cariño. Fue su protectora, una influencia fundamental para que el joven pudiera dedicarse a la pintura, y también fue ella quien años después le ayudó a escapar de Roma cuando le acusaron de asesinato. 

Probablemente solo otra persona resultó tan decisiva en la vida de Caravaggio, el cardenal Francesco Maria del Monte. Tras haber pasado unos años de aprendiz en un estudio de Milán, el pintor se había trasladado a Roma con veintiún años. Allí parecía gustarle todo lo que estaba prohibido, así que frecuentaba la compañía de prostitutas, mendigos, camorristas, tahúres… y a estos dedicó un cuadro que le dio un gran renombre. El tema estaba muy alejado de la solemnidad religiosa habitual, su picaresca chocaba con el rechazo a toda forma de comicidad establecido por las autoridades y la interacción entre los personajes le daba una profundidad psicológica y una viveza inauditas. Se lo compró Del Monte (el cuadro más adelante pasó a pertenecer a la familia Colonna), con tal entusiasmo que además le propuso que se alojase en su palacio, donde Caravaggio obtuvo sustento a cambio de ir cumpliendo diversos encargos. Allí pintó durante los siguientes cinco años bodegones y diversos retratos de muchachos, por los que el cardenal sentía gran predilección. Un hombre excepcionalmente culto (sabía, entre otras cosas, cantar y tocar la guitarra al estilo español), buen conversador y muy bien posicionado socialmente, pues era de hecho el encargado de… las obras de la basílica de San Pedro. Es decir, indirectamente dicha construcción estaba haciendo posible el mecenazgo de Caravaggio. Por su parte, este continuó desarrollando su estilo con una prodigiosa capacidad de trabajo. Empleaba a rameras como modelos para los cuadros de vírgenes y a mendigos en los retratos de santos, se recreaba en escenas extremadamente violentas con especial gusto por las decapitaciones, abundaba en insinuaciones homoeróticas —esto ha dado pie al debate de si era homosexual o se limitaba a cumplir los encargos del cardenal— y, sobre todo, adquirió una inigualable maestría en el uso de las luces y las sombras. 

Pero su afición a bordear los límites de lo admisible le llevó en ocasiones a ir demasiado lejos. En un encargo para la iglesia de San Luis de los Franceses debía pintar a San Mateo inspirado por un ángel y lo retrató con un aspecto rústico, embrutecido, con los pies sucios y con un ángel de un aspecto y una actitud de los que agradaban a Del Monte, por decirlo así. La obra no gustó a sus destinatarios y el artista tuvo que sufrir la humillación de volverla a pintar respetando los cánones establecidos, eludiendo en su representación aquellos detalles del santo que no fueran «espiritualmente productivos». Pueden verse aquí ambas versiones, aunque de la primera ya solo queda una fotografía, al haber sido destruida en un bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial. Un escándalo que volvió a repetirse con Virgen de los palafreneros, su última obra antes del exilio, entre los años 1605 y 1606, el encargo más importante que le habían hecho en toda su carrera. El estilo empleado, demasiado terrenal, rozaba la blasfemia en su empeño por insuflar aliento y detalle a las figuras representadas. Una vez más Caravaggio demostraba su convicción íntima de lo que el arte debía ser, aquello de que «todo son trivialidades y juegos de niños, cualquier cosa y quienquiera que la haya pintado, si no ha sido a partir de la vida». Pero sus contemporáneos no supieron entenderlo así, por lo que apenas duró un mes expuesto en el lugar en el que debió haber permanecido para siempre: la basílica de San Pedro.



"Soy periodista turco y huí de Erdogan en un bote de refugiados"

Habla el exdirector de una prestigiosa revista turca, que huyó a Grecia en un bote de refugiados tras las purgas pos-golpe. Se suma a cientos de periodistas, académicos y funcionarios 

Foto: El exdirector de la revista política 'Nokta', Cevheri Güven, quien huyó a Grecia tras ser condenado.
El exdirector de la revista política 'Nokta', Cevheri Güven, quien huyó a Grecia tras ser condenado.

“Me siento mal… yo fui quien le animé para que huyera de Turquía… le había insistido desde hace tiempo, pero él quería esperar porque creía que obtendríamos una pena más reducida…”. El antiguo director de la revista política 'Nokta', Cevheri Güven, lee en la prensa que su compañero Murat Çapan, editor de la publicación, ha sido detenido mientras cruzaba de manera ilegal, junto a otro grupo de fugitivos, la frontera entre Grecia y Turquía.

El periodista decidió darse a la fuga después de conocer su condena. El pasado lunes el 14º Alto Tribunal Penal de Estambul hizo pública la sentencia: 22 años y 6 meses de prisión para los dos responsables del semanario. La acusación, “incitar una revolución armada en contra del Gobierno turco”. La prueba, una portada polémica que hace responsable a Recep Tayyip Erdogan de la espiral política y de violencia del país. El montaje muestra una hoja de calendario, el 2 de noviembre (día posterior a las elecciones que ganó su partido, el AKP), como el inicio de “la guerra civil en Turquía”.

Así pues, este miércoles por la noche, Çapan fue descubierto por la policía en el pueblo fronterizo Uzunköprü de la provincia de Edirne, en el oeste del país. Ahí esperaba a colarse en Grecia, según la agencia estatal Anadolu, junto a un académico y dos profesores que habían perdido su trabajo tras los recientes decretos presidenciales; y un policía retirado. En la nota de prensa, el Gobierno les acusa de “sospechosos gulenistas” (miembros de la organización de Fhettulah Gülen, a quien Turquía culpa de estar detrás del golpe fallido). “Consiguieron entrar en Grecia”, revela Cevheri a El Confidencial, “pero fueron devueltos a territorio turco por la policía griega”.

La vía de fuga para los perseguidos de Erdogan
Cevheri recorrió los mismos pasos que su compañero en septiembre del año pasado pero él sí logró dejar para siempre Turquía. La primera vez que fue detenido, en noviembre de 2015, fue tras la publicación de la portada por la que pasó dos meses en la prisión de Silivri. Tras el alzamiento militar de julio del año pasado, supo que volvía a estar en busca y captura por lo que decidió esconderse durante dos meses en casas de amigos. Hasta que pensó en abandonar de manera ilegal el país. “Sabía que ya no había justicia para los periodistas, que cualquier turco crítico con Erdogan iba a terminar entre rejas”, explica a El Confidencial en una conversación de teléfono.

En los días siguientes, Cevheri visitó los locales adyacentes a la estación de Aksaray en Estambul, “donde los refugiados sirios buscan a los traficantes”. No tardó en encontrar la primera oferta, por 20.000 euros le sacarían en bote a él, a su mujer y a sus dos hijos. “El precio para los refugiados es más bajo, pero cuando saben que eres un fugitivo, las mafias suben la cantidad”, asegura Güven. Desde la purga lanzada por el Gobierno, y tras la caída del flujo de refugiados en el mar Egeo, las bandas han organizado este servicio para quienes huyen de la justicia turca y desean salir del país.

Después de vender su coche y varias de sus posesiones para financiar la huída, el traficante condujo a la familia hacia la provincia de Edirne, en una zona frondosa donde el límite fronterizo entre ambos países, de 182 kilómetros, está marcado por el río Meriç. “Ahí nos montaron en un bote pequeño de madera, pero no íbamos solos, viajaba con nosotros una mujer arquitecta gulenista que también estaba en busca y captura”, cuenta Cevheri. A remo, no tardaron en cruzar los escasos 150 metros hasta la orilla griega.

Tras unas horas de caminata por el bosque, el grupo decidió tomar un taxi, pero el conductor los entregó a una comisaría de policía. Así, fueron trasladados a un campo de refugiados donde el antiguo director de una de las revistas más prestigiosas de Turquía tuvo que residir algunas semanas. “Me gustaría pedir a las autoridades fronterizas europeas que se compadezcan de quienes huimos de la justicia turca. Los periodistas o académicos que son devueltos a Turquía van directamente a la cárcel. No hay clemencia para nosotros", suplica Cevheri.

¿Cuántos ciudadanos turcos han huido?
La cifra de prófugos que han abandonado Turquía desde el golpe de estado fallido es desconocida, pero la Asociación de Periodistas Turcos (TGC) publicó en el mes de abril un informe según el cual 123 informadores han huido de manera ilegal en los últimos meses. Un país en el que 165 profesionales de los medios están en prisión, según la Plataforma para el Periodismo Independiente P24. Las acusaciones más graves contra periodistas, editores o columnistas, es la vinculación a un grupo catalogado como terrorista, como los kurdos separatistas del PKK, o la organización de Fethullah Gülen (el caso de la revista Nokta).

 Así, de manera inevitable, los campos de refugiados y apartamentos de los focos migratorios de Europa ya no solo hospedan a migrantes de países en guerra, sino también a periodistas, académicos y funcionarios turcos que comparten refugio con gulenistas, combatientes del PKK u otros perseguidos por Erdogan. Así lo describe a este diario uno de los periodistas que prefiere mantener el anonimato. En uno de ellos, Güven contribuye como puede a la red de apoyo para quienes han huido de Turquía. Y también mantiene activa su vocación, “intento hablar con abogados y familiares de víctimas de torturas para publicar artículos en internet”, asegura. Incluso ahí, el ex director de 'Nokta' recibe amenazas a través de las redes sociales: “No importa donde vayas, te encontraremos”.

Otro periodista consultado por este periódico que se infiltró entre refugiados sirios en un bote hinchable para llegar hasta las islas griegas afirma que, “hay muchas personas escondidas en Turquía esperando a cruzar pero la policía y los servicios de inteligencia está descubriendo estas rutas”. En el último año, la Gendarmería ha realizado centenares de detenciones a afectados por la purga gubernamental que intentan cruzar la frontera por la provincia de Edirne. Algunos de los casos más conocidos han sido los 3 miembros del comando submarino acusado de intentar secuestrar a Erdogan; o los 4 miembros del grupo marxista armado DHKP-C que viajaban escondidos en la plataforma de un camión.

jueves, 25 de mayo de 2017

Manifestantes queman el Ministerio de Agricultura de Brasil y el ejército se despliega



Grupos de manifestantes prendieron ayer fuego a partes del Ministerio de Agricultura de Brasil durante las protestas para exigir la dimisión del presidente Michel Temer debido a sus recientes escándalos de corrupción. Varias personas se enfrentaron en la Explanada de los Ministerios de Brasilia con la Policía, que respondió con gases lacrimógenos. Según el canal de televisión Globo News, al menos una persona resultó herida por un arma de fuego.

Las imágenes mostraban el fuego en una parte del edificio del Ministerio de Agricultura y columnas de humo en varias barricadas, que obstaculizaban el paso a los bomberos. Otros ministerios y varias oficinas gubernamentales fueron evacuadas, según las autoridades. La Policía Federal cifró en 35.000 el número de manifestantes que se congregaron desde la mañana para exigir la renuncia del presidente con pancartas de “Fora Temer” (“Fuera Temer”).

El debilitado presidente de Brasil decretó la intervención de las Fuerzas Armadas para “garantizar la ley y el orden” en Brasilia. “El presidente dice que es inaceptable el desorden, el descontrol y que no permitirá que actos como estos vengan a empañar el proceso que se desarrolla de manera democrática y en respeto a las manifestaciones”, dijo el ministro de Defensa, Raúl Jungmann, en un pronunciamiento por la TV estatal, el canal NBR.

La vía libre para la intervención militar de las calles del Distrito Federal fue publicada en una edición extra del Diario Oficial de la Unión. La medida tiene vigencia hasta el 31 de este mes.

“Esto es una dictadura, ni el gobierno de los militares hacía esto. Este gobierno no puede tolerar una manifestación en su contra. Esta protesta era convocada por sindicatos y movimientos sociales y la policía los provocó reprimiendo y todo derivó en otra cosa”, dijo a pocos metros de los edificios incendiados, dentro de la Cámara de Diputados, el jefe del bloque del opositor Partido de los Trabajadores (PT), el legislador Carlos Zarattini.


El presidente de la Cámara de Diputados y número dos del país, Rodrigo Maia, fue quien pidió a Temer reforzar la seguridad en Brasilia. “Yo le pedí a Temer que pusiera la Fuerza Nacional (tropa de elite de la policía)” pero no el Ejército, dijo en medio de la sesión de Diputados Maia, comentando la decisión del mandatario.

En Río de Janeiro, en tanto, la policía reprimió con gases una manifestación de sindicatos de empleados públicos que protestaban luego de que la Asamblea Legislativa del estado aprobara un aumento de 11% a 14% del aporte previsional que será descontado a todos los asalariados estatales.

Temer afronta la peor crisis de su Gobierno desde que llegó al poder hace apenas un año. El escándalo en torno al mandatario se generó cuando se dio a conocer una denuncia del empresario Joesley Batista contra él, que incluye una grabación de una charla entre ambos en la que Temer parece avalar el pago de sobornos. Batista, dueño del gigante del sector cárnico JBS e investigado él mismo por corrupción, grabó a Temer a escondidas como parte de su cooperación con la Justicia (“delación premiada”).

El Tribunal Supremo autorizó investigaciones contra Temer por obstrucción a la Justicia y corrupción pasiva en base a la denuncia. El presidente se niega hasta ahora a dimitir. La crisis, sin embargo, ha paralizado a su Gobierno, que impulsa un complicado programa de reformas económicas en el Congreso.

Varios aliados parlamentarios de Temer ya se preparan para la posible salida del líder conservador, según varios medios brasileños. La opinión pública baraja abiertamente nombres para un posible sucesor del presidente, que tendría que ser elegido en el plazo de 30 días en una votación en el Legislativo.



El sol es un ladrón

Edvard Munch.


El sol es un ladrón: atrae al mar
y le roba. La luna es una ladrona:
hurta su luz plateada al sol.
El mar es un ladrón: disuelve la luna.


Timón de Atenas
William Shakespeare

El mundo cierra los ojos ante el mercado de esclavos de Libia

El fotógrafo Narciso Contreras denuncia que los migrantes que viajan por el país norteafricano tratando de llegar a Europa  son a menudo víctima de redes de contrabando de personas, que operan con total impunidad incluso dentro de los centros de detención

Siete migrantes subsaharianos sacan las manos por la ventana de una celdaen el Centro de Detención de Garabuli, suplicando agua, cigarros, comida y su liberación /Narciso Contreras
Siete migrantes subsaharianos sacan las manos por la ventana de una celda en el Centro de Detención de Garabuli, suplicando agua, cigarros, comida y su liberación /REUTERS. Narciso Contreras
 Libia se ha convertido en un mercado de esclavos contemporáneo, con migrantes atrapados en una compleja red de tráfico ignorada en gran medida por el mundo exterior, ha dicho este miércoles Narciso Contreras, fotógrafo ganador de un Pulitzer.

Contreras, que habló con migrantes convertidos en esclavos en Libia, ha afirmado que la atención se concentra mayoritariamente en el país norteafricano como puerta de acceso para los migrantes que tratan de llegar a Europa por el mar. "Lo que descubrí es que es un mercado de esclavos, es como una industria, pero el mundo ve Libia como un país de tránsito", ha relatado a Thomson Reuters Foundation.

Seis años después de la caída de Muammar Gaddafi, Libia sigue siendo un estado sin ley, donde los grupos armados compiten por el territorio y los recursos mientras vastas redes de comercio de armas y contrabando de personas operan con impunidad.

Frustrado por la burocracia oficial, Contreras, ganador del Carmignac Photojournalism Award de 2016, estableció sus propios contactos con migrantes, traficantes de personas y miembros tribales mientras viajaba a través de Libia el año pasado para un projecto de fotografía documental.

Ocho migrantes subsaharianos suplican su liberación en el centro de detención de Surman. El director del centro (no fotografiado) está de pie frente a la celda, amenazando golpearlos con un bastón si no se calman. Los detenidos se permanecen inmóviles del
Ocho migrantes subsaharianos suplican su liberación en el centro de detención de Surman. El director del centro (no fotografiado) está de pie frente a la celda, amenazando golpearlos con un bastón si no se calman. Los detenidos se permanecen inmóviles del pánico. /REUTERS. Narciso Contreras
  "La crisis humanitaria de los migrantes intentando alcanzar Europa está bien documentada y es una historia que las autoridades libias quieren que se cuente," ha dicho en una entrevista. "Pero ese vasto mercado de seres humanos está prácticamente sin registrar," ha explicado. "Es una violación de derechos humanos que tiene que ser abordada por la comunidad internacional."

El fotógrafo ha hablado en la apertura de "Libia: Un mercado de seres humanos", una exhibición de sus fotografías en la galería londinense Saatchi.

Contreras conoció a dos migrantes de África occidental que habían sido retenidos como esclavos. Uno de los propietarios de los esclavos regentaba un centro de detención de inmigrantes y el segundo era un líder de la milicia local, ha explicado.

"Estas parecen ser las historias típicas de la impunidad que encuentras en Libia", afirmó el fotógrafo de orígen mexicano, que ganó el Premio Pulitzer de 2013 por su trabajo en Siria.

Por un puñado de dólares
Estos testimonios de migrantes son difíciles de verificar. Sin embargo, la agencia de migración de la ONU (OIM) señaló el mes pasado que cada vez más migrantes africanos están siendo puestos a la venta en lo que ellos llaman "mercados de esclavos", antes de exigir un rescate o utilizarlos para trabajos forzados o explotación sexual.

21 mujeres migrantes hacen cola en el patio de la prisión para montar en autobuses que las transferirán a otro centro de detención, tras ser vendidas a la milicia armada que controla el centro de detención de Surman, al oeste de Libia /Narciso Contreras (
21 mujeres migrantes hacen cola en el patio de la prisión para montar en autobuses que las transferirán a otro centro de detención, tras ser vendidas a la milicia armada que controla el centro de detención de Surman, al oeste de Libia /REUTERS. Narciso Contreras
 Los migrantes son vendidos por entre 200 y 500 dólares y permanecen retenidos durante dos o tres meses de media, afirma la OIM. Provenientes muchos de Nigeria, Senegal o Gambia, son capturados mientras se dirigen al norte, hacia la costa mediterránea de Libia, donde algunos tratan de coger barcos hacia Italia. Por el camino son presa de un amplio despliegue de grupos armados y redes de contrabando que frecuentemente intentan extorsionar dinero extra.

Muchos de ellos son utilizados como jornaleros en construcción o agricultura, dice la OIM. Sólo algunos reciben remuneración.

Contreras también tomó fotografías de los centros de detención donde los migrantes sufren hacinamiento, falta de higiene y palizas. "No hay humanidad en esos sitios," afirma.


Fuente:http://www.publico.es/internacional/mundo-cierra-ojos-mercado-esclavos.html

miércoles, 24 de mayo de 2017

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Thatcher, a los muyahidines en 1981: “Los corazones del mundo libre están con ustedes”

Margaret Thatcher, primera ministra británica, conservadora, arengó a los muyahidines en la frontera de Pakistán con Afganistán en el año 1981: “Los corazones del mundo libre están con ustedes”, dijo en un discurso dirigido a los refugiados allí presentes, entre los que se encontraban los yihadistas.

Poco después de la invasión por la URSS de Afganistán en 1979, el gobierno británico estaba pensando cómo podía obtener fondos y apoyo militar para la “resistencia islámica”. En 1981, Thatcher viajó a Pakistán, y en la frontera con Afganistán se dirigió a los guerrilleros antisoviéticos: “Los corazones del mundo libre están con ustedes. Nosotros en Gran Bretaña continuaremos ayudándoles en todo lo que podamos”. Y añadió: “Dejaron su país porque se negaron a vivir bajo un sistema comunista impío que está tratando de destruir su religión y su independencia”.

Más tarde, uno de los líderes de los yihadistas, Abdul Haq, fue recibido en Gran Bretaña por Thatcher (en 1988). Años después, Haq se convertiría en abanderado de la guerra contra los talibanes: “Washington debe mantener la presión con dinero, no con bombas”.


Thatcher también invitó a Gulbuddin Hekmatyar, líder muyahidín afgano, por aquel entonces jefe de la facción Hezbi Islami, y le calificó como un “luchador por la libertad”.

Según recordaba recientemente la BBC, “Hekmatyar es un señor de la guerra islamista acusado de numerosas atrocidades durante el conflicto civil que azotó al país en la década de 1990. Fue uno de los siete jefes de facciones antisoviéticas que lideró a combatientes islamistas en la guerra contra la ocupación soviética en los 80″.

En 1984, los Estados Unidos financiaban con más de 200 millones de dólares al año esta guerra, un presupuesto que se multiplicó por tres con Ronald Reagan.


 
 
 

En medio de medidas de austeridad, los anarquistas toman las riendas en Grecia

A la derecha, Elly Antipa, una anarcocomunista griega, con niños sirios en una escuela abandonada ocupada por grupos anarquistas y que ahora funge como hogar para refugiados. Credit Eirini Vourloumis para The New York Times
 Los anarquistas griegos se están organizando como nunca antes.

Siete años de medidas de austeridad y una reciente crisis de refugiados han dejado al gobierno del país con cada vez menos recursos, por lo que le ofrecen cada vez menos servicios a los ciudadanos. Muchos de estos están desesperanzados. Y algunos que nunca habían tenido esperanza para empezar han tomado cartas en el asunto, para el desagrado de las autoridades.

Tasos Sagris, de 45 años, integrante del grupo anarquista Void Network y de un colectivo teatral que recauda fondos para los refugiados (Embros), es uno de los principales impulsores del activismo social que busca llenar los vacíos dejados por el gobierno.

“La gente confía en nosotros porque no los usamos como clientes o votantes”, dijo Sagris. “Cada falla del sistema comprueba que la idea de los anarquistas es verdadera”.

Tasos Sagris, integrante del grupo anarquista Void Network y del teatro Embros Credit Eirini Vourloumis para The New York Times
 En la actualidad esa idea no se trata solo del caos y de tumbar a la instituciones del Estado y la sociedad –la crisis económica prolongada quizá ya se ha encargado de eso–, sino de acción ciudadana y autoayuda. El movimiento sigue estando fracturado: algunas partes enfatizan la necesidad del activismo social y otras priorizan la lucha contra la autoridad con actos vandálicos o enfrentamientos callejeros con la policía. Otros quieren combinar tales medios.

Decenas de “centros sociales autoadministrados” han surgido a lo largo de Grecia desde 2008; reciben financiamiento privado a partir de conciertos, exhibiciones y de los bares dentro de las instalaciones. En todo el país hay unos 250 centros.

En estos, los activistas reparten comida o medicinas para paliar el colapso de ciertos servicios sociales y la alta pobreza. En los últimos meses, el enfoque también ha sido para albergar a los refugiados que desbordan las costas griegas y que se han quedado atorados en Grecia debido al reforzamiento fronterizo de los países balcánicos y de la Unión Europea. Tan solo en la capital de Atenas viven alrededor de 3000 asilados en 15 edificios abandonados que fueron ocupados por los anarquistas. 

Un grupo de personas en la cocina de la que fuera una escuela y hoy funciona como un hogar para refugiados Credit Eirini Vourloumis para The New York Times
 El movimiento anarquista en Grecia ya ha desempeñado un papel importante en la historia del país: fue parte del levantamiento estudiantil que tumbó a la dictadura a mediados de los setentas; se sumaron a grupos de izquierda en universidades griegas donde todavía hay espacios ocupados por ellos (algunas de las cuales se usaban para construir bombas molotov) y se han opuesto a diversas causas como la oposición a una reforma educativa o a las Olimpiadas de 2004 en Atenas.

El público en general tolera al movimiento, un reflejo de la desconfianza que hay entre los griegos a las autoridades, algo que se ha profundizado con las medidas de austeridad impuestas por prestamistas internacionales para lidiar con la deuda pública.

En Atenas, el baluarte anarquista es el vecindario de Exarchia, donde el asesinato de un adolescente por un policía en 2008 desató dos semanas de disturbios y resultó en la creación de grupos de guerrilla. La policía y las autoridades son recelosas de intentar imponerse en la zona.

Han llevado a cabo algunas redadas en edificios ocupados en Atenas, en la ciudad norteña de Thessaloniki y en la isla de Lesbos, el punto de llegada para cientos de miles de migrantes y solicitantes de asilo desde 2014. 

El ministro del Orden Público, Nikos Toskas, dijo en entrevista que las redadas policiales son “sistemáticas”, y que se llevan a cabo “donde sea necesario”. El alcalde de Atenas, Giorgos Kaminis, condenó a los ocupas, al acusar que han puesto en peligro a los refugiados que viven en esos edificios. 

“Nadie sabe quién los controla ni en qué condiciones están viviendo las personas en esos edificios ocupados”, dijo.

Por su parte, los anarquistas dicen que esos lugares son una alternativa humana a los campos de refugiados en los que viven más de 60.000 personas y que han sido condenados por grupos de defensa de los derechos humanos como insalubres e inseguros.

Antipa con Abdulah Arifay, un refugiado sirio, en el techo del nuevo hogar para refugiados, donde construyeron un gallinero Credit Eirini Vourloumis para The New York Times
En Exarchia, uno de los inmuebles que antes fuera una escuela secundaria que fue abandonada por problemas estructurales. La primavera pasada, los anarquistas establecieron ahí un hogar para 250 asilados, la mayoría de ellos sirios. Otros refugiados están en “listas de espera” para vivir en otros edificios ocupados.

Estos funcionan como comunidades autorganizadas, dijo Lauren Lapidge, de 28 años, activista que llegó a Grecia desde Londres en 2015 y está involucrada en la gestión de varios centros ocupados.
“Son organismos vivientes: ahí los niños van a la escuela, algunos incluso nacen ahí, hemos tenido bodas”, dijo. 

Otra iniciativa en Exarchia es un contenedor que anarquistas y residentes pusieron en la plaza central para distribuir comida y medicinas y para vender literatura anarquista; lo llaman el Quiosco Político.

Vassiliki Spathara es parte de un grupo de anarquistas que administran el llamado Quiosco Político, un contenedor en la plaza central de Exarchia. Credit Eirini Vourloumis para The New York Times
 Vassili Spathara, pintora y anarquista de 49 años que vive en la zona, dijo que estas iniciativas son necesarias porque las autoridades locales no intervienen “ni para cambiar los focos” del alumbrado en la plaza.

“Quieren rebajar el área porque es el único lugar en Atenas que tiene una identidad organizada en contra del poder establecido”, dijo Spathara.

Y es así como en el paisaje político de Grecia, los anarquistas parecen presentarse como la alternativa al gobierno.

“Queremos que la gente luche, de todas las maneras, ya sea cuidar a los refugiados o quemar bancos y al parlamento”, dijo Sagris, el integrante de Void Network. “Los anarquistas usan todas las tácticas, violentas y no violentas”.

Aunque hizo notar que también tienen la “responsabilidad moral” de asegurarse de que no se repitan tragedias como la muerte de tres personas en 2010 tras el incendio de un banco durante una marcha antiausteridad. 

Los grafitis en el edificio de Exarchia rinden homenaje a Alexandros Grigoropoulos, quien tenía 15 años cuando la policía le disparó en 2008, hecho que desencadenó disturbios. Credit Eirini Vourloumis para The New York Times
 Otro grupo anarquista, Rouvikonas, dice que busca evitar la violencia, aunque sus integrantes han llevado a cabo asaltos en oficinas gubernamentales y en negocios. La semana pasada, algunos miembros armados con palos de madera y banderas negras patrullaron un parque en el centro de Atenas tras acusar que la policía no se ha involucrado en la zona para detener el narcotráfico ni la prostitución de migrantes.

“Algunos quieren decir que se deshicieron de las drogas en la zona para poder controlarla”, acusó Toskas, el ministro de Orden Público.

Rouvikonas también solicitó ante una corte local el poder fundar una “sociedad cultural” con una “identidad política” (aunque insisten que no es un partido).

“Los anarquistas obviamente no pueden fundar un partido político”, dijo Spiros Dapergolas, diseñador gráfico de 45 años que pertenece a Rouvikonas. “Pero tenemos nuestras propias maneras de entrar al centro político y queremos crecer”, añadió, al instar que quieren que los griegos se autorganicen.

“Y lo que hace Rouvikonas lo puede hacer cualquiera”.


Fuente: https://www.nytimes.com/es/2017/05/22/en-medio-de-medidas-de-austeridad-los-anarquistas-toman-las-riendas-en-grecia/?smid=fb-share-es